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Restaurante Los 5 Sentidos

Restaurante Los 5 Sentidos

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C. Armas, 13, 35001 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España
Bar Restaurante Restaurante mediterráneo Vinoteca
9 (4064 reseñas)

El Restaurante Los 5 Sentidos se ha consolidado como una de las direcciones más reconocibles entre los restaurantes en Vegueta, el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria. Situado en el número 13 de la Calle de los Armas, a muy pocos pasos de la Catedral y del Teatro Guiniguada, ocupa un local pequeño y coqueto que combina una estética industrial-chic con detalles cálidos, como las conocidas lámparas elaboradas a partir de botellas y una iluminación que cambia de carácter a medida que cae la tarde.

Su propuesta se mueve a medio camino entre un gastrobar, una vinoteca y un restaurante con terraza, con una carta breve pero muy trabajada que combina cocina de fusión, guiños a la cocina francesa, toques asiáticos y productos canarios. Funciona tanto para compartir tapas entre amigos como para una cena más pausada en pareja o una celebración familiar, y por eso aparece con frecuencia en las listas de los mejores restaurantes en Las Palmas de Gran Canaria.

Un local pequeño con mucho carácter

El espacio interior no es grande: cuenta con apenas una decena de mesas, algunas bajas y otras altas con taburetes, más una terraza exterior con cuatro mesas en la acera de la Calle de los Armas. Esa limitación obliga a reservar con antelación, sobre todo en fines de semana, y el propio sistema de reservas establece turnos de alrededor de 1 hora y 45 minutos. Si buscas un sitio para sentarte sin esperas un sábado por la noche, lo más probable es que no lo encuentres.

El ambiente cambia mucho a lo largo del día. Por la tarde es un enclave tranquilo para tomar un vino o un vermut; por la noche se llena de grupos de amigos, parejas y curiosos atraídos por la carta de vinos y por una cocina que trabaja con producto fresco y de temporada. La clientela habitual es local, pero también recibe a visitantes que llegan recomendados por guías y por otros comensales.

La cocina: fusión con personalidad

La carta cambia con frecuencia y nunca llega a ser muy extensa, algo que muchos clientes valoran positivamente porque permite cuidar cada plato. La línea creativa se mueve entre la cocina francesa, la asiática y la canaria, con clásicos que se han convertido en seña de identidad del local:

  • Foie gras mi-cuit con chutney de mango, uno de los platos más repetidos por los comensales.
  • Ceviche (de corvina o de otras variedades), fresco y con un punto de acidez muy bien medido.
  • Tartar de atún rojo y steak tartar cortado a mano, dos apuestas seguras.
  • Secreto ibérico con salsa de mostaza de Dijon y patatas panaderas.
  • Carrilleras al vino tinto, que se deshacen en la boca.
  • Siomai o dumplings caseros, normalmente de cochinillo, sobre salsa teriyaki.
  • Pulpo caramelizado con puré de batata y crema de mango.
  • Ensalada de burrata con tomate cherry y melón.
  • Hummus de aguacate, tapeo canario, chupachups de queso fresco con guayaba y rebozado de kikos o pistacho.
  • Ravioli de melón con queso azul, uno de los platos más arriesgados y comentados.

La cocina trabaja sin freidoras y rehúye de los aceites pesados, lo que se nota en cómo se presenta cada plato. En la parte dulce sobresalen la cookie caliente con helado, el lemon pie, el crumble de manzana, el sorbete de mojito y el postre estrella conocido como «el sexto sentido», un cremoso de chocolate con frutos rojos y frambuesa crunchy.

Una vinoteca que pide consejo

Otro de los grandes atractivos es la carta de vinos, con referencias de las islas, de la península y también internacionales. No existe carta física de vinos en formato tradicional, sino que el equipo va guiando al cliente en función del menú elegido. Camareros como Rubén, Blas o el propietario Michel se han ganado el reconocimiento de los comensales por su criterio a la hora de maridar platos y sugerencias. Para quienes prefieren comer o cenar sin alcohol, hay vermut, cervezas artesanales de la isla y una buena selección de destilados.

Servicio cercano, con algún altibajo

Uno de los puntos más elogiados es la atención: el equipo suele describirse como cercano, profesional y pendiente de los detalles. Destacan por su amabilidad al asesorar sobre cantidades y por su capacidad para adaptar platos a alergias e intolerancias (hay opciones sin gluten, se sirven platos alternativos para personas con problemas con frutos secos o celíacos). Esta sensibilidad es especialmente útil para grupos grandes, porque permiten encargar un menú común personalizado.

Ahora bien, no todo es perfecto. Algunos visitantes señalan que el servicio se ralentiza en horas punta, que en ocasiones hay que reclamar para que tomen nota o que el tiempo entre plato y plato se alarga más de lo esperado. También se han registrado pequeños roces a la hora de gestionar la mesa de la terraza o la puntualidad en la entrega, algo lógico en un local con tanta rotación y tan pocas mesas.

Precios y relación calidad-precio

El ticket medio se sitúa en un rango medio-alto para la zona. Sin vino, una comida para dos personas con tres o cuatro platos para compartir ronda los 50-70 €, mientras que una cena más completa con vino y postres puede superar los 30-40 € por persona. Es uno de los temas más discutidos en las reseñas: quienes valoran la creatividad, el producto y el servicio lo consideran razonable; quienes miden solo por cantidad de comida lo ven caro, porque las raciones son más bien pequeñas y pensadas para compartir. Conviene tenerlo presente al hacer el pedido.

Horarios y reservas

El restaurante abre de 12:30 a 23:00 horas de lunes, jueves, viernes, sábados y domingos. Martes y miércoles permanece cerrado. La mejor forma de asegurar mesa es llamar al 928 09 82 53 o escribir a través de su web oficial. Para grupos grandes es habitual reservar el local completo, algo que el equipo gestiona sin problema.

Lo que más gusta y lo que menos

Puntos fuertes

  • Cocina creativa, fresca y con producto de temporada.
  • Trato muy cercano y profesional por parte del equipo de sala.
  • Capacidad real para adaptarse a alergias e intolerancias.
  • Buena selección de tapas, raciones y platos principales para compartir.
  • Carta de vinos amplia, con atención personalizada.
  • Ambiente íntimo y ubicación privilegiada en Vegueta.
  • Admite mascotas en la terraza.

Aspectos a tener en cuenta

  • Servicio a veces lento cuando el local está lleno.
  • Raciones pensadas para compartir, no aptas para quien busque platos abundantes.
  • Turnos de mesa estrictos y terraza muy pequeña.
  • El pan con mantequilla de cortesía se cobra y puede sorprender a quien no lo conozca.
  • Determinados platos pueden resultar muy condimentados o con sabores intensos para paladares sensibles.

Una apuesta segura en Vegueta

En definitiva, Los 5 Sentidos es una de esas direcciones que justifican una visita a Vegueta por sí solas. Funciona muy bien como plan para una cena especial, como punto de encuentro para tomar un buen vino con algo de tapas o como alternativa diferente a las cafeterías y bares más convencionales del centro. Si te gusta la cocina de fusión, valoras un servicio atento y no te importa asumir el precio, la experiencia suele estar a la altura. Si, por el contrario, buscas raciones grandes a precio bajo o un servicio ágil y sin sorpresas, probablemente haya opciones en la zona que encajen mejor con lo que necesitas.

Sea como fuere, sigue siendo uno de los restaurantes en Las Palmas de Gran Canaria con una identidad gastronómica más definida, y eso, en un barrio con tanta oferta, ya dice mucho.

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