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Bar Restaurante el Parador

Bar Restaurante el Parador

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33845 Selviella, Asturias, España
Bar Bar restaurante Restaurante
8.4 (571 reseñas)

Bar Restaurante el Parador se encuentra ubicado en el pequeño pueblo de Selviella, dentro del municipio de Belmonte de Miranda en Asturias. Este establecimiento, que lleva décadas funcionando como un clásico bar de carretera, representa fielmente la esencia de los chigres asturianos tradicionales, donde la cocina casera y el trato cercano forman parte de su identidad.

El restaurante funciona con un sistema de menú del día que varía según la temporada y el día de la semana, sin disponer de carta. Los fines de semana, las opciones suelen ampliarse ofreciendo tres primeros y tres segundos platos, mientras que entre semana la oferta puede ser más limitada. Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran la célebre fabada asturiana, preparada con fabes suaves y un caldo contundente que cumple con las expectativas más exigentes. Otros platos que merecen mención son la fideuá de marisco, los callos —considerados por algunos como los mejores del concejo—, el solomillo con queso Cabrales, las carrilleras, el cordero y el cabrito, además de guisos tradicionales como el pote de Somiedo.

Los postres caseros también recibenelogios constantes: la tarta de limón, la barreña con miel, el arroz con leche, el tocinillo del cielo y el requesón conforman una carta dulce que complementa perfectamente cualquier comida. El pan, según plusieurs reseñas, es otro de los puntos fuertes del establecimiento.

En cuanto al precio, nos encontramos ante uno de los grandes atractivos del Parador. El menú del día oscila entre los 12€ y los 20€, dependiendo del día y la temporada, ofreciendo una relación calidad-precio excepcional. Los comensales destacan repetidamente que las cantidades son generosas, superando las expectativas de lo que se paga. Esta política de precios accesibles, combinada con la calidad de los platos, ha convertido al restaurante en una parada obligatoria para quienes buscan comer bien sin gastar demasiado en la zona.

El ambiente del establecimiento es inequívocamente rural y tradicional. Estamos ante un local que ha permanecido prácticamente inalterado durante más de 60 años, manteniendo su carácter de chigre de pueblo de toda la vida. Algunos visitantes valoran positivamente esta autenticidad, mientras que otros esperan mayores comodidades. El espacio interior dispone de pocas mesas, existiendo también terraza exterior para los días de buen tiempo.

El personal recibe mayoría de opiniones favorables. El equipo, generalmente formado por miembros de la familia que gestiona el negocio, es descrito como amable, atento y educado. Camareros como Joel o el propio Sabino son mentionados específicamente por su profesionalismo. No obstante, existen reseñas isolées donde los clientes percebieron una atención más lenta durante momentos de alta ocupación.

Entre los puntos críticos mentionados por algunos usuarios destacan los aseos, descritos como muy antiguos y básicos, la ausencia de zona de aparcamiento adecuada frente al restaurante, y ciertos problemas de limpieza en elementos como los aliñadores de aceite y vinagre. También hay quejas sobre el humo dentro del establecimiento, algo que aunque parece ser aislado, resulta molesto para quienes buscan un ambiente libre de humo. La infraestructura general del edificio necesita actualizaciones según algunos visitantes, aunque la dirección ha explicado públicamente que siendo inquilina y no propietaria, las posibilidades de reforma son limitadas.

En términos de accesibilidad, el restaurante cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas. Aceptan tarjetas de crédito como medio de pago y ofrecen servicio de reservas, algo muy recomendable dado que los fines de semana el local suele llenarse completamente. También disponen de opción de comida para llevar.

Los horarios son particularmente extensos: el establecimiento abre sus puertas a las 5:00 de la madrugada todos los días, permaneciendo abierto hasta altas horas de la madrugada los viernes, sábados y domingos. Esta amplitud horaria permite acudir tanto a desayunar —con pinchos calientes disponibles desde temprano— como a comer o cenar. El martes presenta un horario más reducido, cerrando a media mañana.

La ubicación del restaurante lo convierte en una parada estratégica para quienes visitan el Parque Natural de Somiedo o la zona de Belmonte de Miranda. Desde el establecimiento se pueden contemplar bonitas vistas de las montañas circundantes, y según algunos vecinos de la zona, es un lugar propicio para avistar osos en determinadas épocas del año.

Bar Restaurante el Parador representa una opción interesante para quienes buscan comida casera Asturias a precios populares en un ambiente genuinamente rural. Sus puntos fuertes radican en la calidad de los platos tradicionales, las generosas raciones y la calidez del trato humano. Sin embargo, quienes busquen mayores comodidades, instalaciones modernas o un ambiente más sofisticado deberán tener en cuenta las limitaciones propias de un establecimiento con décadas de historia y queprioriza la autenticidad sobre la modernidad. Para el viajero que transita por esta zona de Asturias o para el vecino que busca un chigre de confianza, El Parador sigue siendo una dirección a considerar.

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