Alquitara
AtrásAlquitara es un establecimiento gastronómico ubicado en la Calle de Téllez número 29, en el barrio de Retiro de Madrid. Este local, que presume de más de dos décadas de trayectoria en la zona, se presenta como un bar restaurante con propuesta de cocina mediterránea, especializado en tapas, vinos nacionales e internacionales y una carta que intenta cubrir desde el desayuno hasta la cena.
El horario de Alquitara es bastante extenso: abre de lunes a viernes desde las 8 de la mañana hasta la medianoche, los sábados desde las 10 y los domingos únicamente en horario de almuerzo, de 12:30 a 16:00. Esta amplitud horaria lo convierte en una opción versátil para diferentes momentos del día, ya sea para un desayuno, una comida informal, una cerveza por la tarde o una cena nocturna.
La terraza: uno de los grandes atractivos
Sin duda, la terraza de Alquitara es su carta de presentación más visible. Situada en una plaza de la zona de Pacífico, frente a un parque con área infantil, resulta un espacio agradable para disfrutar del aire libre, especialmente en los meses de buenas temperaturas. Varios usuarios destacan positivamente este aspecto, señalando que la terraza tiene ambiente y resulta cómoda para reuniones familiares o con amigos. El interior del local se describe como moderno, diáfano y amplio, aunque algunos clientes mencionan que puede resultar ruidoso cuando hay cierta ocupación.
El establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo cual es un punto a favor para la accesibilidad del local.
La propuesta gastronómica
En cuanto a la comida, Alquitara ofrece una carta que incluye tapas, raciones, hamburguesas, crepes, tortillas y algunas especialidades de la casa. Entre los platos mencionados en las reseñas destacan el crepe de rabo de toro con sirope de manzana, las tostas de ventresca y pimientos, el solomillo con queso y cebolla caramelizada, y las croquetas de cocido. También hay referencias a una tortilla de patata elaborada con huevos de gallinas en libertad y patatas gallegas.
La selección de vinos aparece reseñada como uno de los puntos fuertes del establecimiento, con una carta que incluye opciones de distintas denominaciones de origen. Las cañas y la cerveza tirada también reciben comentarios positivos en cuanto a su calidad y.
No obstante, las opiniones sobre la comida son bastante polarizadas. Mientras algunos clientes valoran la calidad de los ingredientes y la preparación, otros critican la escasez de las raciones, la calidad irregular de ciertos productos y el uso de elaboraciones que no siempre están a la altura de lo esperado para los precios que se cobran.
El servicio: un aspecto conflictivo
Aquí es donde Alquitara acumula la mayor parte de las críticas negativas. La atención al cliente en este establecimiento presenta serias deficiencias según un volumen considerable de reseñas. Son numerosos los testimonios que relatan experiencias desafortunadas con el trato recibido, especialmente por parte de la propietaria.
Los clientes describen situaciones de prepotencia, comentarios despectivos, gritos hacia los comensales e incluso confrontaciones directas con quienes cuestionaban los precios o solicitaban explicaciones. Hay quienes señalan que la responsable del local no duda en increpar a los clientes que osan reclamar o simplemente hacer comentarios sobre la cuenta. Esta actitud ha llevado a múltiples usuarios a calificar la experiencia como «horrible» y a no volver jamás.
También se reports demoras significativas en el servicio, sobre todo en la terraza. Clientes mencionan esperas de 20, 30 o incluso más minutos para que les tomaran nota o les cobraran. Hay referencias a situaciones en las que la falta de personal es evidente, con una sola persona atendiendo toda la terraza, lo cual genera colapso y frustración entre los visitantes.
Afortunadamente, no todo el equipo recibe valoraciones negativas. Varios usuarios destacan específicamente a empleados como Belén, Adrián, Mariam o Fernando por su amabilidad, profesionalidad y trato cercano. También hay reseñas que mencionan a Luis y otros camareros que han ofrecido un servicio atento y rápido. Parece que la experiencia depende en gran medida de quién esté trabajando en el turno de la visita.
Los precios: el punto más controvertido
La política de precios de Alquitara genera una de las mayores controvérsias entre sus clientes. Existe un consenso casi generalizado en que los precios son elevados para la zona, especialmente considerando las cantidades que se sirven.
Los testimonios mencionan precios como 4,60 euros por un cortado doble, 8 euros por dos cafés en la terraza, 13,70 euros por dos cafés y dos croissants, 6,75 euros por un café con leche y un montado de lomo, o 7,80 euros por un café con leche y un muffin. Un tercio de cerveza a 4 euros, una tónica a 3 euros, una lata de Nestea a 4 euros o una copa a 12 euros son otros ejemplos que los clientes califican como desproporcionados.
Además, varios usuarios señalan que el suplemento por consumir en la terraza no aparece correctamente indicado en el listín de precios, lo cual resulta obligatorio según la normativa vigente. Hay quienes reclaman que se les ha cobrado más de lo esperado sin una comunicación clara previa, lo que ha derivado en conflictos en más de una ocasión.
Desde el establecimiento se defienden argumentando que los precios incluyen numerosos costes indirectos: personal de cocina, camareros, impuestos, alquiler, mantenimiento y demás gastos operativos. La propietaria ha respondido a algunas reseñas detallando estos argumentos, aunque estas explicaciones no parecen convencer a quienes ya tienen una percepción negativa.
Alquitara es un establecimiento con cosas positivas y negativas muy marcadas. Por un lado, cuenta con una terraza agradable, buena ubicación, horario amplio, una interesante selección de vinos y algunos platos que satisfacen a quien busca cocina mediterránea de calidad. Por otro, los precios elevados, la escasez de personal en momentos puntuales y, sobre todo, las deficiencias en la atención al cliente empañan notablemente la experiencia.
Si decides visitar Alquitara, es recomendable ir con expectativas ajustadas, prestando especial atención a los precios antes de pedir y, si es posible, buscar los turnos donde el servicio está mejor valorado. Para quienes buscan un bar con buena carta de vinos y una terraza donde pasar un rato tranquilo, puede ser una opción a considerar, siempre que no se espere una relación calidad-precio equilibrada y se evite cruzarse con días de mal ambiente.