Restaurante La Travesia de Triana
AtrásEn la calle Lagunetas número 11, en pleno corazón del barrio de Triana de Las Palmas de Gran Canaria, se encuentra Restaurante La Travesía de Triana, una taberna de tapas con más de una década de trayectoria que se ha convertido en parada obligatoria para quienes buscan comer bien en Las Palmas sin renunciar al ambiente desenfadado de una tasca canaria de las de toda la vida. Con una valoración media muy positiva y un reconocimiento que se extiende tanto a residentes como a turistas, este local combina producto local, materia prima de calidad y una atención cercana que lo distingue dentro de la oferta de restaurantes en el centro de Las Palmas de Gran Canaria.
El local destaca por su estética recogida, con arcos de ladrillo visto que evocan las antiguas bodegas del barrio, y se distribuye en dos ambientes diferenciados: una zona de barra con mesas altas ideal para tapear de forma más informal, y un comedor en la parte trasera, algo más tranquilo, al que se accede tras pasar por la barra. Esta distribución permite adaptarse tanto a quienes buscan un picoteo rápido acompañado de una copa de vino o una caña bien tirada, como a quienes prefieren una comida sentada con más calma. Dispone además de terraza exterior, un valor añadido en una zona donde el aparcamiento resulta complicado.
Una carta pensada para compartir
Uno de los grandes atractivos de La Travesía de Triana es su propuesta gastronómica, enfocada al tapeo y a las raciones para compartir, con una carta que combina clásicos de la cocina española, guiños a la gastronomía canaria y creaciones más contemporáneas. Entre los platos más solicitados y reconocidos por su clientela habitual se encuentran:
- Croquetas caseras en distintas variedades: de bacalao, de jamón ibérico, de txangurri, de pato, de calabaza y boletus, e incluso de gambas. Son, posiblemente, la seña de identidad del local.
- Huevos rotos con choco y sobrasada, una de las combinaciones más aplaudidas y que resume bien la filosofía de fusión entre producto canario y recetas de raíz peninsular.
- Carrilladas estofadas en su salsa, que se deshacen con el tenedor y son unanimemente destacadas por los comensales.
- Ropa vieja de pulpo, una preparación menos habitual que aquí se convierte en plato estrella por su sabor y profundidad.
- Ensaladilla rusa o ensaladilla de mar, cremosa y con personalidad propia.
- Papas bravas con salsa picante aparte, para regular el punto de picante al gusto.
- Solomillo de cordero, secreto ibérico, cochinillo asado y atún rojo a la plancha como principales opciones de carne y pescado.
- Tablas de embutidos y quesos, incluyendo un jamón de bellota muy valorado.
- Platos del día que van rotando, como lentejas con choco, garbanzos con pulpo o arroces melosos, siempre con producto fresco.
Para quienes buscan comida para llevar o prefieren cerrar la comida con algo dulce, la carta de postres incluye opciones caseras como tarta de queso con toque de limón, polvito uruguayo, tocino de cielo, huevos moles, brownie y arroz con leche. El café también tiene su protagonismo, con algún detalle de la casa incluido por parte del equipo de sala en ocasiones señaladas.
Bodega y servicio de barra
La bodega de vinos es otro de los puntos fuertes, con una selección cuidada que incluye tintos, blancos, cavas y champán, además de referencias locales canarias y propuestas de otras denominaciones de origen. Las cañas y cervezas están reconocidas como de las mejor tiradas de la zona, y al pedir consumición es habitual que el equipo obsequie con alguna tapa, un detalle que muchos visitantes agradecen especialmente.
Servicio cercano y profesional
El trato del personal es, sin duda, uno de los aspectos más repetidos en las experiencias de los clientes. Camareros como Daniel, Orlando, José, Yosnay, Pedro, Javi, Fernando, Luisa o Marina han sido mencionados por su amabilidad, profesionalidad y por ofrecer recomendaciones acertadas a la hora de elegir platos y vinos. El equipo se implica en explicar cada preparación y en adaptar las sugerencias al gusto y al presupuesto del cliente, algo especialmente útil para quienes no conocen la carta. Además, el local dispone de atención para comensales con alergias e intolerancias, como personas celíacas, lo que amplía sus posibilidades.
Aspectos a tener en cuenta antes de visitarlo
Como cualquier restaurante popular en Triana, La Travesía tiene algunos puntos que conviene conocer antes de la visita para evitar sorpresas:
- Es imprescindible reservar, sobre todo en fines de semana y horarios centrales. El local tiene un aforo limitado y es habitual verlo completamente lleno. Si no se ha reservado, se puede probar suerte en la barra o en las mesas altas, donde a veces se liberan huecos.
- El espacio es reducido, por lo que en horas punta el ambiente puede resultar ruidoso y algo agobiado, algo que los propios clientes mencionan.
- El rango de precios se sitúa en una franja media-alta para la zona, justificada según los comensales por la calidad del producto y la atención. Algunas raciones, como el pulpo a la plancha, pueden parecer escasas en cantidad para su precio, aunque esto es algo subjetivo.
- En momentos de máxima ocupación, el ritmo del servicio puede ralentizarse y algunos clientes han percibido cierta presión con los tiempos de mesa, especialmente en las reservas de comedor.
- El aparcamiento en las proximidades es complicado, ya que se ubica en una calle en zona céntrica y muy transitada.
Horarios y datos de contacto
Restaurante La Travesía de Triana abre sus puertas de lunes a sábado de 13:00 a 24:00 horas, y cierra los domingos. La reserva se puede realizar cómodamente a través de su página web oficial travesiarestauracion.com o llamando al teléfono 928 36 01 93. Para quienes pasen por el barrio sin reserva, conviene tener paciencia y disposición para esperar en la barra, ya que la fama del local lo convierte en uno de los más solicitados del barrio.
¿Merece la pena?
Tras analizar la experiencia global de quienes lo han visitado, La Travesía de Triana se posiciona como una opción muy recomendable para quienes buscan tapeo de calidad en Las Palmas, con una cocina honesta, producto fresco y un servicio que cuida los detalles. Su fama está más que justificada por la consistencia de sus platos estrella —croquetas, carrilladas, ropa vieja y huevos rotos— y por una bodega que invita tanto a una caña rápida como a una cena más completa. Eso sí, conviene ir con reserva, con tiempo y con ganas de disfrutar del bullicio auténtico de una de las tabernas más queridas del barrio de Triana.