Casa Sotero
AtrásCasa Sotero es un bar tradicional y restaurante ubicado en el barrio de Tetuán, en Madrid, que ha logrado mantenerse como referente de la cocina madrileña de toda la vida durante casi un siglo. Fundado en 1934, este establecimiento ha sobrevivido a las modas y cambios de la capital, conservando aquella esencia de taberna castiza que ya apenas se encuentra en la ciudad. Su trayectoria le ha valido el reconocimiento de propios y extraños, apareciendo incluso en programas de televisión gastronómicos que buscan los auténticos tesoros culinarios de Madrid.
El local, actualmente situado en la Calle de José Castán Tobeñas, ofrece un espacio amplio que incluye terraza cubierta, terraza exterior y salón interior, adaptándose así a las preferencias de cada cliente. Dispone de barra para quienes prefieren tomar tapas de pie, mesas altas ideales para un aperitivo rápido, y reservados perfectos para celebraciones en grupo. Esta versatilidad lo convierte en una opción válida tanto para un simple café matutino como para una cena especial con amigos o familia. Además, cuenta con servicio de reservas, algo imprescindible si se planea visitar durante el fin de semana, ya que el local suele llenarse con facilidad.
En cuanto a su oferta gastronómica, Casa Sotero destaca especialmente por sus torreznos segovianos, un aperitivo que se ha convertido en seña de identidad del establecimiento. Estos torreznos, servidos con la consumición, llegan crujientes y en su punto exacto de fritura, despertando entusiasmo en prácticamente todos los comensales que los prueban. Sin embargo, la carta va mucho más allá de este icónico plato. Entre las opciones más recomendadas por los clientes destacan los callos a la madrileña, las mollejas de cordero —consideradas por muchos como excepcionales—, la oreja a la plancha, las croquetas caseras (especialmente las de cocido y jamón), las patatas bravas con su salsa característica, los calamares a la romana, el cazón adobado y el conejo al ajillo. También merecen mención el jarrete de cordero, los huevos rotos, la sepia a la plancha y diversas preparaciones de casquería que evocan los sabores de la cocina tradicional madrileña.
La sección de postres no defrauda, con propuestas como la tarta árabe —una combinación de hojaldres con mermelada y cremoso—, el coulant de chocolate, la tarta de queso y los buñuelos de bacalao, estos últimos momentáneamente fuera de carta en épocas del año. La oferta de bebidas incluye cerveza de grifo bien tirada, vermut de grifo con sifón —considerado de los mejores de la zona—, una selección de vinos a precio razonable y diversas opciones para acompañar las comidas.
Uno de los aspectos más destacados por los clientes es la atención del personal. Miguel Ángel, el actual responsable del establecimiento y nieto del fundador, recibe felicitaciones por su profesionalidad y trato cercano. El equipo de sala se caracteriza por ser atento sin resultar agobiante, ofreciendo recomendaciones certeras sobre los platos y desapareciendo discretamente cuando no se les necesita. Esta filosofía de trabajo, heredada de la tradición hostelera más auténtica, contribuye enormemente a que los clientes se sientan como en casa desde el primer momento.
El nivel de precios de Casa Sotero se sitúa en un punto medio, considerando la zona en la que se encuentra —próximo a Plaza Castilla y al paseo de la Castellana—. Si bien algunos visitantes mencionan que determinados platos o bebidas pueden resultar algo elevados en precio, la mayoría coincide en que la relación calidad-precio es muy favorable. Una comida completa con varias raciones, bebida y postre puede situarse en torno a los 30-35 euros por persona, una cifra razonable para la calidad del producto ofrecido. Los aperitivos generosos incluidos con las consumiciones también ayudan a compensar la inversión.
Entre los aspectos que podrían mejorar, algunos clientes señalan que ciertos platos pueden llegar a estar excesivamente salados en algunas ocasiones, algo que quizás dependa del momento o del plato específico. También se ha mencionado que el piso superior puede resultar algo incómodo y ruidoso en horarios pico, y que el local, tras su traslado desde su antigua ubicación en Bravo Murillo, ha perdido parte de aquel ambiente castizo que lo caracterizaba, aunque mantiene la calidad culinaria. En cuanto a opciones dietéticas, el establecimiento no ofrece alimentos específicamente vegetarianos, aunque sí cuenta con platos que podrían adaptarse a este perfil.
Para quienes sigan una dieta sin gluten, es importante saber que el aceite utilizado para freír otros alimentos puede no estar exento de contaminación cruzada, aunque los torreznos sí se preparan por separado. Esta información, proporcionada por clientes con intolerancias, resulta valiosa para quienes necesiten tenerlo en cuenta.
Casa Sotero representa una de aquellas opciones que todo madrilista debería conocer y que todo visitante a la capital merece descubrir. Es un bar de tapas con historia, donde la comida tradicional se prepara con respeto por el producto y por el cliente, y donde el trato humano marca la diferencia. Ya sea para desayunar, comer, cenar o simplemente tomar algo con amigos, este establecimiento tetuanero mantiene vivo el espíritu de aquellas tabernas que hicieron grande la gastronomía madrileña. Aconsejamos llegar con tiempo, o mejor aún, reservar para garantizar plaza en este clásico que, afortunadamente, sigue funcionando con la misma ilusión que en 1934.