Sidreria Llantares de Pelayo – Cangas de Onis
AtrásLa Sidrería Llantares de Pelayo se encuentra ubicada en la calle San Pelayo, número 22, en el corazón de Cangas de Onís, uno de los municipios más emblemáticos de Asturias y punto de partida obligado para quienes visitan los Picos de Europa y los celebérrimos Lagos de Covadonga. Este restaurante, clasificado también como bar y establecimiento de comida, se ha consolidado a lo largo de los años como una referencia ineludible para quienes buscan disfrutar de la auténtica gastronomía asturiana sin salir del centro urbano.
Con un horario amplísimo que abarca desde las 10:30 hasta la medianoche, todos los días de la semana, este local ofrece una disponibilidad horaria que resulta especialmente valiosa para los viajeros que llegan a distintas horas y buscan un restaurante donde comer o cenar sin prisas. Además, cuenta con servicio de terraza, lo que permite disfrutar del entorno urbano de Cangas de Onís en los días de buen tiempo.
Una propuesta gastronómica basada en la tradición asturiana
La Sidrería Llantares de Pelayo basa su oferta en los platos más representativos de la comida tradicional asturiana. Entre sus especialidades destacan el cachopo, presente en varias variedades: el clásico de ternera, el de solomillo, el de cecina y el de la casa, cada uno con elaboraciones y salsas propias que aportan un toque diferenciador. Los comensales que han visitado el establecimiento coinciden en que se trata de uno de los cachopos más generosos en cuanto a tamaño y calidad de la zona, con una ternera tierna y bien ejecutada.
La fabada asturiana ocupa un lugar protagonista en su carta, y son muchos los clientes que la definen como una de las mejores que han probado nunca. Las fabes se presentan con la consistencia adecuada, los compangos en su punto y un sabor profundo que evoca la cocina de siempre. Junto a la fabada, el torto de maíz con carne picada o con queso representa otra opción de primer plato muy demandada, con raciones que suelen incluir dos unidades y que resultan bastante contundentes.
Los escalopines al Cabrales, el cabrito guisado, las carrilleras con puré de patata y el rabo de toro completan una oferta de segundos que satisface tanto a los amantes de la carne como a quienes prefieren platos más elaborados. En el apartado de marisco y pescado, las zamburiñas, el pulpo a la gallega, los chipirones en su tinta y la cazuela de gambas y langostinos reciben elogios constantes por su correcta ejecución y el buen punto de cocción.
El menú del día: calidad y precio equilibrado
Uno de los grandes atractivos de este restaurante en Cangas de Onís es su menú del día, que ha evolucionado a lo largo de los años desde los 15 euros hasta los 22-23 euros actuales. A cambio, los clientes reciben un primero, un segundo, bebida, pan y postre, con una variedad de opciones que permite elegir entre varios platos cada día. Las reseñas destacan repetidamente la abundancia de las raciones, hasta el punto de que muchos comensales aseguran quedarse muy por encima de lo esperado y tener que pedir que les envasen parte de la comida.
Este formato de menú resulta especialmente atractivo considerando que Cangas de Onís es una zona con una notable presión turística, donde los precios pueden elevarse considerablemente durante la temporada alta. La Sidrería Llantares de Pelayo logra mantener una relación calidad-precio que los clientes califican repetidamente como excelente, situándose en un nivel de precio 2 sobre 4 según la clasificación de Google.
Croquetas, tablas y entrantes que marcan la diferencia
Merece un apartado especial la oferta de entrantes y platos para compartir. Las croquetas caseras se han convertido en una de las estrellas del establecimiento, con variedades que incluyen croquetas de cecina, de calamares, de boletus, de rabo de toro y de jamón. Los clientes más entusiastas las describen como cremosas, ligeras y, en algunos casos, las mejores que han probado en su vida.
La ensalada de quesosanos, la tabla de embutidos y quesos, las anchoas y los boquerones también figuran entre los entrantes más solicitados. Como detalle habitual, el establecimiento ofrece una pequeña tapa de chorizo mientras se espera la comida, un gesto que muchos comensales valoran positivamente como señal de hospitalidad.
Postres caseros y una sidrería con identidad propia
La sección de postres no decepciona, con opciones como el arroz con leche, el flan de queso, el flan de chocolate, la tarta de manzana, el requesón con arándanos y la tarta de queso. Varios visitantes recomiendan especialmente el arroz con leche por su textura melosa y su sabor intenso. También se menciona la posibilidad de tomar medio menú si no se desea un plato completo, lo que ofrece cierta flexibilidad para los clientes.
Al tratarse de una sidrería, resulta lógico que la sidra tenga un papel relevante. Los camareros se ofrecen frecuentemente a escanciar sidra para los clientes, un ritual que añade una experiencia auténtica a la comida. Además, se ofrece sidra de la tierra y sangría de sidra casera, esta última destacada por varios comensales como una bebida espectacular. El establecimiento también dispone de cerveza local, como la marca Ordum, y una selección de vinos.
El servicio y el ambiente del local
La práctica totalidad de las opiniones destacan la amabilidad y profesionalidad del personal. Camareros como Daniel, Ara o Juan reciben menciones específicas por su trato cercano y su atención constante durante la comida. El equipo demuestra disponibilidad incluso en momentos de máxima ocupación, como las horas puntas de la temporada turística, y se muestra flexible ante peticiones especiales, como adaptar platos para personas con alergias alimentarias o necesidades dietéticas específicas.
El ambiente del restaurante es descrito como acogedor y familiar, con una decoración que transmite tradición sidrera. Dispone de un salón principal y un segundo comedor situado justo enfrente, lo que permite ampliar la capacidad cuando la demanda lo requiere. La terraza, como se ha mencionado, ofrece una alternativa agradable para los días soleados, y algunos clientes con perros han valorado positivamente la posibilidad de sentarse en el exterior.
Aspectos a mejorar
Aunque las opiniones positivas predominan de forma abrumadora, conviene señalar las críticas que aparecen de manera recurrente para ofrecer una visión equilibrada. Algunos comensales han experimentado platos que llegaban a temperatura inferior a la ideal, especialmente en días de alta ocupación. Otros han señalado que ciertos platos, como el cachopo, no siempre alcanzan el nivel que esperan de un restaurante especializado en cocina asturiana tradicional.
En algún caso aislado se ha cuestionado la calidad de ciertos ingredientes o la consistencia de la elaboración en algunos segundos. También hay referencias a tiempos de espera algo prolongados durante la temporada alta y a la política del establecimiento de no permitir compartir el menú entre dos comensales, un aspecto que genera división de opiniones. Un pequeño grupo de visitantes ha echado en falta mayor variedad en cuanto a opciones sin lactosa o adaptaciones dietéticas.
Un detalle mencionado por algún cliente es la falta de hielo en algunos momentos o detalles menores en la presentación, como la corteza de limón en el arroz con leche. Son aspectos puntuales que no empañan la valoración global del establecimiento pero que evidencian que existe margen para la mejora continua.
Horario, reservas y datos prácticos
Para planificar la visita, es fundamental saber que la Sidrería Llantares de Pelayo abre sus puertas todos los días de la semana desde las 10:30 horas hasta la medianoche. Se recomienda encarecidamente reservar con antelación, especialmente durante los meses de verano, puentes y fines de semana, ya que el restaurante se llena rápidamente y quienes llegan sin cita pueden experimentar esperas significativas. El teléfono de contacto es el 984 84 30 20.
El establecimiento es accesible para personas con movilidad reducida, cuenta con conexión Wi-Fi y ofrece la posibilidad de pedir comida para llevar, lo que amplía sus opciones de servicio. También se puede solicitar reserva de mesa, algo muy útil para grupos o familias que desean asegurarse una mesa en un municipio que multiplica su población durante los meses de verano.
Valoración final
La Sidrería Llantares de Pelayo se posiciona como uno de los restaurantes más completos y fiables de Cangas de Onís. Su combinación de cocina tradicionalana bien ejecutada, raciones generosas, precios razonables para la zona y un trato humano cercano conforman una propuesta difícil de superar para quienes buscan comer bien sin complicaciones. Es un lugar donde la sidra se sirve con devoción, donde los cachopos tienen el tamaño de un orgullo regional y donde la fabada sabe a casa.
Las críticas negativas sonminoritarias y generalmente se centran en detalles concretos que no logran deslucir una experiencia globalmente muy satisfactoria. Para el visitante que recorre Asturias, ya sea con destino en los Lagos de Covadonga, los Picos de Europa o simplemente explorando el Orienteásico, esta sidrería representa una parada gastronómica que no defrauda y que invita a volver.