Sidrería El Leonés
AtrásSituado justo enfrente de la estación de Renfe de Oviedo, en la calle Campoamor 29, Sidrería El Leonés ocupa un local con historia en pleno corazón de la capital asturiana. Tras una reforma integral, el espacio luce ahora una decoración moderna y cuidada que combina elementos contemporáneos con guiños a la tradición asturiana, diferenciando claramente dos ambientes: una zona de barra en la planta baja para tapear y tomar sidra, y un comedor en la planta superior donde disfrutar de la carta con mayor tranquilidad. El teléfono de reservas es el 985 22 03 43 y el horario se extiende todos los días de 11:00 a 24:00, un dato útil para quienes llegan a la ciudad en tren o buscan una opción flexible a cualquier hora.
Lo que realmente distingue a este establecimiento del resto de restaurantes en Oviedo es que toda su carta es 100% sin gluten, sin contaminación cruzada, lo que lo convierte en una opción excepcional para personas celíacas y en una rareza dentro de la oferta gastronómica asturiana. El pan de piporas y el bollo de pan se elaboran de forma artesanal en La Amasería, una obrador especializado con el que colaboran, y sorprende gratamente por su textura y sabor, algo inusual en productos sin gluten.
Una carta asturiana con identidad propia
La propuesta gastronómica de Sidrería El Leonés se mueve entre la tradición y la cocina a la brasa, con platos asturianos clásicos reinterpretados y elaboraciones propias. Entre los más recomendados por los comensales habituales destacan el cachopo (uno de los platos emblema de la casa, que se elabora en versiones como el de ternera asturiana IGP o el de competición), el arroz con langostinos y secreto, los langostinos con torreznos, la ensaladilla rusa con chistorra, las croquetas de jamón (cremosas y con generosos trozos de jamón), las mollejas al ajillo, el hígado encebollado, la fabada, los lomos de bacalao, los huevos rotos con bogavante y langostinos, los fritos de merluza con alioli negro y los callos al estilo Oviedo. Para los amantes de la carne, la cocina trabaja con buenas brasas que realzan el sabor de cortes como la chuleta asturiana o el costillar, y en pescados se puede encontrar rodaballo a la brasa y otros frescos según mercado.
Los postres también merecen capítulo aparte, especialmente la tarta de queso, considerada por muchos clientes como una de las mejores de Asturias, junto al tatin de manzana con toque de higo, el brownie con helado de tiramisú y el helado de sidra, una creación original que marida perfectamente con la bebida estrella del local.
La sidra, como no podía ser de otra forma
Al tratarse de una sidrería en Oviedo, la sidra tiene un papel protagonista. Sirven varias marcas de calidad como Foncueva y cuentan con escanciador eléctrico en la planta superior, lo que facilita el servicio, aunque algunos puristas echan en falta el escanciado manual tradicional que se realizaba en el antiguo Leonés. Aún así, el ambiente sidrero se mantiene vivo y es posible degustar la bebida por excelencia asturiana en el formato que prefieras.
El servicio, punto fuerte del local
Uno de los aspectos más valorados por quienes repiten es la atención al cliente. Nombres como Nacho, Jonathan (también conocido como Jony o Jhony), Nando, Luzma, Fernando, Jesús, Génesis (Geni) y Gena aparecen mencionados en decenas de reseñas como camareros atentos, profesionales, cercanos y con grandes dotes de recomendación. Se nota que hay un equipo consolidado y formado que se implica en que la experiencia sea redonda, algo que en Asturias marca la diferencia. De hecho, muchos clientes habituales identifican a su camarero favorito y solicitan su mesa, lo que habla muy bien del ambiente laboral interno y del trato humano.
Puntos débiles que conviene conocer
No todo es positivo, y quien busque una comida para llevar o cenar sin contratiempos debe tener en cuenta algunas realidades. El primer aspecto es la accesibilidad: el local tiene un escalón en la entrada sin rampa, y para acceder al comedor superior hay que subir varios peldaños sin ascensor, lo que dificulta el acceso a personas con movilidad reducida, carritos de bebé o sillas de ruedas.
El segundo punto es la organización del servicio. Desde su reapertura bajo nueva dirección, el restaurante solo ofrece dos turnos de comida (13:30 y 15:00) y suele pedir reserva con varios días de antelación, algo que puede frustrar a quien decida acercarse por impulso. Algunas mesas, especialmente la zona del comedor privado habilitado bajo la escalera (junto a cocina y baños), han sido criticadas por malos olores y por una proximidad excesiva entre mesas.
El tercer aspecto es la consistencia de algunos platos. El cachopo, aunque muy alabado por muchos, ha generado quejas recurrentes por llegar poco hecho, crudo por dentro o con texturas gomosas en varias ocasiones, algo especialmente grave tratándose de uno de los platos estrella. También se han reportado croquetas servidas frías, foie o hígado recalentado, tatin con la manzana cruda por dentro y algún plato de carne o pescado servido sin el punto solicitado.
En cuanto a la relación calidad-precio, las opiniones están divididas: mientras algunos clientes habituales consideran que la calidad justifica el coste, otros perciben raciones escasas para el precio elevado, especialmente en tapas como la tabla de quesos o el corte de carne a la brasa. Se trata de un restaurante con nivel de precio medio-alto, por lo que conviene tener expectativas realistas al respecto.
Detalles logísticos a tener en cuenta
El local no ofrece menú del día, solo carta, lo que echa para atrás a quienes buscan opciones más económicas. El pan se cobra aparte y, al ser sin gluten, tiene un coste adicional que algunos visitantes consideran elevado. La música ambiental puede estar demasiado alta en ciertos momentos, según algunos testimonios, lo que dificulta la conversación en las mesas.
También es importante saber que el aire acondicionado no siempre funciona correctamente en los días más calurosos, y que los baños son pequeños y en algún caso han sido criticados por su estado o por generar olores que afectan a las mesas cercanas.
Una apuesta diferente en el centro de Oviedo
Con todo, Sidrería El Leonés representa una apuesta arriesgada y diferenciada en el panorama de los bares en Oviedo y los restaurantes sin gluten de Asturias. Su ubicación estratégica frente a la estación lo hace especialmente cómodo para viajeros, y su concepto 100% libre de gluten abre una puerta que hasta ahora estaba cerrada para muchas personas celiacas que querían disfrutar de la cocina asturiana sin preocupaciones. La calidad del producto, el cuidado de las elaboraciones y, sobre todo, el equipo humano que lo hace posible, son razones de peso para concederle una oportunidad.
Si decides visitarlo, reserva con antelación, pide mesa en la planta superior si buscas tranquilidad, deja que el camarero te recomiende según tus gustos, y prueba la tarta de queso. Es, sin duda, una de esas direcciones que merece la pena tener en cuenta cuando busques comida asturiana de calidad en la capital, ya sea para una comida formal, una cena con amigos o simplemente para tomar unas sidras en barra mientras observas el ajetreo de la estación.