El Racó de la Sidra
AtrásEl Racó de la Sidra es un restaurante sidrería situado en la carretera de Terrassa, 106, en Rubí, Barcelona. Este establecimiento se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más destacadas de la zona, especialmente para quienes buscan disfrutar de cocina tradicional del norte peninsular lejos del País Vasco. Con una calificación de 4,5 sobre más de 1.300 reseñas, el local ofrece una experiencia que combina producto de alta calidad, ambiente acogedor y una carta inspirada en la gastronomía vasca y castellana.
El horario de El Racó de la Sidra es de martes a viernes de 13:00 a 17:00 horas, mientras que los sábados abre también en horario nocturno de 20:00 a 24:00, y los domingos únicamente en comida. Los lunes permanece cerrado, por lo que es recomendable planificar la visita consultando su web o llamando al 936 97 91 51 para reservar.
Cocina vasca y sidrería en Rubí
La propuesta culinaria de este restaurante se centra en platos típicos de sidrería y cocina del norte de España. Entre los destacados encontramos el chuletón Vasco a la piedra, cocinado con carnes maduradas de alta calidad que permiten al comensal prepararse la pieza a su gusto directamente en la mesa. También son especialmente populares los txoricitos a la sidra, una elaboración que según varios clientes no habían probado anteriormente y que califican como espectacular.
El cachopo merece especial mención, descrito por numerosos visitantes como uno de los mejores de la zona, con generoso relleno y porciones abundantes. Las croquetas caseras son otro de los pilares de la carta, disponibles en variedades como jamón, ceps, bacalao y chuletón, todas ellas muy bien valoradas.
Entre los entrantes y platos principales destacan las gildas, el pulpo sobre queso payoyo, la tortilla de bacalao al estilo de Astigarraga, los huevos rotos con patatas y jamón, las morcillas con mermelada de pimientos, el rabo de toro y la butifarra a la brasa. Para los amantes de las verduras, las alcachofas confitadas con langostino o la parrillada de verduras son opciones recomendadas.
La sidra como protagonista
Como su propio nombre indica, la sidra tiene un papel protagonista en este local. Se sirven sidras de calidad y existe la posibilidad de disfrutar del sistema de txotx, donde el propio cliente se sirve directamente del barril. La relación calidad-precio de la sidra ha sido objeto de debate entre los clientes, ya que algunos consideran que el precio por botella es elevado comparado con los establecimientos del País Vasco.
Postres caseros y menú del día
Los postres merecen apartado propio en este restaurante. La tarta de queso casera, elaborada con leche de caserío, el coulant de avellanas con helado de vainilla, las torrijas y la tarta fina de manzana son algunas de las opciones que han conquistado a los comensales. También destaca la leche de caserío frita como propuesta tradicional.
Para quienes buscan una opción más económica, el menú del día entre semana es una excelente alternativa, con precios que rondan los 17,50€ a 18€ y que incluye varias opciones de primero, segundo y postre. Este menú ha sido muy bien valorado por su variedad y calidad, permitiendo probar elaboraciones como paella, canelones, guisos y platos a la brasa.
Puntos a favor del servicio y ambiente
El trato del personal recibe alabanzas constantes. Los clientes destacan la amabilidad, profesionalidad y cercanía del equipo, tanto de los Camareros como de los responsables del establecimiento. La decoración del local es otro punto a favor, con elementos que evocan las sidrerías tradicionales vascas: botellas de sidra, una barra extensa y una ambientación que transporta al norte sin necesidad de viajar.
El espacio cuenta con mesas grandes adecuadas para grupos, buena separación entre ellas y ambiente tranquilo. Dispone de acceso para sillas de ruedas, aunque algunos usuarios han señalado que existe un pequeño escalón en la entrada que puede dificultar el acceso. También hay disponibilidad de parking en un solar cercano.
Aspectos a mejorar
A pesar de las numerosas opiniones positivas, hay algunos aspectos que han generado críticas. El precio del pan ha sorprendido negativamente a algunos clientes, con importes que alcanzan los 3,10€ por tostada, algo que varios visitantes consideran desproporcionado. De igual manera, ciertos platos como el torrezno a 13€ o la tarta de queso para llevar a 7,80€ han sido considerados excesivos por su cantidad.
En cuanto al servicio, algunos comensales han experimentado tiempos de espera prolongados, especialmente cuando el local se llena. Casos aislados mencionan despistes en los pedidos o errores en la coordinación entre cocina y sala. El ruido dentro del establecimiento también ha sido señalado como un punto a mejorar, dado que la acústica no está optimizada para conversaciones distendidas.
Otro aspecto mencionado es la actualización de la web, donde algunos precios no coinciden con los de carta, y la política de no ofrecer menú en determinados momentos, algo que podría sorprender a quien visite el local buscando únicamente el menú del día.
Relación calidad-precio
El Racó de la Sidra se posiciona en un nivel de precio 3 sobre 4, lo que indica una oferta media-alta. Los clientes que han visitado el establecimiento de forma recurrente coinciden en que la calidad del producto justifica el precio, especialmente en las carnes, los platos tradicionales y los desserts caseros. Para quienes eligen el menú del día, la relación calidad-precio es especialmente favorable.
Recomendaciones finales
Para disfrutar al máximo de El Racó de la Sidra, es altamente recomendable reservar, especialmente en fines de semana o días festivos. Si te apasiona la carne, el chuletón a la piedra y la entraña son opciones imprescindibles. Para compartir, las croquetas, los txoricitos a la sidra y el pulpo son ideales. No olvides dejar espacio para los postres caseros, que cierran la experiencia con broche de oro.
En definitiva, El Racó de la Sidra representa una sidrería y restaurante de confianza en Rubí, con una propuesta gastronómica de calidad inspirada en el norte de España, un ambiente acogedor y un servicio generalmente atento. Las opiniones negativas son minoritarias y se centran en aspectos puntuales como precios de ciertos elementos o tiempos de espera, pero la valoración global es muy positiva y lo posiciona como una opción destacada en el panorama gastronómico del Vallès Occidental.