Zascandil
AtrásZascandil es un restaurante situado en pleno centro de Gijón, en la calle Cervantes número 9, una ubicación privilegiada dentro del barrio de Jovellanos, una de las zonas con mayor tradición gastronómica de la ciudad asturiana. Este local combina a la perfección la esencia de los restaurantes clásicos de puerto con una propuesta culinaria actual, bajo la batuta del cocinero y propietario José Luis Camacho, quien mantiene vivo el lema grabado en sus cristaleras: «Zascandil. Cocina sabrosa«.
El espacio se divide en dos ambientes claramente diferenciados: una zona de bar y cafetería informal con mesas altas donde se puede tomar un vino, hacer el aperitivo o comer algo distendido, y un comedor más amplio, silencioso, bien decorado y limpio donde disfrutar de una experiencia gastronómica más completa. Además, cuenta con acceso adaptado para sillas de ruedas, tanto en el establecimiento como en el baño y el comedor, un detalle que muchos comensales agradecen.
La filosofía de este restaurante gira en torno a la materia prima de temporada, la sencillez bien ejecutada y el sabor como bandera. El propio Camacho atiende en sala, recomienda cantidades para evitar excesos y asesora sobre el pescado del día según lo que haya llegado a la rula, lo que garantiza frescura absoluta. Esta cercanía en el trato es una de las señas de identidad más valoradas por quienes repiten visita tras visita.
Una carta pensada para todos los gustos
La oferta gastronómica de Zascandil fusiona la cocina tradicional asturiana con toques vanguardistas, dando como resultado platos reconocibles pero a la vez originales. Entre las propuestas más aplaudidas por la clientela habitual destacan:
- Tartar de atún rojo con un toque de wakame que potencia el contraste de sabores.
- Soldaditos de Pavía, una versión deliciosa del clásico bacalao rebozado.
- Carrilleras de cerdo ibérico con setas silvestres al vino de Cangas, tiernas y llenas de matices.
- Tacos de pato con salsa de pico, jugosos y perfectamente equilibrados.
- Puerros gratinados con langostinos, cremosos y con un punto de horno impecable.
- Gambas a la gabardina, crujientes por fuera y tiernas por dentro.
- Canelones de foie y setas, uno de los clásicos más demandados.
- Salmón ahumado en casa, con un punto de ahumado cuidado al detalle.
El apartado de arroces también goza de muy buena fama, especialmente el arroz caldoso con andaricas, algas, oricios y pixín, aunque conviene encargar con antelación y pedir mínimo dos raciones. Para quienes buscan comida para llevar, el establecimiento ofrece un servicio de take away y delivery que permite degustar estos mismos platos en casa, con un descuento del diez por ciento si se recoge directamente en el local.
Postres y bodega
Los postres son otra de las razones de peso para visitar Zascandil. La tarta de queso, elaborada con queso afuega’l pitu, rompe con la tradición de las tartas industriales y sorprende por su cremosidad. El soufflé Alaska, la tarta de manzana con helado de vainilla y el capricho de Laura (chocolate, avellanas y helado) son opciones que ponen el broche dulce perfecto a cualquier comida.
La bodega merece capítulo aparte. La selección de panes (de maíz, de nueces y pasas, de aceitunas o centeno) acompaña a la perfección cualquier plato, y la posibilidad de pedir vino por copas o frascas resulta especialmente útil para mesas donde solo uno o dos comensales van a tomar vino. Entre las etiquetas se encuentran referencias de Toro, Alicante, Ribera del Duero o Rioja, entre otras, con precios razonables y asesoramiento personalizado.
Horarios y servicios prácticos
Zascandil abre sus puertas de lunes a sábado en horario de comida (13:00 a 15:30) y cena (de 20:00 a 23:30, salvo viernes y sábado cuyo cierre se alarga hasta medianoche). Los domingos solo ofrece servicio de mediodía, y los martes permanece cerrado. Es un local reservable, algo muy recomendable dada su popularidad y el tamaño reducido del comedor.
Además del comedor y la barra, dispone de servicio de comida para llevar y entrega a domicilio, lo que lo convierte en una opción versátil tanto para quienes buscan una cena tranquila en el local como para quienes prefieren disfrutar de su cocina en casa. También es pet friendly, admitiendo mascotas en la zona de barra o terraza interior, un detalle que agradecen los viajeros con perros.
Lo que se puede mejorar
Como cualquier restaurante con personalidad, Zascandil presenta algunos aspectos susceptibles de mejora. En primer lugar, la espera entre plato y plato puede alargarse en horas punta o durante noches señaladas, algo habitual en restaurantes con cocina minuciosa. Algunos comensales han señalado tiempos de espera de 45 minutos para el primer plato o retrasos en servir cafés al final de la cena.
El precio, dentro de la categoría media-alta de Gijón (unos 30-50 euros por persona con vino), puede resultar elevado para quienes buscan una opción más económica, aunque la calidad del producto suele justificarlo. También se han detectado ciertas inconsistencias puntuales: algún pescado pasado de horno, niveles de sal elevados en cremas o emplatados mejorables en contadas ocasiones.
Otro punto a tener en cuenta es la actitud del propietario en sala. Aunque muchos clientes valoran su cercanía y honestidad al recomendar, otros han percibido un trato algo vehemente o directo que puede chocar con quien espera una atención más neutra. Igualmente, los días con personal nuevo en formación pueden notarse en la coordinación del servicio.
Una apuesta gastronómica de referencia
A pesar de las pequeñas sombras, Zascandil se ha consolidado como una de las apuestas más sólidas de la gastronomía gijonesa. Su compromiso con el producto local, la honestidad en las recomendaciones y la capacidad de combinar tradición e innovación lo convierten en un restaurante de referencia tanto para vecinos como para visitantes que buscan algo más que la típica oferta asturiana.
Si te apetece probar sus gambas gabardina, su fabes, su fabada o dejarte sorprender por una de sus sugerencias del chef, solo tienes que acercarte a la calle Cervantes o llamar al 985 35 30 38 para reservar. También puedes consultar su carta actualizada en la web www.zascandilgijon.es. Eso sí, conviene tener en cuenta que los martes descansan, así que planifica tu visita con antelación para no quedarte con el antojo.