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Ultramar Begur

Ultramar Begur

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Carretera de la Platja del Racó, 17255 Platja del Racó, Girona, España
Restaurante
7.4 (993 reseñas)

Ultramar Begur se ha posicionado como una de las opciones gastronómicas más comentadas de la costa gerundense, específicamente en la Playa del Racó, dentro del término municipal de Begur. Este establecimiento, que combina las funciones de chiringuito playero y restaurante, ofrece una propuesta que busca diferenciarse del típico comedor de playa, aventurándose en territorios de cocina de fusión con influencias mediterráneas y latinoamericanas.

Ubicación y ambiente

La ubicación es, sin duda, uno de los mayores activos de Ultramar Begur. Situado directamente sobre la arena de la Platja del Racó, con vistas a las emblemáticas Islas Medas, el establecimiento permite disfrutar de una experiencia gastronómica con el mar como protagonistas. El espacio está decorado con un estilo mediterráneo que integra elementos de madera y textiles claros, creando una atmósfera desenfadada pero cuidada. Además, dispone de hamacas y sombrillas de teka para quienes desean combinar el baño con la comida, ofreciendo así un servicio integral de beach club.

En cuanto al ambiente, las opiniones varían considerablemente. Mientras algunos visitantes destacan la atmósfera relajante y agradable, otros señalan que la selección musical no siempre resulta coherente con el concepto de un beach club, alternando entre estilos que no terminan de encajar con la experiencia playera. Es un detalle que, aunque secundario, afecta a la percepción global del lugar.

La propuesta gastronómica

La carta de Ultramar Begur apuesta por una cocina de fusión que combina productos locales con preparaciones de influencia latinoamericana y asiática. Entre los platos más mencionados por los comensales destacan las patatas bravas, que han recibido elogios generalizado por su textura crujiente por fuera y suave por dentro, acompañadas de una salsa brava particularmente sabrosa. El ceviche, disponible en versiones limeña y colombiana, también se ha ganado buenas críticas por la frescura del pescado y el equilibrio de sabores.

Otras preparaciones que merecen mención son los tacos de cochinita pibil, el pulpo, los mejillones al vapor, las anchoas y la sardina ahumada. Para quienes buscan opciones vegetarianas, el establecimiento ofrece platos como poke de quinoa, hummus de remolacha y un guacamole que se prepara en mesa con ingredientes separados, una experiencia interactiva aunque, según algunos visitantes, con cantidades algo escasas de aguacate. La carta también incluye hamburguesas, lobster roll, costillar y diversos postres como cheesecake y tiramisú de pistacho.

En el apartado de bebidas, destacan los cócteles, que han sido particularmente alabados por su elaboración y sabor. La carta de vinos y cervezas complementan adecuadamente la oferta.

Los puntos negativos: precios y porciones

A pesar de la calidad gastronómica que algunos platos ofrecen, las reseñas revelan un problema recurrente que afecta significativamente la percepción del establecimiento. Múltiples visitantes coinciden en que los precios son excesivos en relación con las cantidades servidas. Este es, con diferencia, el aspecto más criticized del restaurante.

Los ejemplos son contundentes: una ración de patatas bravas por 6,50 euros con apenas seis trozos de patata, dos tacos minúsculos por 16 euros, o una ración de pulpo por cerca de 20 euros con apenas cinco trozos pequeños. Un visitante llegó a calificarlo como «una vergüenza» servir platos con tan pocas cantidades a esos precios. Otros señalan que el tartar de atún resultó soso y el aguacate oxidado, detalles que contrastan con lo que se cobra.

Incluso admitiendo que la ubicación privilegiada justifica un sobreprecio, numerosos comensales consideran que el establecimiento se aprovecha de su situación para cobrar tarifas que no guardan proporción con lo que se ofrece. La zona de Begur es conocida por su atractivo turístico, pero la diferencia entre lo que se paga y lo que se recibe resulta difícil de justificar para muchos bolsillos.

El servicio: una experiencia desigual

El trato recibido en Ultramar Begur genera opiniones encontradas. Mientras algunos visitantes destacan la amabilidad y profesionalidad de determinados empleados como Hamza, Iván o Matias, otros reportan experiencias completamente opuestas. Casos documentados incluyen, errores en pedidos, falta de atención durante largos periodos y, en algunos casos, actitudes descorteses por parte del personal o la dirección.

También se han registrado problemas con las reservas: varios visitantes relataron que, pese a tener reserva confirmada, no fueron atendidos correctamente, fueron sientan en mesas inadecuadas o incluso se les impidió sentarse. La gestión de mesas durante la temporada alta parece ser un punto débil del establecimiento.

Servicios adicionales y detalles prácticos

Ultramar Begur ofrece servicio de desayuno, almuerzo y cena, con horario continuado de 10:00 a 23:00 horas durante toda la semana. Dispone de opción de comida para llevar y acepta reservas, aunque, como se ha mencionado, la gestión de estas últimas puede presentar fallos. El establecimiento cuenta con acceso para personas con movilidad reducida.

El alquiler de hamacas y sombrillas es otro servicio disponible, aunque también ha recibido críticas: algunas hamacas presentan problemas de mantenimiento y los casilleros para guardar objetos no siempre están operativos. El precio de este servicio ha sido considerado elevado por algunos visitantes.

Ultramar Begur es un establecimiento que genera sentimientos encontrados. Por un lado, ofrece una ubicación excepcional, una decoración cuidada y ciertos platos que realmente destacan por su calidad y originalidad. La propuesta de cocina de fusión resulta interesante y diferenciada en el contexto de los chiringuitos costeros.

Sin embargo, los problemas estructurales son difíciles de ignorar: precios elevados que no se corresponden con las cantidades servidas, un servicio que oscila entre lo excelente y lo deficiente según el momento y el empleado, y ciertos detalles de mantenimiento que podrían mejorarse. Para el visitante que busque una experiencia gastronómica playera de calidad en Begur, puede ser una opción válida, pero conviene ir con expectativas ajustadas respecto al presupuesto y, posiblemente, fuera de la temporada alta para evitar las esperas y el caos que algunos describen. La relación calidad-precio es, en última instancia, el talón de Aquiles de este restaurante que, con mejores prácticas en este aspecto, podría convertirse en una referencia indiscutible de la zona.

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