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Sorry But – Restaurante

Sorry But – Restaurante

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Rúa Montero Ríos, 18, 36201 Vigo, Pontevedra, España
Restaurante
8.2 (425 reseñas)

Sorry But – Restaurante se ha posicionado como una de las opciones gastronómicas más destacadas de Vigo en la Rua Montero Ríos. Este establecimiento, que abrió sus puertas relativamente hace poco tiempo, ha logrado captar la atención de propios y visitantes gracias a una propuesta que combina hamburguesas artesanales, brunch y una amplia variedad de opciones para diferentes gustos y necesidades alimentarias.

Lo primero que llama la atención al entrar en Sorry But es su decoración moderna y funcional, con una estética cuidada al detalle donde las luces neón cobran un protagonismo especial, creando una atmósfera única que muchos clientes definen como «con mucho rollo» y «muy chula». El local cuenta con una terraza cubierta que añade un plus a la experiencia, especialmente en una zona tan animada como Montero Ríos.

En cuanto a la carta, las hamburguesas son, sin duda, el plato estrella de este restaurante. Los clientes más habituales destacan especialmente la Bacon Lover, la Afterwork, la Smoky Chipotle y la Trufada, estas últimas disponibles también en versión smash. La carne de ternera gallega que utilizan marca una diferencia notable en sabor y textura respecto a otros establecimientos similares, algo que no pasa desapercibido para quienes valoran la calidad en cada bocado.

Una de las características más valoradas por los celiacos e intolerantes al gluten es que Sorry But ofrece opciones sin gluten tanto en desayunos como en la carta principal, incluyendo burgers adaptadas. Este detalle ha hecho que numerosos clientes con restricciones alimentarias lo consideren un sitio de referencia en Vigo.

Más allá de las hamburguesas, la carta incluye entrantes como nachos con guacamole casero, tequeños, croquetas y una variedad de tostas que también han recibido comentarios muy positivos. Los postres, especialmente la tarta de queso (casera), el brownie con helado y la tarta de pistacho, son altamente recomendados por quienes los han probado.

El horario de cocina abierta es otro de los puntos fuertes: desde las 9 de la mañana hasta la 1 de la noche, los clientes pueden disfrutar de cualquier plato a cualquier hora, algo que resulta especialmente útil para quienes trabajan hasta tarde o buscan un lugar para cenar a horas poco convencionales.

El servicio de atención al cliente ha recibido halagos frecuentes, mencionándose especialmente a miembros del equipo como Fabiana, Mariel, Jimena, Cristina y Débora, quienes han sido definidas como «encantadoras», «super amables» y «siempre con una sonrisa». Este trato cercano y personalizado ha generado una base de clientes fieles que repiten visita tras visita.

También hay que destacar que el local dispone de cargadores para móviles, un detalle práctico que no todos los establecimientos de restauración ofrecen y que ha sido agradecido por los visitantes.

Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos clientes han reportado tiempos de espera elevados, llegando a superar la hora en algunos casos incluso con el local medio vacío. Este es quizás el punto débil más mencionado, y el equipo del restaurante ha respondido públicamente mostrando su compromiso por mejorar este aspecto.

Respecto a los precios, hay opiniones divididas. Mientras algunos consideran que la relación calidad-precio es excelente, otros sienten que las hamburguesas son algo pequeñas para lo que cuestan (alrededor de 11-12 euros de media) y que las patatas no vienen incluidas con las burgers, debiendo pedirse y pagarse aparte. Este modelo de negocio, habitual en el sector de hamburguesas artesanales, no convence a todos los bolsillos.

También ha habido comentarios negativos aislados sobre la calidad de ciertos platos específicos, como el pulled pork o los tequeños en algunas ocasiones, así como errores en comandas y problemas con pedidos a domicilio a través de plataformas externas. Estos incidentes, aunque no representan la experiencia general, son aspectos que el establecimiento debería continuar mejorando.

El café de especialidad merece una mención aparte, ya que varios clientes lo definen como «brutal» y «muy bueno», algo que no siempre se encuentra en un restaurante cuyo foco principal no es el café.

Sorry But – Restaurante en Vigo es una opción recomendable para quienes buscan hamburguesas de calidad, un buen ambiente y opciones para todos los gustos, incluyendo vegetarianos y celiacos. La calidad de la materia prima, especialmente la carne gallega, destaca por encima de la media. Eso sí, es recomendable ir con paciencia por si hay esperas y tener en cuenta que las patatas se piden aparte del plato principal.

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