SIDRERIA EL LLAGARIN
AtrásSidrería El Llagarín es un restaurante situado en la Avenida del Ferrocarril número 13, bajo, en el municipio de Carreño, específicamente en la localidad costera de Candás, Asturias. Su ubicación resulta especialmente conveniente para quienes llegan en tren, ya que se encuentra prácticamente junto al apeadero ferroviario, lo que lo convierte en una parada obligatoria para visitantes y residentes que buscan una buena comida sin complicaciones.
Este establecimiento se presenta como un bar restaurante con una propuesta basada fundamentalmente en la comida casera y tradicional asturiana, ofreciendo tanto menú del día como carta completa. Entre sus opciones más destacadas se encuentran platos característicos de la región como la fabada, el pote, el jabalí guisado, las verdinas, las lentejas, la sopa de marisco y el clásico lacón con cachelos. También cuentan con opciones como paella, carne asada, escalopines, croquetas de cecina y sartén Asturiana con picadillo, cabrales y huevo,。
La terraza: el corazón del local
Una de las grandes bazas de El Llagarín es su terraza, que funciona como un acogedor patio exterior. Esta zona cuenta con toldos y estructura cubierta tipo carpa, lo que permite disfrutar del exterior independientemente de las condiciones meteorológicas. Durante el invierno, disponen de calefacción, haciendo que la experiencia sea cómoda durante todo el año.
La terraza ha recibido numerosas menciones positivas por parte de los clientes, destacando su ambiente familiar y tranquilo, alejado del bullicio del puerto de Candás. Para las familias con niños, el establecimiento dispone de colchonetas y espacios seguros donde los pequeños pueden entretenerse mientras los adultos disfrutan de la comida. Esta característica lo convierte en un lugar especialmente recomendado para visitas en familia.
Política de mascotas
Otro aspecto diferenciador es que El Llagarín acepta mascotas en su terraza, una política que ha sido muy bien recibida por los clientes que no quieren dejar a sus animales de compañía en casa. Esta característica, junto con la amplitud de la terraza y la distancia entre mesas, lo posiciona como una opción a considerar para quienes viajan con sus perros.
Relación calidad-precio y menús
El menú del día es, sin duda, el gran protagonista del restaurante. Las reseñas coinciden en que ofrece una excelente relación calidad-precio, con precios que han variado históricamente entre los 10 y los 20 euros dependiendo del tipo de jornada y la época del año. Typically, the menu includes a choice of first and second courses, plus dessert and drink.
Los platos del menú suelen incluir opciones tan variadas como patatas con pulpo, fabada, lentejas, verdinas, pote de berzas, sartén de huevos, churrasco o carne asada, jabalí y pitó caleya, con postres como arroz con leche, tarta de queso con frutos rojos o flan de queso. Los clientes valoran especialmente la abundancia de las raciones, con comentarios que destacan que «se come a fartar» y que «todo casero y en cantidad».
Lo que no gusta: puntos a mejorar
A pesar de las numerosas opiniones positivas, Sidrería El Llagarín presenta también aspectos mejorables que conviene tener en cuenta antes de visitarlo.
El principal punto negativo se refiere al servicio en horas punta. Varios comensales han reportado que la atención puede resultar lenta cuando el local está completo, con tiempos de espera considerables entre plato y plato. En temporada alta o fines de semana, el personal, compuesto principalmente por dos camareras, puede verse desbordado atendiendo una terraza amplia.
También se han registrado inconsistencias en la disponibilidad del menú. Algunos clientes señalan que en determinadas ocasiones no estaba disponible la carta completa o el menú del día no ofrecía todas sus opciones, lo cual genera frustración. Ha habido casos aislados donde se han confundido pedidos o donde la comida ha llegado templada.
Otro aspecto mencionado negativamente es la falta de transparencia en precios. Un comensal señaló que en el tablón indicaban un precio de menú inferior al que finalmente aplicaban en la terraza, lo cual resulta incómodo para el cliente.
Respecto a la calidad de algunos platos, hay reseñas que mencionan cantidades escasas en ciertos segundos platos, platos excesivamente salados o elaboraciones que no alcanzan las expectativas. También se ha reportado que en alguna ocasión la calidad del pan no era la adecuada.
Reservas y recomendaciones prácticas
Dado que el establecimiento tiene capacidad limitada, especialmente en su terraza, es altamente recomendable reservar con antelación, sobre todo para fines de semana, festivos o eventos especiales en la zona. Hay quienes han esperado más de una hora siendo clientes con reserva confirmada, lo que demuestra la alta demanda del local.
El restaurante también ofrece la posibilidad de pedir comida para llevar, aunque algún cliente ha reportado problemas con este servicio cuando intentaron beneficiarse de él un lunes. Es recomendable consultar directamente con el local sobre la disponibilidad de esta opción.
Sidrería El Llagarín representa una opción sólida para quienes visitan Candás buscando comida casera, generosa y a buen precio. Su terraza cubierta, la aceptación de mascotas y el ambiente familiar lo diferencian de otros establecimientos de la zona. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el servicio puede flaquear en momentos de alta ocupación y que conviene reservar siempre que sea posible. En definitiva, se trata de un local donde la calidad de la comida suele compensar las eventuales deficiencias del servicio, posicionándose como una alternativa sencilla, honesta y deliciosa en el concejo de Carreño.