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Roble by Jairo Rodríguez

Roble by Jairo Rodríguez

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Calle el Robledo, 21B, 33630 Pola de Lena, Asturias, España
Restaurante
9.6 (1167 reseñas)

En el concejo de Lena, en el corazón de Asturias, se encuentra Roble by Jairo Rodríguez, un restaurante que ha logrado posicionarse como referente gastronómico de la región, merecedor de reconocimientos tan prestigiosos como el Sol Repsol, recomendación de la Guía Michelin y miembro de Eurotoques y Mesas Asturianas. Ubicado en la Calle el Robledo, número 21B, en Pola de Lena, este establecimiento representa una propuesta culinaria que combina la tradición gastronómica asturiana con técnicas de alta cocina contemporánea.

El chef propietario, Jairo Rodríguez, aporta al proyecto una sólida experiencia de doze años trabajando en la cocina del Balneario de Salinas, formación que se percibe claramente en cada uno de sus platos. Esta trayectoria se refleja en una cocina elaborada con mimo, donde la calidad del producto es la protagonista absoluta y las técnicas de elaboración están al servicio de potenciar los sabores naturales de cada ingrediente.

El menú degustación constituye la propuesta estrella del restaurante, con un precio aproximado de 90 euros que, según múltiples reseñas de clientes, ofrece una experiencia «abundante y disfrutona» con una relación calidad-precio que satisfies a la mayoría de visitantes. La calidad de los platos progresa a lo largo del menú, creando una experiencia «in crescendo» que mantiene al comensal expectante ante cada nuevo passe. Los clientes destacan especialmente que «no hay ningún plato que tenga un pero», lo cual habla de la consistencia y el nivel alcanzado en toda la oferta gastronómica.

Entre los entrantes más alabados se encuentran el foie casero, descrito como «espectacular» por varios comensales, las tostas de anchoa con verduras, las croquetas de bogavante y los entrantes de la casa, considerados «increíbles» por los visitantes. Las setas, el pulpo a baja temperatura y las sardinas marinadas completan una carta de entrantes que demuestra la versatilidad y dominio técnico del chef.

En el apartado de segundos platos, el roast beef se ha convertido en el plato signature del restaurante, descrito repetidamente como «sublime», «maravilloso» y «increíble» por los clientes. Otros platos que merecen mención especial son el solomillo de ternera, el lingote de lechazo, el salmonete con arroz, la lubina, el tataki de atún rojo, las carrilleras de ternera y el steak tartar. El bogavante asado con su propio jugo y jengibre representa otra de las propuestas más elaboradas y apreciadas por los gourmets que visitan el establecimiento.

Sin embargo, no todo es perfecto. Algunos clientes han señalado que ciertos platos pueden presentar irregularidades: un comensal mencionó que el bacalao le resultó «algo salado», mientras que otro indicó que el cochinillo estaba «un poco seco». Estos detalles, aunque minoritarios, merecen ser mencionados para que el potencial visitante tenga una visión completa de la experiencia.

Los postres merecen capítulo aparte. Múltiples reseñas coinciden en que la repostería del restaurante está «a otro nivel». Entre las creaciones más destacadas encontramos el milhojas con praline de avellana y cremoso de vainilla, la tarta tatin de manzana con «sorpresa», los canutillos, la torrija, el sorbete de limoncello, la casadiella y los pequeños detalles como el árbol con trocitos de brownies y susu00ed percibidores que acompañan el café. La presentación de los postres sigue la misma línea de excelencia que el resto de la oferta, con vajillas de diseño que han hecho que más de un comensal se quede»enamorado» de la cubertería y cerámica utilizada.

El maridaje de vinos y sidras representa otro de los puntos fuertes del restaurante. La bodega ha sido descrita como «exquisita y de muy buen gusto», con especial mención a la «sidra de hielo» que acompaña los postres. Los clientes recomiendan dejarse asesorar por el personal en cuanto a la selección de vinos, ya que las recomendaciones resultan «muy acertadas».

El servicio de sala recibe elogios prácticamenteunan00f3nimes. El personal, descrito como «amable», «profesional» y «cercano», destaca por su capacidad de recomendación y su atención al detalle. Varios comensales mencionan especialmente a Paula, la maître, por su dedicación y cariño en el servicio. La separación entre mesas permite mantener conversaciones tranquilas sin ruidos, creando un ambiente íntimo y relajado ideal para celebraciones especiales o reuniones familiares.

El local presenta una decoración que combina elementos tradicionales con toques modernos, destacando los detalles azules con acabados dorados que han sido especialmente alabados por parte de los visitantes. Sin embargo, existe cierta discrepancia entre los clientes respecto al ambiente: mientras algunos lo definen como «acogedor» y «precioso», otros lo perciben como «algo pasado de moda» o «desangelado», con una estética que podría recordar a salones de bodas. La ambientación musical suave acompaña sin estorbar, contribuyendo a la sensación de tranquilidad que caracteriza al establecimiento.

Entre los detalles adicionales que marcan la diferencia encontramos el pan casero, elaborado «sobre la marcha» con mezclas de escanda y trigo que han sorprend gratamente a múltiples comensales, el aperitivo de cortesía que incluye desde vasitos de caldo de cocido con buñuelos de compango hasta bombones de queso y gazpacho, y los pequeños detalles que acompañan el café, como petit fours y dulces variados. Estos gestos, lejos de ser meros adornos, forman parte de una filosofía de hospitalidad que busca completar la experiencia gastronómica.

En cuanto a aspectos mejorables, algunos visitantes han señalado que el precio del servicio de pan (6 euros) adicional al menú degustación resulta excesiva, así como la ausencia de un café de cortesía tras una comida de tal envergadura. Otros apuntan que los precios, aunque justificados por la calidad, pueden resultar elevados para determinados bolsillos, con menús que rondan los 85-90 euros por persona sin maridaje. Un comensal mencionó haber salido «con un poco de hambre» tras un menú de varias noches, aunque otros consideran que la cantidad es más que adecuada.

También se han reportado tiempos de espera prolongados entre platos en determinadas ocasiones, así como una experiencia donde el restaurante no pudo ofrecer el menú degustación completo por limitaciones de personal. Estos aspectos, aunque puntuales, contrastan con la imagen de excelencia que proyecta el establecimiento y podrían mejorarse con una gestión más ajustada de las reservas o una comunicación más proactiva con los clientes.

El horario del restaurante abarca los mediodía y cenas de miércoles a domingo, permaneciendo cerrado lunes y martes.Ofrece servicio de terraza, reservas y acceso para personas con movilidad reducida, además de admitir pago con tarjeta y tener web propia donde consultar carta actualizada y opciones de reserva online.

En definitiva, Roble by Jairo Rodríguez representa una propuesta gastronómica de alto nivel en el contexto rural alavés. Aunque no se trata de un restaurante para el consumo diario debido a sus precios, sí constituye una opción ideal para celebraciones especiales, comidas de trabajo o para quienes buscan una experiencia culinaria memorable en Asturias. La calidad del producto, la elaboración cuidada y el servicio profesional convierten a este establecimiento en un destino gastronómico que merece la pena visitar, especialmente si se tiene en cuenta que opciones de este nivel no suelen encontrarse en localidades de este tamaño. La combinación de tradición y modernidad, Asturias y alta cocina, resulta en una propuesta única que ha conquistado tanto a vecinos de la zona como a visitantes de paso por el territorio.

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