Restaurante palestino Tatreez
AtrásEl Restaurante Palestino Tatreez se encuentra ubicado en el número 13 de la Calle de la Libertad, en pleno centro de Madrid, muy cerca de las estaciones de metro de Chueca y Banco de España. Este establecimiento, anteriormente conocido como Solidere, ha experimentado una transformación notable desde que cambió a manos palestinas con el nuevo propietario Khaled, quien ha sabido imprimir un carácter más definido a la propuesta gastronómica que ya existía. El restaurante ofrece un ambiente acogedor y tranquilo, ideal para disfrutar de una comida sin prisas y conversar tranquilamente, algo que destacan numerosos comensales en sus reseñas.
La carta del Restaurante Tatreez se especializa en cocina palestina y libanesa, incluyendo también algunos platos de influencia marroquí. Entre los entrantes más destacados se encuentran el clásico hummus, disponible en varias variedades como el de pimientos, la muhammara (crema de pimientos rojos con nueces y granada), el muttabal (crema de berenjenas ahumadas), los falafel caseros, los arayes (triángulos de pan con queso y carne) y los tradicionales kibbeh. Los platos principales incluyen opciones como el shawarma de pollo, el musakhan con su característico pollo jugoso y el pan empapado en aceite de oliva, el makluba, el fujar de pollo y el mussaka de berenjena. También hay opciones vegetarianas muy bien elaboradas y una notable atención a las necesidades de comensales celíacos, adaptando platos de la carta cuando es posible.
Una de las grandes fortalezas de este restaurante es su menú degustación, disponible tanto entre semana como en fines de semana, que permite probar una amplia variedad de platos por un precio muy competitivo. Los comensales que lo han probado coinciden en que las cantidades son generosas y que la relación calidad-precio es excelente, con menús que rondan los 16 euros entre semana y los 35 euros en fines de semana. El menú del día entre semana también resulta una opción muy atractiva para quienes buscan comer bien sin gastar demasiado.
El servicio de atención al cliente recibe valoraciones overwhelmingly positivas. Personal como Rita, Naroa, Belén y el propio Khaled son mencionados repetidamente por su amabilidad, profesionalismo y capacidad de asesoramiento. El trato es cercano y familiar, y es habitual que el personal recomiende platos, explique los ingredientes yogue yogue tradiciones culinarias de la región. Además, es común que los comensales reciban detalles como una porción gratuita de hummus clásico como aperitivo, té de menta de cortesía o pequeños dulces al final de la comida, gestos que contribuyen a crear una experiencia memorable.
Entre los aspectos menos positivos que se pueden encontrar en algunas reseñas, hay quienes señalan que ciertos platos pueden resultar algo secs o que les falta sabor en algunas elaboraciones, especialmente en las mezclas de especias tradicionales como la granada, el limón o las siete especias. Otros comensales han notado que algunas descripciones de la carta no se corresponden exactamente con lo que se sirve, como ocurrió con la presentación del shawarma. También hay quien menciona que el servicio puede relentizarse en horas puntas o que occasionally ha habido errores en la facturación. No obstante, estas críticas negativas son minoritarias frente al gran volumen de opiniones favorables.
El restaurante cuenta con un segundo comedor en el sótano, igualmente acogedor y tranquilo. Dispone de opciones para reservas, comida para llevar y delivery, siendo así una opción versátil para diferentes ocasiones. También ofrece platos adaptados para vegetarianos y personas con intolerancias alimentarias, lo cual amplía significativamente su atractivo para diversos tipos de comensales.
En cuanto a los postres, las reseñas coinciden en que son excepcionales. El atayef de queso (empanadillas libanesas rellenas de queso y pistacho), el othmalieh (crema pastelera con masa filo tostada y pistachos), el baklava y diversos dulces orientales son altamente recomendados. El té de menta que sirven también recibe elogios constantes.
En definitiva, el Restaurante Palestino Tatreez se posiciona como una opción destacada para descubrir la gastronomía palestina y libanesa en Madrid. Con una relación calidad-precio difícil de igualar, un ambiente agradable, un servicio excepcional y platos llenos de sabor y tradición, es un lugar que merece la pena visitar tanto para quienes conocen esta cocina como para quienes desean probarla por primera vez. Su ubicación céntrica y su flexibilidad (reservas, para llevar, delivery) lo convierten en una alternativa cómoda y segura para cualquier ocasión.