Restaurante Los Cazadores
AtrásEl Restaurante Los Cazadores es un establecimiento ubicado en la Av. Cataluña, 106 de Calaceite, un bonito pueblo de la provincia de Teruel en la comarca del Matarraña. Este restaurante, que también funciona como cafetería y bar, se encuentra junto a una estación de servicio en la entrada del pueblo, lo que le convierte en una opción frecuente para viajeros y rutas por la zona.
El establecimiento ofrece diversos servicios gastronómicos: desayunos, brunch, almuerzo, cena y cuenta con servicio de reservas. En su carta se pueden encontrar opciones como bocadillos —entre ellos el de longaniza de la zona—, platos combinados, carnes a la brasa, robellones, carne de caza, ternasco y un menú del día que incluye primer y segundo plato, postre y bebidas. También disponen de comida para llevar y ofrecen una pequeña tienda donde es posible adquirir productos típicos de la comarca, incluyendo incluso antiguas grabaciones.
Lo positivo del Restaurante Los Cazadores
Entre los aspectos bien valorados por algunos clientes se encuentra la amabilidad del personal, especialmente del propietario Juan, quien según varios visitantes ha demostrado trato cercano y simpático. Los bocadillos han recibido elogios particularizados, destacando la calidad del pan y los ingredientes locales como las olivas de Calaceite.
Quienes han probado platos como el ternasco fuera del menú lo califican como exquisito. Varios visitantes valoran positivamente los platos combinados por su presentación y abundancia. El servicio de cafetería también ha sido bien recibido por algunos clientes, destacando el ambiente cordial típico de la comarca y unos precios que consideran adecuados para la zona.
Otro punto a favor es que el establecimiento permite mascotas, algo que los viajeros con animales agradecen especialmente. La disponibilidad de aparcamiento amplio y la presencia de terraza también son aspectos prácticos valorados por quienes paran de ruta.
Las sombras del establecimiento
Sin embargo, las reseñas revelan una cara muy diferente del restaurante. La falta de higiene es una de las quejas más repetidas: baños en condiciones deplorables, presencia de moscas, uso de trapos sucios para limpiar superficies y una limpieza general deficiente en todas las áreas del local. Múltiples clientes han reportado problemas graves relacionados con la seguridad alimentaria, incluyendo carne en mal estado que emanaba mal olor, comida recalentada o directamente en mal estado. Un caso documentado menciona una intoxicación alimentaria tras consumir un arroz a la cubana.
La calidad de la comida deja mucho que desear según la mayoría de opiniones negativas. Los platos presentan preparaciones deficientes: arroz sin escurrir correctamente, tomate directamente de lata sin обработка, calamares a la romana de calidad ínfima —calificados como lo peor del mercado de congelados—, patatas fritas también congeladas, y platos aceitosos, recalentados o sin sabor alguno. Macarrones a la boloñesa servidos sin carne, canelones sin color ni sabor nadando en aceite, y segundos platos servidos fríos son algunas de las experiencias descritas.
Respecto a los precios, las opiniones son devastadoras. El menú del día oscila entre los 16,50€ y los 24,95€ dependiendo del momento, una tarifa que muchos consideran excesiva para lo ofrecido. Hay quejas por cobros diferentes a distintos clientes por los mismos productos, un café bombón a 2,50€, y la ausencia de precios claros en cartas o menús. Un cliente narra que le cobraron 50€ por dos menús con productos en mal estado, y hay quien ha abandonado el local sin pagar ante la situación.
La atención al cliente también genera innumerables críticas: personal descrito como desarreglado y maleducado, gritos desde la cocina audible para los comensales, negativa a admitir pedidos cerca del horario de cierre, y falta de profesionalidad general. El ambiente del local ha sido descrito como anticuado y necesitado de una reforma integral.
Aspectos a considerar antes de visitar
La valoración general del restaurante es claramente polarizada. Mientras algunos visitantes quedóron satisfechos con el trato recibido y certainas preparaciones, la mayoría de las opiniones recientes son extremadamente negativas. La combinación de precios elevados con calidad gastronómica cuestionable y problemas de higiene recurrentes convierte a este establecimiento en una opción de riesgo, especialmente cuando es frecuentemente visitado por turistas de paso que desconocen la realidad del lugar.
Es importante destacar que Calaceite, como muchos pueblos de la zona de Teruel, tiene opciones gastronómicas muy limitadas, lo que puede llevar a visitantes desprevenidos a caer en este restaurante. La escasez de alternativas en la zona parece aprovecharse para mantener precios y estándares que, según las reseñas, no se corresponden con lo esperado.