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Restaurante La Parata

Restaurante La Parata

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Av. La Parata, 21, 04638 Mojácar, Almería, España
Restaurante
9.6 (1883 reseñas)

El Restaurante La Parata se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más destacadas de Mojácar, situado en la urbanización La Parata, al otro lado de la carretera principal que separa la zona costera del núcleo urbano. Este establecimiento, dirigido por Louise y con Richard al frente de la cocina, ofrece una propuesta culinaria que fusiona tradición mediterránea con toques de influencia británica, consecuencia directa de la clientela internacional que frequenta la zona de Almería.

Ubicado en la Avenida La Parata número 21, el restaurante se encuentra en una zona residencial tranquila, alejada del bullicio turístico que caracteriza otras áreas de Mojácar. Esta circunstancia, que podría parecer un inconveniente a primera vista, resulta ser uno de sus mayores atractivos para quienes buscan una experiencia gastronómica sosegada, lejos de la masificación de los restaurantes playeros. No obstante, es importante tener en cuenta que el acceso requiere vehículo propio y que aparcar puede resultar complicado en temporada alta, ya que las calles de la urbanización son estrechas y no cuentan con estacionamiento amplio.

Horario y sistema de funcionamiento

El Restaurante La Parata mantiene un horario que combina servicio de almuerzo y cena, abriendo sus puertas de miércoles a sábado en dos turnos: de 12:30 a 15:00 para la comida y de 18:30 a 22:00 para la cena. Los domingos únicamente ofrece servicio de mediodía hasta las 16:00, mientras que lunes y martes permanece cerrado. Esta estructura horaria refleja una orientación hacia el turismo y los residentes de segunda vivienda, más que hacia un público local que trabaje en la zona durante la semana.

Una característica distintiva de este restaurante en Mojácar es su sistema de menús cerrados. El establecimiento ofrece opciones de menú de dos o tres platos, con precios que oscilan entre los 16,95 y los 23,95 euros aproximadamente. Esta fórmula, aunque cuestionada por algunos visitantes que preferirían carta abierta con precios más ajustados, permite ofrecer platos elaborados con productos de calidad a un coste razonable. Es relevante mencionar que numerosos platos del menú llevan suplementos, práctica que algunos clientes han criticado por considerar que encarece la cuenta final de forma poco transparente.

Gastronomía y propuesta culinaria

La cocina del Restaurante La Parata destaca por su elaboración cuidada y el uso de productos de calidad. Entre los platos más elogiados por los comensales se encuentran las carrilleras de cerdo, tanto al horno como ahumadas, el atún a la plancha, las croquetas de gamba roja con salsa de bogavante, el paté de pollo casero y diversas preparaciones vegetarianas como la crema de calabaza con leche de coco y chile. Los rigatoni también reciben menciones frecuentes, aunque algunos visitantes han reportado que en ocasiones pueden resultar demasiado salados o con una textura dura.

Un aspecto particularmente destacable es la atención que el restaurante presta a los comensales con restricciones alimentarias. Existe constancia de que han adaptado platos para personas celíacas, consultando previamente sobre alérgenos durante el proceso de reserva. Esta sensibilidad hacia las necesidades dietéticas especiales contrasta con la crítica generalizada de que el establecimiento no está pensado para niños, cuya carta resulta escueta y poco variada. Familias que visitaron el restaurante indican que, aunque los pequeños comieron bien, echaron en falta opciones más sencillas adaptadas a sus gustos.

Los postres merecen capítulo aparte en las reseñas. El pudding de brioche con chocolate, el yogur de lima con salsa de maracuyá y mango, y el sorbete de mandarina son algunas de las preparaciones más celebradas. La calidad de los postres se describe en múltiples ocasiones como excepcional, constituyendo el broche de oro para una comida ya de por sí satisfactoria.

Ambiente y entorno

El Restaurante La Parata presume de un ambiente que muchos definen como acogedor y romántico. La decoración rústica con techos de vigas y cañas, sumada a la iluminación cuidada con velitas y luces tenues, crea una atmósfera propicia para cenas en pareja o reuniones con amigos. La terraza, que constituye uno de los principales atractivos del establecimiento, ofrece vistas que combinan la montaña con el mar Mediterráneo, aunque durante los meses de verano puede resultar calurosa y propensa a la presencia de moscas.

El hecho de que el restaurante se halle en una colina de Mojácar, con vistas panorámicas, añade un componente paisajístico que potencia la experiencia gastronómica. Numerosos visitantes destacan el contraste entre la tranquilidad del entorno y la cercanía a la costa, permitiendo escapar del bullicio playero sin renunciar a la proximidad del mar.

Servicio y atención al cliente

El trato del personal del Restaurante La Parata recibe alabanzas prácticamente unánimes. Louise, la propietaria, y el resto del equipo de sala son descritos como atentos, amables y siempre pendientes de que los comensales no echen nada en falta. Richard en cocina también acumula elogios por su capacidad para crear platos con ingredientes simples bien combinados, obteniendo resultados excepcionales. La profesionalidad del servicio se refleja en comentarios que mencionan a camareros como Carlos o Jan como ejemplos de atención exquisita.

Sin embargo, existen algunas sombras en este apartado. Un reducido número de reseñas señala tiempos de espera prolongados, con casos aislados donde una hora para recibir los primeros platos y otra adicional para los segundos resultó excesiva. También hay críticas relacionadas con la inflexibilidad del personal respecto a cambios en los platos del menú, negándose a sustituir guarniciones por otras preferencias personales de los comensales. Un incidente aislado mencionó la falta de empatía hacia una familia con un bebé a la hora de asignar mesa, priorizando una mesa reservada aunque estuviera vacía y la ubicación asignada resultara incómoda.

Cabe destacar que parte del equipo de sala tiene el inglés como idioma principal, lo que algunos visitantes españoles han experimentado como una barrera. No obstante, otros valoran positivamente esta multiculturalidad como parte del encanto del establecimiento, y los comentarios indican que los idiomas no han supuesto un problema real para la comunicación.

Relación calidad-precio

Uno de los aspectos más valorados del Restaurante La Parata es su excelente relación calidad-precio. Los menús cerrados, con precios que raramente superan los 25 euros por persona incluyendo postre, ofrecen una experiencia gastronómica que supera lo esperado para su categoría. Numerosos comensales comparan favorablemente el coste con la calidad de los platos recibidos, considerando que encontrar algo similar en otras zonas de Mojácar o la costa almeriense resultaría considerablemente más caro.

La cerveza de grifo, descrita como una de las mejor tiradas que algunos visitantes han probado, también suma puntos a favor del establecimiento. No obstante, la carta de vinos ha sido criticada por algunos como limitada en variedad de zonas de producción, aunque otros valoran positivamente su calidad general.

Consideraciones finales y recomendaciones

El Restaurante La Parata representa una opción gastronómica diferenciada en el panorama culinario de Mojácar. Su cocina elaborada, el ambiente acogedor y la atención cuidada del personal lo sitúan entre los establecimientos más recomendables de la zona para quienes buscan calidad sin precios desorbitados. La propuesta de menú cerrado, aunque restrictiva para quienes prefieren mayor libertad de elección, garantiza una experiencia coherente diseñada por el chef.

Para aprovechar al máximo la visita, es imprescindible realizar reserva previa, especialmente en temporada alta y fines de semana, ya que el restaurante suele completar su capacidad con facilidad. Es recomendable llegar con vehículo propio y tener en cuenta las limitaciones de aparcamiento de la urbanización. Aquellos que visiten el restaurante con niños pequeños deberían consultar previamente las opciones disponibles en la carta o comunicarse con el establecimiento para confirmar que sus necesidades podrán ser atendidas.

En definitiva, el Restaurante La Parata constituye un hallazgo gastronómico que merece la pena para cualquier visitante de Mojácar dispuesto a explorar más allá de la zona costera y dispuesto a descubrir una cocina que fusiona influencias mediterráneas e internacionales en un entorno tranquilo y acogedor.

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