Inicio / Restaurantes / Restaurante La Palma
Restaurante La Palma

Restaurante La Palma

Atrás
Posta Kalea, 3, Ibaiondo, 48005 Bilbao, Bizkaia, España
Restaurante
8.2 (2183 reseñas)

El Restaurante La Palma se encuentra ubicado en el corazón del Casco Viejo de Bilbao, exactamente en la calle Posta Kalea número 3, en el barrio de Ibaiondo. Este establecimiento cuenta con una historia fascinante que lo distingue de otros locales gastronómicos de la zona: durante más de siete décadas, desde 1944 hasta 2016, funcionó en este mismo espacio la emblemática zapatería Calzados La Palma, uno de los negocios más reconocidos y queridos por los bilbainos. La antigua zapatería llegó a emplear cerca de cien personas y se convirtió en un referente comercial de la ciudad, especialmente recordado por obsequiar a los niños con globos y pelotas de goma de la marca «Gorila» cada jueves por la tarde. Tras su cierre, el local fue sometido a una reforma integral que culminó en 2023 con la apertura del actual restaurante, el cual ha mantenido el nombre original como guiño a la memoria histórica del lugar e incluso conserva elementos decorativos que evocan aquella época dorada del comercio bilbaino.

En cuanto a su propuesta culinaria, el Restaurante La Palma ofrece diversas opciones para adaptarse a diferentes ocasiones y presupuestos. Dispone de un menú del día que suele oscilar entre los 20 y los 25 euros aproximadamente, cambiando semanalmente y ofreciendo variedad en sus propuestas. Para quienes buscan una experiencia más completa, el menú degustación representa una excelente opción a un precio aproximado de 50 euros por persona, incluyendo aperitivo, dos entrantes, un pescado principal, carne y postre. La carta también presenta opciones interesantes con platos elaborados que reflejan una cocina con elaboraciones creativas y presentación cuidada, donde destacan preparaciones como el tataki de atún, el carpaccio de pulpo, las carrilleras, el secreto ibérico, el arroz meloso de marisco y los buñuelos de bacalao. Los pintxos de la barra merecen mención especial, habiendo recibido reconocimientos en concursos del sector, siendo particularmente destacados el pintxo de Idiazabal y el pintxo de bacalao.

Los postres caseros constituyen otro de los puntos fuertes del establecimiento, especialmente la torrija, que ha recibido elogios constantes en las reseñas de los comensales por su elaboración exquisita. Otros dulces como el Cocoloco, la tarta de queso y el bizcocho de mandarina también forman parte de una oferta repostera que cierra con broche de oro cualquier comida en este local.

El ambiente del restaurante combina elementos industriales modernos con toques que rinden homenaje a su pasado comercial. El espacio es amplio, con techos altos y buena separación entre mesas, lo que permite mantener conversaciones sin excesivos niveles de ruido. La decoración ha sido ejecutada con gusto, creando un entorno acogedor tanto para comidas familiares como para reuniones con amigos o celebraciones especiales. La cocina se encuentra visible para los comensales, añadiendo un elemento teatral a la experiencia gastronómica. La barra de pintxos, ubicada cerca de la entrada, ofrece una selección atractiva de preparaciones frías y calientes que invitan al poteo o a acompañar una bebida.

El servicio de atención al cliente presenta luces y sombras según las experiencias recogidas en diversas reseñas. Mientras que muchos visitantes destacan la amabilidad, profesionalidad y cercanía del personal, con menciones especiales a Camareros como Yun, Jose, Roberto o Melisa, otros han reportado experiencias menos satisfactorias con momentos de cierta frialdad o descuidos en el servicio. La atención para personas con restricciones alimentarias como veganos, alérgicos o intolerantes es generalmente elogiada, mostrando sensibilidad hacia estas necesidades especiales.

La accesibilidad física del local ha sido valorada positivamente, contando con entrada a nivel de calle, espacios internos amplios para moverse con facilidad, mesas adecuadas tanto en la zona de bar como en el comedor, y baños adaptados con barras de apoyo. Esto lo convierte en una opción inclusiva para personas con movilidad reducida.

En cuanto a los aspectos mejorables mencionados por algunos visitantes, destaca la separación entre la zona de comedor y la zona de bar, que actualmente depende de un biombo, lo que puede generar cierta transferencia de ruido y ambiente entre ambas áreas. Algunos comensales han señalado que certainos platos específicos, como determinadas preparaciones de arroz o algunos elementos de la carta, no han cumplido con las expectativas generadas por su precio. Las raciones, aunque generally suficientes, han sido descritas como algo escasas en determinados casos, especialmente en los postres. También se han registrado quejas puntuales sobre la limpieza de algunas áreas y la velocidad del servicio en momentos de alta afluencia.

El Restaurante La Palma ofrece horarios amplios que facilitan la visita en diferentes momentos del día. Abre sus puertas desde las 7:30 horas durante los días laborables, ofreciendo servicio de desayuno y brunch, hasta las 23:30 horas de lunes a jueves. Los viernes y sábados amplía su horario hasta la 1:30 de la madrugada, mientras que los domingos cierra a las 23:30 horas. El servicio de cocina funciona en turnos de mediodía y cena, facilitando tanto almuerzos de trabajo como cenas especiales.

La relación calidad-precio es un aspecto que genera opiniones divididas. Mientras parte de los visitantes consideran que los precios son justos considerando la calidad de los ingredientes y la elaboración de los platos, otros estiman que determinadas preparaciones resultan algo elevadas para lo ofrecido. En cualquier caso, la mayoría coincide en que se trata de un establecimiento que se sitúa en una gama media-alta dentro de la restauración bilbaina.

Para quienes buscan celebrar eventos especiales, el restaurante ofrece la posibilidad de reservar espacios para grupos y eventos privados, habiéndose convertido en escenario de bodas y otras celebraciones donde se ha disfrutado de barra libre de bebidas y pintxos con resultados satisfactorios según las experiencias compartidas.

el Restaurante La Palma representa una propuesta gastronómica interesante dentro del Casco Viejo de Bilbao, combinando una ubicación privilegiada, una historia fascinante que forma parte del patrimonio comercial bilbaino, una cocina elaborada con cuidado y productos de calidad, junto con algunas áreas de mejora que no empañan una experiencia general positiva. Es un lugar que invita tanto a regresar para probar nuevas opciones del menú como a recomendarlo a visitantes que deseen conocer una faceta moderna de la gastronomía vasca sin perder la esencia de lo que fue uno de los comercios más simbólicos de la ciudad.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos