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Restaurante La Bayonnaise 1803

Restaurante La Bayonnaise 1803

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Rúa Cerca, nº1, 15155 Fisterra, A Coruña, España
Restaurante
9.2 (3351 reseñas)

Restaurante La Bayonnaise 1803 es un establecimiento gastronómico situado en la Rúa Cerca nº1 de Fisterra, en la provincia de A Coruña. Su nombre hace referencia al navío francés La Bayonnaise, y esta conexión histórica se refleja en cada rincón del local, que ha sido concebido como una réplica de la bodega de dicho barco, con una decoración marinera cuidada al detalle que transporta al comensal a otra época. Ubicado a escasos metros del puerto y de la Praia da Ribeira, y con vistas al Castillo de San Carlos, el restaurante ofrece una experiencia culinaria que va más allá de la simple comida, combinando producto local de extraordinaria calidad con elaboraciones que fusionan la tradición gallega con toques de innovación.

La carta de La Bayonnaise 1803 destaca por su variedad y por la frescura de sus ingredientes. Entre los platos más elogiados por los clientes se encuentran las navajas al ajillo, consideradas por muchos como las mejores de la zona, el pulpo a la brasa con parmentier de patata y grelos, y la ensaladilla de atún rojo de almadraba con gambas y mayonesa de bogavante. Las albóndigas de rape con calabaza, el salpicón de rape negro, los chipirones a la plancha, los berberechos y las empanadillas de marisco completan una oferta de entrantes difícil de superar. En cuanto a principales, el entrecot y el secreto ibérico espetado suelen aparecer entre las elecciones más repetidas, mientras que las pizzas merecen una mención especial: elaboradas con masa madre del propio pan que sirve el restaurante, opciones como la pizza de pulpo con queso de Arzúa, la pizza de zorza con queso artesanal o la pizza de cecina conquistan a quienes buscan algo diferente pero con identidad gallega. También hay disponibles gyozas, wok de verduras con parmesano, caldeirada de raya y arroz con bogavante, demostrando que la oferta no se limita al marisco tradicional.

Los postres no se quedan atrás. La tarta de requesón con arándanos, la tarta de almendra con Xeado, el brownie de chocolate blanco y la tarta de Santiago son algunos de los dulces más alabados. La selección de panes, entre los que destacan el pan de masa madre y el pan de maíz, acompaña cualquier plato con una calidad superior a la habitual. En cuanto a vinos, la carta ofrece referencias gallegas cuidadosamente elegidas, con especial énfasis en bodegas pequeñas de la zona, y el personal, liderado por Alicia, está plenamente capacitado para recomendar el mejor maridaje para cada plato.

Uno de los grandes atractivos de este restaurante en Fisterra es la relación calidad-precio. A pesar de que varios comensales mencionan que los precios no son económicos, la mayoría coincide en que están totalmente justificados por la calidad del producto, las raciones generosas y el esmero en la elaboración. En temporada alta, las raciones son especialmente abundantes, hasta el punto de que el personal recomienda pedir con cabeza para evitar desperdiciar comida. La carta varía según la temporada, ya que el restaurante trabaja con producto de kilómetro cero y fresco, lo que implica que ciertos platos solo están disponibles cuando la materia prima lo permite.

El ambiente interior del local es único, con una decoración que simula el interior de un barco del siglo XIX, botellas de vino colgadas del techo y detalles náuticos en cada pared. Dispone de una pequeña terraza exterior con vistas al mar que, aunque limitada en capacidad, resulta un privilegio para quienes logran sentarse en ella. El establecimiento es accesible para personas con movilidad reducida y también permite el acceso con mascotas.。

El trato del personal es otro de los puntos fuertes del restaurante. Los propietarios y empleados suelen atender directamente a los comensales, explicando la elaboración de cada plato, la procedencia de los ingredientes y sugiriendo combinaciones. La amabilidad, la cercanía y la profesionalidad son cualidades repetidamente destacadas en las reseñas. Incluso el cocinero sale ocasionalmente a preguntar si todo ha sido de agrado, un detalle que distingue a este establecimiento de otros de la zona. También hay que destacar que ofrecen comida para llevar, permitiendo disfrutar de sus platos fuera del local.

No obstante, Resturante La Bayonnaise 1803 presenta algunos aspectos a tener en cuenta antes de visitarlo. El restaurante no acepta reservas, lo que implica que en temporada alta o fines de semana es posible tener que esperar o incluso quedarse sin mesa. La capacidad interior es reducida, por lo que se recomienda llegar con tiempo o acudir en días y horarios menos concurridos. El servicio, aunque generalmente correcto y amable, ha sido descrito en alguna ocasión como algo lento o inexperto, sobre todo en momentos de gran afluencia. Además, la fachada del edificio está sin terminar, lo que puede resultar visualmente poco atractivo desde el exterior. Por último, algunos comensales han señalado que ciertos platos disponibles en el restaurante no aparecen en la carta visible en internet, algo que podría generar confusión.

En cuanto a horarios, el restaurante abre de lunes a domingo con un horario de cocina que varía según el día: los lunes, jueves, viernes y sábado cuenta con servicio de mediodía y cena, mientras que los martes y domingo solo ofrece servicio de mediodía. Los miércoles permanece cerrado. Esta información resulta útil para planificar la visita, especialmente si se busca cenar, ya que el servicio de noche termina a las 23:00.

Restaurante La Bayonnaise 1803 es una opción más que recomendable para quienes visitan Fisterra y buscan una experiencia gastronómica auténtica, Sabrosa y diferente. Su decoración singular, la calidad excepcional de sus materias primas, las elaboraciones cuidadosas y el trato cercano de su equipo lo convierten en un referente dentro de la oferta de restaurantes en Finisterre. Eso sí, para disfrutarlo en toda su plenitud conviene ir con tiempo, dejarse asesorar por el personal y estar dispuesto a pagar un poco más por una calidad que, según la mayoría de quienes lo han visitado, no defrauda. Sin duda, una parada imprescindible para los amantes de la buena cocina gallega.

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