Restaurante-Freiduria Calasol
AtrásEl Restaurante-Freiduria Calasol es un establecimiento culinario ubicado en la Av. de la Marina Baixa de Benidorm, en la Costa Blanca alicantina. Este local se ha consolidado a lo largo de los años como una opción frequented por quienes buscan comida tradicional española sin complicarse demasiado, especialmente famoso por sus arroces y paellas.
El restaurante cuenta con una terraza amplia donde se puede disfrutar del buen clima mediterráneo, además de un espacio interior que, aunque no es demasiado grande, está bien aprovechado. Una ventaja notable es que el establecimiento es accesible para personas con movilidad reducida, algo que no todos los restaurantes de Benidorm ofrecen. También admiten mascotas, lo que resulta práctico para quienes no quieren dejar a sus animales de compañía en casa.
Oferta gastronómica
La carta del Calasol incluye una variedad considerable de opciones. Su plato estrella, según la mayoría de comensales, es la paella, disponible en versión mixta y de marisco. Los clientes destacan que se trata de una de las mejores paellas de la zona de Cala de Finestrat, con arroz suelto, buen sabor y cantidades generosas. También ofrecen arroz a banda, que recibe elogios similares, con un punto de coccion adecuado y sin exceso de grasa.
Entre sus tapas y raciones, destacan el queso frito, considerado excelente por múltiples reseñas, y las croquetas de cantidad generosa. Para quienes buscan freiduría de pescado, ofrecen sardinas, calamares y chopitos, descritos como frescos y crujientes en varios comentarios. La tempura de verduras también aparece en el menú, aunque algunos clientes la encuentran algo aceitosa.
El establecimiento ofrece menú del día a precios competitivos (alrededor de 14-15 euros en días laborables), que incluye entrante, primer plato, segundo plato, postre y bebida. Este formato es ideal para quienes buscan comida para llevar o una opción económica sin sacrificar demasiado en calidad.
Relación calidad-precio
Uno de los aspectos más valorados del Calasol es su relación calidad-precio. Los precios se consideran justos y accesibles, especialmente considerando que no aplican precios turísticos inflated. La cerveza ronda los 2 euros, y una paella mixta para cuatro personas puede costar aproximadamente 14 euros por persona. Un grupo de cinco personas que solicitó paella, entrantes y bebidas pagó alrededor de 97 euros, lo que equivale a unas 19 euros por comensal, un coste razonable para la zona.
El nivel de precios está catalogado como 2 sobre 4, lo que indica un rango moderado. Esta política de precios ha conquistado a clientes que llevan años regresando, incluyendo visitantes regulares de otras regiones de España como Cataluña o Asturias.
Servicio y atención al cliente
El personal del restaurante recibe valoraciones muy positivas en general. El dueño, Mariano, es especialmente mencionado por su trato cercano y familiar. La cocinera también sale bien parada en las reseñas, con menciones a profesionales como Kaifa o Latifa que preparan los platos con dedicación. Las camareras son descritas como amables, atentas y con buena disposición, incluso cuando la terraza está llena. Hay quien destaca especialmente a una camarera joven con gafas que trata fenomenal a los niños.
No obstante, existen algunas reseñas negativas respecto al servicio. Hay clientes que reportan tiempos de espera prolongados, especialmente cuando hay mucha gente. Otros mencionan errores en pedidos o descuidos en la presentación. En casos aislados, algunos comensales tuvieron que levantarse para solicitar la cuenta porque nadie se acercó a cobrarlos. Estas experiencias, aunque no son mayoría, deben tenerse en cuenta.
Aspectos a mejorar
Según diversas opiniones, algunos platos del menú del día no alcanzan la calidad de las paellas o arroces. Platos combinados con carne han recibido críticas por no estar bien ejecutados, y las ensaladas mixtas, aunque con buenos ingredientes, resultan algo escasas en algunas ocasiones. Las patatas fritas congeladas que acompañan ciertos segundos platos también disgustan a quienes esperan guarniciones caseras.
En el ámbito de la limpieza, hay reseñas que mencionan detalles mejorables, como vasos sucios o insectos en los baños. Aunque son comentarios puntuales, afectan la percepción general del establecimiento. La calidad de los desayunos también genera división de opiniones, con algunos clientes sintiendo que no reciben lo esperado por el precio.
El Restaurante-Freiduria Calasol se posiciona como una opción sólida para quienes buscan comer paella y arroces tradicionales en Benidorm sin gastar demasiado. Su ambiente familiar, precios razonables y personal amable compensan las deficiencias que algunos clientes han experimentado. Si tu objetivo es disfrutar de una buena paella casera cerca de la playa, este restaurante merece una visita. Ahora bien, si buscas variedad culinaria sofisticada o un servicio impecable, quizás debas explorar otras alternativas en la zona.