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Restaurante del Palacio de Arce

Restaurante del Palacio de Arce

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Bo. la Soledad, 9, 39478 Arce, Cantabria, España
Restaurante
9.8 (154 reseñas)

El Restaurante del Palacio de Arce se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más destacadas de Cantabria, ofreciendo una experiencia culinaria que combina la tradición cántabra con toques de cocina moderna y creativa. Ubicado en el Barrio la Soledad, este establecimiento forma parte del conjunto del histórico Palacio de Arce, un edificio que ha sido cuidadosamente restaurado para lucir hoy como marco incomparable para disfrutar de una buena mesa.

La propuesta gastronómica de este restaurante se caracteriza por su compromiso con la calidad y la frescura de los ingredientes. Entre los platos que han conquistado el paladar de los comensales destacan el solomillo, considerado por muchos como espectacular, el tartar de atún y el pulpo en tempura. El bonito de temporada aparece repetidamente en las reseñas como uno de los platos estrellas, con un sabor verdaderamente impresionante cuando está en su punto justo de frescura.

Para los amantes del arroz, el restaurante ofrece un arroz meloso que ha recibido elogiosgeneralmente, aunque algunos clientes han señalado que determinados platos pueden resultar algo intensos en sabor para ciertos gustos. Entre las opciones más elaboradas encontramos el arroz meloso de magret y solomillo, así como el arroz meloso de setas con pato y foie, que algunos comparan con un excelente risotto.

La carta de entrantes no defrauda y ofrece opciones variadas que van desde las rabas hasta la cecina, pasando por croquetas caseras de langostino, ensaladilla, mejillones escabechados y un destacado pastel de centollo. Sin embargo, es justo mencionar que algún cliente ha indicado que ciertos entrantes como los calamares o las croquetas no cumplieron completamente sus expectativas, aunque la mayoría de las reseñas destacan su cremosidad y buen sabor, aplaudiendo además que sean elaboradas de forma casera.

El apartado de postres merece una mención especial. La tarta de queso se ha ganado el título de «la mejor que hemos probado» entre numerosos visitantes, describiéndose como suave, cremosa y verdaderamente espectacular. Otros dulces que completan la carta incluyen la espuma de sobao cántabro y la tarta de Santiago con crema de limón y helado de coco, opciones que demuestran una dedicación por ofrecer dulces de calidad que cierren la comida con broche de oro.

Uno de los aspectos más valorados por los clientes es el ambiente del restaurante. El edificio histórico magnificamente restaurado crea una atmósfera única, con salones amplios que mantienen un ambiente tranquilo y acogedor. La decoración combina elementos tradicionales con toques modernos, resultando en espacios que transmiten elegancia sin perder calidez. El hecho de contar con zonas privadas del comedor lo convierte en una opción ideal para celebraciones de cumpleaños, anniversarios u otras ocasiones especiales donde se busca un poco más de intimidad.

El servicio recibe puntuaciones outstanding en prácticamente la totalidad de las reseñas. Los camareros son descritos como amables, atentos, profesionales y siempre dispuestos a ayudar. Personal como Saray, Demetrio, Ana o Laura son mencionados por su excepcional trato y por esos pequeños detalles que hacen la diferencia, como un mensaje de felicitación inesperado en una celebración. La relación calidad-precio es otro punto fuerte, ya que muchos visitantes consideran que los precios están completamente justificados por la calidad ofrecida, situándose en un nivel moderado que no resulta prohibitivo para una experiencia gastronómica de primer nivel.

La bodega de vinos del restaurante merece párrafo aparte. Diversos comensales la describen como «gran bodega», «muy bonita» y «de primera», con una carta que complementa perfectamente la oferta gastronómica. Para quienes aprecian maridar correctamente su comida, este es sin duda un lugar a considerar.

En cuanto a las instalaciones, el restaurante cuenta con amplio aparcamiento, algo siempre valorado por los clientes que se desplazan en vehículo propio. La accesibilidad también está asegurada con entradas adaptadas para personas con movilidad reducida.

Es importante destacar que el restaurante trabaja con productos de temporada y aplica un riguroso filtro de calidad. Prueba de ello es que algunos clientes han contado cómo el personal les ha informado de la ausencia de ciertos platos porque la calidad del producto ese día no les convencía, ofreciendo alternativas igualmente excelentes. Este compromiso con la excelencia se refleja en cada plato que sale de la cocina.

El restaurante acepta reservas, algo muy recomendable especialmente durante fines de semana o temporadas altas, ya que el local suele llenarse con facilidad. Ofrece servicios de comida al mediodía y cena, dispone de carta de vinos y cerveza, y aunque no se especializa en opciones vegetarianas, su oferta general satisface a una amplia variedad de gustos.

Para aquellos que buscan un restaurante donde celebrar una ocasión especial, disfrutar de una comida familiar memorable o simplemente probar la cocina cántabra de calidad en un entorno único, el Restaurante del Palacio de Arce representa una opción que difícilmente defraudará. Su combinación de buena cocina, servicio impecable, ambiente incomparable y precios razonables lo convierten en un destino gastronómico que merece la pena descubrir.

Entre las sugerencias para mejorar que algunos clientes han aportado, se encuentran detalles como el punto de gelatinización de las croquetas o el control del punto de algunas preparaciones del pescado. Son observaciones menores que no empañan una experiencia general overwhelmingly positiva y que demuestran un equipo abierto al feedback de sus clientes.

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