Restaurante Casa Lac
AtrásRestaurante Casa Lac es una de las direcciones más singulares dentro de la oferta de restaurantes en Zaragoza. Situado en la calle de los Mártires número 12, en pleno corazón del Casco Antiguo, este establecimiento presume de atesorar la que muchos consideran la licencia de restauración más antigua de España, concedida en 1825 por un matrimonio francés que llegó a la capital aragonesa tras la Revolución Francesa y contribuyó a introducir el hábito de comer fuera de casa como una experiencia social cuidada.
Ubicado en la conocida zona de El Tubo, el local se divide en dos espacios diferenciados: una barra en la planta baja donde es posible hacer tapeo informal, y un salón comedor en la planta superior que conserva una decoración de estilo decimonónico con artesonados de madera, lámparas isabelinas y un suelo de parquet que parece original de la época. Para quienes buscan un ambiente más pausado, el comedor superior es la opción; para los que prefieren algo más animado, la barra ofrece una experiencia igualmente satisfactoria con la ventaja de no necesitar reserva previa.
La propuesta gastronómica gira en torno a la cocina de mercado y, sobre todo, a las verduras de temporada procedentes de la huerta navarra y de la ribera del Ebro. La carta cuenta con una sección destacada de entrantes vegetales en los que las pencas de acelga rellenas de jamón ibérico y velouté de hongos, las pochas de Tudela, la menestra de verduras, las alcachofas con foie y el ravioli de pasta oriental relleno de puerro y gambas con salsa al cava se han convertido en clásicos imprescindibles. Entre los platos de carne destacan las albóndigas de ciervo y cerdo ibérico sobre parmentier y el canelón de pasta fresca relleno de longaniza de Graus con salsa de foie y tartufata. Los pescados, como el rodaballo, las cocochas de merluza o la merluza con borraja, comparten protagonismo con el ternasco de Aragón y el costillar de ternera al horno en el apartado de carnes.
Para quienes prefieren dejarse llevar, el restaurante ofrece dos modalidades de menús degustación, uno de los cuales está dedicado exclusivamente a las verduras y permite recorrer lo mejor de la huerta de proximidad en varios pases. Los precios de estos menús se sitúan en torno a los 40-57 euros por persona según la temporada y la composición. La carta convencional se mueve en una franja media-alta, con raciones que rondan los 14-20 euros y principales que pueden alcanzar los 28-30 euros. La torrija, servida con helado de vainilla y trufa a la naranja, es ya un icono por derecho propio y muchos clientes acuden únicamente a degustarla con un café.
Entre los puntos fuertes que los visitantes suelen destacar se encuentra la calidad del producto, la mima elaboración de cada plato y un servicio que, en líneas generales, se describe como atento y profesional. El personal tiene la costumbre, muy valorada por los comensales, de ofrecer dividir las raciones en platos individuales cuando el grupo lo solicita, lo que facilita compartir. También se adaptan con solvencia a alergias e intolerancias alimentarias, una garantía para grupos con necesidades diversas. La carta de vinos es amplia y bien trabajada, con opciones por copas razonables como el Clarión de Viñas del Vero, y los camareros acostumbran a recomendar con criterio tanto el maridaje como las cantidades.
Ahora bien, no todo son luces. El nivel de precios coloca a Casa Lac por encima de la media de la oferta de restaurantes en El Tubo, y algunos clientes consideran que la relación entre cantidad y coste no siempre está equilibrada, especialmente en los segundos platos de pescado o en ciertas raciones que resultan algo cortas. Tampoco faltan las voces que señalan que la bodega inferior, la que utilizan los clientes que no han reservado con antelación, es más ruidosa, está más apretada y cuenta con mesas incómodas próximas al perchero, algo que puede arruinar una velada. En contadas ocasiones se han reportado platos que llegan a temperatura inadecuada o tiempos de espera largos en horas punta, así como algunas experiencias puntuales de trato poco flexible cuando el cliente no se ajusta al formato de comida completo. Por último, el hecho de que los lunes esté cerrado y que las cenas solo se sirvan de miércoles a sábado obliga a planificar bien la visita.
En la práctica, reservar sigue siendo la opción más recomendable, sobre todo si se busca el salón superior o se pretende acudir en fin de semana. El número de cubierto se mueve en torno a los 40-60 euros por persona dependiendo de si se opta por carta, menú degustación o se incluyen varias rondas de vino. Para quienes quieran una opción más ligera, la barra ofrece una selección de tapas y raciones en formato individual que permite probar más elaboraciones por un desembolso menor, situándose en la franja de los 35-40 euros por persona.
Lo mejor
- Producto de primera, con verduras de temporada tratadas con maestría y reconocibles como seña de identidad.
- Servicio profesional que se adapta a intolerancias y que facilita compartir con el formato de medias raciones.
- La torrija como postre emblemático, con seguidores que acuden solo por ella.
- Edificio con doscientos años de historia y un ambiente cuidado que mezcla lo clásico con toques contemporáneos.
- Dos menús degustación bien planteados para quienes quieran una experiencia guiada.
Lo mejorable
- Precio elevado para algunas raciones y segundos, sobre todo si se compara con la oferta media del Tubo.
- Mesas inferiores poco cómodas y cercanas al perchero, que restan a la visita.
- Cerrado los lunes y cenas limitadas a miércoles-sábado, lo que reduce la espontaneidad.
- Algunos platos puntuales llegan fríos o con tiempos de servicio demasiado largos en picos de demanda.
- No admite una visita informal a tomar solo una copa o un café si no se va a consumir comida completa.
Datos prácticos
- Dirección: Calle de los Mártires, 12, Casco Antiguo, 50003 Zaragoza.
- Teléfono: 976 39 61 96.
- Web: http://www.restaurantecasalac.es/
- Horario: lunes cerrado; martes y domingo de 13:00 a 15:30; de miércoles a sábado de 13:00 a 15:30 y de 20:15 a 22:30.
- Zona: El Tubo, a pocos pasos de la Plaza del Pilar y la Catedral.
En definitiva, Casa Lac es una opción sólida para quienes buscan un restaurante en Zaragoza con peso histórico, materia prima excelente y una cocina que respeta el producto sin renunciar a la creatividad. No es el sitio más económico de la ciudad ni el más flexible en horarios, pero sí uno de los que mejor cuentan la historia de la alta cocina aragonesa. Si se reserva con tiempo, se pide consejo al personal sobre cantidades y se deja hueco para la torrija, la experiencia suele estar a la altura de las expectativas. Para cenas improvisadas entre semana o visitas rápidas a cafeterías o bares más desenfadados habrá que buscar otras alternativas, pero para una ocasión especial en la que apetezca comer bien en un enclave con alma, este doscientosañero sigue siendo parada obligada.