RESTAURANTE CALAMA
AtrásRestaurante Calama es un establecimiento gastronómico situado en la localidad salmantina de Mogarraz, en la carretera de Béjar, que se ha consolidado como una de las opciones más destacadas de la Sierra de Francia para disfrutar de una comida inolvidable. Este restaurante, vinculado a la renowned marca de ibéricos Calama, ofrece una experiencia culinaria que va mucho más allá de lo convencional en un pueblo de montaña.
Lo primero que llama la atención al llegar a Restaurante Calama es su privilegiada ubicación, con vistas espectaculares a la Sierra de Francia y a La Covatilla, ofreciendo un entorno natural que complementa a la perfección cualquier comida. El local cuenta con varias estancias: una acogedora zona en planta baja con mesas altas, un comedor principal en la primera planta y una terraza ideal donde los comensales pueden disfrutar de sus platos al aire libre. Además, es importante destacar que admiten mascotas en la terraza, algo muy valorado por los visitantes que no quieren separarse de sus perros.
En cuanto a su oferta gastronómica, Restaurante Calama presume de utilizar productos de altísima calidad, muchos de ellos de la zona y otros propios de su empresa de ibéricos. Entre los platos más alabados por los clientes se encuentran las croquetas de jamón, consideradas por numerosos comensales como las mejores que han probado jamás. Estas croquetas se caracterizan por su exterior crujiente y un interior cremoso y sabroso que hace que cada bocado sea una experiencia.
Las carnes ibéricas son otro de los pilares fundamentales de su cocina. La pluma ibérica recibe elogios constantes, describiéndola los clientes como pura mantequilla, tan tierna que se deshace en la boca. A esta se suman el entrecot, el solomillo, el chuletón (incluso de 60 días de maduración) y la carrillera ibérica, todas ellas cocidas a la perfección. Las patatas meneas con torreznos ibéricos representan otro plato estrella, con ese toque picante tradicional que evoca los sabores de siempre, de casa.
El surtido de ibéricos que ofrece el restaurante es excepcional, destacando el jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo, un producto que refleja la calidad de la casa. Las ensaladas, como la templada de bacalao o la de canónigos con foie y vinagre caramelizado, aportan frescura y sofisticación al menú. Entre los platos más contundentes encontramos el cochinillo, el cordero asado y el cabrito, además de opciones como la panceta a baja temperatura marinada con salsa de soja, un plato que ha enamorado a más de un comensal.
Los postres caseros merecen mención aparte. La tarta de queso, el coulant de chocolate con helado de mandarina, el arroz con leche, la torrija con helado de turrón y el mousse de chocolate blanco con mango y frutos rojos cierran cualquier comida con broche de oro. Los helados, especialmente los de pistacho, también reciben halagos generalizados.
En cuanto a bebidas, Restaurante Calama ofrece una cuidada selección de vinos de la Sierra de Francia, como el Calixto o el Rabilargo, ambos de Denominación de Origen Protegida, servidos a su temperatura justa. También disponen de una pequeña tienda donde comprar los productos que han podido degustar, incluyendo sus excelentes embutidos.
El trato del personal es uno de los aspectos más valorados por quienes visitan el restaurante. Camareros como Pilar, Carlos, Alex y Martín son mencionados repetidamente por su amabilidad, profesionalidad y atención constante sin agobiar. La dueña del establecimiento también destaca por su cercanía y por adaptarse a necesidades especiales de los clientes, como atender fuera de horario o celebrar cumpleaños con detalles personalizados.
Entre los aspectos negativos que algunos clientes han señalado encontramos que el precio puede resultar elevado en comparación con otros restaurantes de la zona, aunque la mayoría justifica este coste por la calidad del producto. Algunos visitantes han reportado que las raciones podrían ser más generosas en relación al precio, especialmente en el caso de guarniciones o postres. Otros han echado en falta opciones sin alcohol en la carta de chupitos y bebidas.
En cuanto a la accesibilidad, el restaurante tiene una limitación ya que no dispone de ascensor para acceder a la primera planta, donde se encuentra el comedor principal, lo que puede dificultar el acceso a personas con movilidad reducida, carritos de bebé o personas mayores. Algunos clientes también han mencionado que el servicio puede ser lento en momentos de mucha afluencia, aunque otros interpretan esto positivamente como una señal de que la cocina prepara cada plato con el tiempo necesario.
El restaurante ofrece servicios de comida para llevar, entrega a domicilio y reservas, adaptándose a las necesidades de los clientes. Los horarios son amplios, abriendo de lunes a viernes de 10:00 a 19:00, los sábados hasta las 17:00 y los domingos también de 10:00 a 19:00. Esta flexibilidad horaria permite tanto almuerzos como cenas, aunque hay que tener en cuenta que los sábados cierran antes.
Para grupos grandes, el restaurante demuestra una excelente capacidad de gestión, asesorando sobre cantidades y adaptándose a celebraciones especiales. Dispone incluso de zona infantil separada del comedor principal por cristaleras, permitiendo a los padres vigilar a los niños mientras disfrutan de su comida.
Restaurante Calama representa una opción gastronómica de primer nivel en la Sierra de Salamanca. Su combinación de productos de calidad excepcional, cocina bien elaborada, entorno privilegiado y atención al cliente excepcional lo convierten en un destino gastronómico que merece la pena visitar. Aunque presenta algunas áreas de mejora como la accesibilidad o ciertos aspectos relacionados con el precio, la experiencia general que ofrece está muy por encima de la media, haciendo que la mayoría de los visitantes se conviertan en clientes habituales.