RESTAURANT SANT MIQUEL
AtrásEl Restaurante Sant Miquel se alza como una de las opciones gastronómicas más representativas de la Vall d’en Bas en la provincia de Girona, enclavado en una preciosa masía catalana del siglo XVIII que forma parte del complejo de Allotjaments Colomer-Cullell. Este establecimiento ha logrado mantener durante décadas una propuesta culinaria basada en la cocina tradicional catalana, la calidad del producto de proximidad y un ambiente familiar que hace que cada visita se sienta como volver a casa de los abuelos.
La ubicación del restaurante es, sin duda, uno de sus grandes atractivos. Rodeado de naturaleza, prados verdes y con vistas a las montañas del Pirineo catalán, el establecimiento ofrece un entorno ideal para quienes buscan escapar del bullicio urbano y conectar con la gastronomía del territorio. Para llegar, se requiere un breve recorrido por un camino rural, y la recompensa llega al encontrar una amplia zona de jardín, animales de granja al aire libre y un parking gratuito. Esta característica lo convierte en un destino perfecto para excursiones familiares, ya que los niños pueden disfrutar observando patos, gallinas y ocas mientras los adultos savouran la tranquilidad del lugar.
Una propuesta culinaria basada en la tradición
El Restaurante Sant Miquel se especializa en carnes a la brasa y platos típicos de la cocina catalana, siguiendo una filosofía de cocina de mercado que varía según la temporada y la disponibilidad de productos locales. El establecimiento cuenta con carta y menú del día, ofreciendo opciones para todos los gustos, aunque es importante señalar que las opciones vegetarianas son limitadas.
Entre los platos más destacados por los comensales se encuentran el entrecot de ternera de Girona, considerado por muchos como uno de los mejores de la zona, la espalda de cordero al horno con su jugo y puré de patatas, y el cabrito a la brasa. Otros platos que merecen atención son los calamares a la romana, el conejo con all-i-oli, los canelones de setas (considerados por algunos como los mejores fuera de casa) y el milhojas de lengua de vaca, una especialidad de la casa.
Los entrantes no defraudan, con una buena selección de embutidos de la zona como fuet y salchichón, quesos locales, escalivada fresca del huerto y ensaladas de temporada. Para los amantes de los platos de cuchara, el restaurante ofrece guisos tradicionales que varían según la época del año, como el escaldón o el guiso de jabalí en temporada.
Los postres: un broche dulce a la comida
En el apartado dulce, el Restaurante Sant Miquel destaca con elaboraciones caseras como la crema catalana, considerada por numerosos visitantes como una de las mejores de la zona, la tarta tatin, el massini de pastelería y la tarta de manzana casera. Estos postres complementan perfectamente una comida contundente basada en carnes y guisos tradicionales.
Servicio y atención al cliente
Uno de los aspectos más valorados del restaurante es su servicio familiar y cercano. Los propietarios y camareros suelen explicar los platos con pasión y recomendar las mejores opciones del día, haciendo que el comensal se sienta como un invitado más de la familia. Esta calidez en la atención ha generado una base fiel de clientes que llevan años repitiendo visita, algunos incluso desde hace más de una década.
El restaurante ofrece la posibilidad de reservar mesa, algo muy recomendable especialmente durante fines de semana y festivos, ya que el flujo de visitantes puede ser considerable. La entrada al establecimiento es accesible para personas con movilidad reducida, aunque hay que tener en cuenta que el acceso desde el parking al interior puede requerir recorrer un trecho de camino de tierra.
Horario, precios y consideraciones prácticas
Es fundamental tener en cuenta que el Restaurante Sant Miquel abre sus puertas únicamente para comidas, de 13:00 a 15:30 horas, y permanece cerrado los martes y miércoles. Esta limitación horaria requiere planificación por parte del visitante, especialmente si se trata de una escapada de fin de semana.
En cuanto a precios, el establecimiento ofrece una relación calidad-precio muy acertada, con menús del día entre semana que pueden encontrarse desde aproximadamente 12-16 euros, incluyendo entrante, primer plato, segundo plato y postre. El menú de fin de semana tiene un precio algo superior, alrededor de 23-24 euros, y ofrece menor variedad (tres primeros y tres segundos a elegir). Los precios de carta son moderados, con platos principales que oscilan entre los 15 y los 20 euros. Una comida completa para dos personas con postre y bebida puede rondar los 50-65 euros.
La carta de vinos incluye una buena selección de Denominaciones de Origen de Girona, como Empordà y Pla de Bages, con opciones muy acertadas para maridar con la cocina tradicional. También ofrecen aguardientes locales para después del café.
Aspectos a considerar antes de visitar
A pesar de las numerosas opiniones positivas, algunos comensales han señalado aspectos mejorables. Entre ellos, la ausencia de opciones sin lactosa, lo que puede ser un inconveniente para personas con intolerancia. También hay quien ha comentado que ciertos platos de la carta pueden ser inconsistentes, y que algunos productos como las patatas son congeladas en lugar de frescas. El menú de fin de semana ha sido criticado por tener poca variedad, y algunos visitantes han considerado que el precio del menú de fin de semana es elevado en comparación con la oferta.
Por otro lado, hay que mencionar que la decoración del restaurante es rústica y sencilla, sin lujos modernos, lo cual forma parte de su encanto tradicional pero puede no ser del gusto de quienes buscan un ambiente más refinado.
¿Para quién es ideal el Restaurante Sant Miquel?
Este establecimiento es perfecto para amantes de la cocina tradicional catalana que buscan producto de calidad en un entorno rural y familiar. Es ideal para familias con niños que quieran combinar una buena comida con la posibilidad de que los pequeños disfruten viendo los animales de la granja. También es una excelente opción para quienes realizan excursiones por la Garrotxa y buscan un restaurante donde comer bien sin pretensiones, surrounded by nature.
Sin embargo, no es el lugar más adecuado para vegetarianos estrictos debido a sus limitadas opciones sin carne, ni para quienes buscan un ambiente más sofisticado o platos de autor. Tampoco es la mejor elección si lo que deseas es pescado, ya que la carta se centra principalmente en carnes y platos tradicionales de la zona.
En definitiva, el Restaurante Sant Miquel representa una apuesta segura por la gastronomía tradicional catalana en un entorno privilegiado de la Garrotxa gerundense. Con sus carnes a la brasa, sus canelones caseros y su ambiente de masía catalana, ofrece una experiencia culinaria auténtica que ha conquistado a generaciones de comensales. Visítalo y descubre por qué este pequeño rincón gastronómico se ha ganado un lugar especial en el corazón de quienes valoran la comida de siempre, hecha con producto de calidad y servida con el cariño de siempre.