Rest. Aqui Me Quedo
AtrásEl Rest. Aquí Me Quedo es un establecimiento con una propuesta clara y reconocible: ofrecer comida canaria tradicional en un entorno que transporta al visitante a otra época. Ubicado en la TF-436, en el pequeño núcleo de Masca, este restaurante se ha convertido durante años en referencia para quienes buscan platos típicos de la isla en un ambiente familiar y sin pretensiones. Sin embargo, las opiniones de quienes lo han visitado revelan una experiencia que oscila entre lo memorable y lo frustrante, dependiendo en gran medida de las circunstancias de cada visita.
La carta del restaurante gira en torno a la cocina canaria tradicional, con platos que incluyen potaje de berros y verduras, conejo guisado con papas arrugadas, carne de cabra, guisos de cabra y queso asado. El menú del día, disponible por aproximadamente 12,50 euros, ofrece una opción accesible para almorzar en la zona, y según varios comensales incluye incluso vino de la casa. También hay opciones más ligeras como bocadillos, café y productos locales como la limonada de cactus, miel de abeja y almendrados. Los precios, en general, se consideran razonables para la zona, aunque algunos visitantes mencionan que certainos productos resultan algo elevados para lo que ofrecen.
El espacio interior es descrito como amplio, limpio y tranquilo, con una decoración que apuesta por lo clásico: mesas y bancos de madera que evocan el estilo de los restaurantes canarios de siempre. Esta estética tradicional forma parte del encanto del local para quienes buscan una experiencia auténtica alejada de los establecimientos más modernizados de la isla.
Entre los puntos positivos que destacan los visitantes satisfechos se encuentran la amabilidad del personal masculino del local, la calidad de la comida casera, los postres elaborados de forma artesanal —como el de boniato y almendra o los mantecados— y la posibilidad de adquirir productos típicos de la zona directamente en el establecimiento. Las vistas que rodean al restaurante también son un valor añadido para quienes realizan la ruta hacia Masca y buscan una parada para descansar.
No obstante, es imposible abordar la experiencia en este restaurante sin mencionar su polémica política de baños, que se ha convertido en el tema central de la inmensa mayoría de las reseñas negativas. El establecimiento cuenta con una persona dedicada exclusivamente a controlar el acceso a los aseos, y la norma establece que cada cliente tiene derecho a una visita por consumición. Si no se ha consumido, se cobra un euro por persona para acceder al servicio. Esta práctica ha generado un flujo constante de quejas durante años, con visitantes que califican el trato recibido como «vergonzoso», «denigrante» y «maleducado».
Múltiples reseñas describen situaciones donde los clientes, incluso habiendo consumido previamente, se encontraron con negativas, revisiones de tickets de compra, o la imposición de que cada persona debía haber realizado su propia consumición para poder acceder al baño. Visitantes que llegaron agotados tras el largo trayecto en coche hasta Masca, familias con niños, y grupos de excursión han relato experiencias particularmente negativas relacionadas con esta política. Algunos señalan que la forma de comunicarlo resulta agresiva y que el personal encargado de los aseos mantiene una actitud inflexible que contrasta con la hospitalidad esperada en un pueblo turístico como Masca.
Desde la perspectiva del establecimiento, los propietarios han respondido a estas críticas explicando que la medida responde a la alta cantidad de turistas que paran exclusivamente para usar los servicios sin consumir nada, lo cual colapsaría las instalaciones. Han hecho referencia al derecho de admisión y han señalado en respuestas públicas que la gestión de los baños se debe a la realidad de un enclave con mucho paso de visitantes. Algunos clientes habituales e incluso defensores del restaurante entienden esta postura y la consideran legítima, comparándola con prácticas similares en otros bares de España.
También existen reseñas críticas relacionadas con la calidad de ciertos platos, donde comensales mencionan productos congelados, tortillas sin sal, bocadillos con pan duro o precios que no se corresponden con lo servido. En sentido contrario, quienes valoran positivamente el establecimiento destacan que la comida está buena, que los platos son caseros y que el trato del personal masculino es atento y servicial.
En cuanto a horarios, el restaurante abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 y permanece cerrado los lunes. Esta información resulta relevante para planificar la visita, ya que Masca es un destino que requiere tiempo de desplazamiento y resulta conveniente asegurarse de que el establecimiento estará operativo antes de llegar. El local ofrece servicio de reserva y está preparado para atender almuerzos, cenas y brunch.
Valoración general: lo bueno y lo malo del Rest. Aquí Me Quedo
Si se atendiera exclusivamente a la comida canaria tradicional servida en este restaurante, la valoración sería positiva: platos caseros, ingredientes de la tierra y precios accesibles para un menú del día en una zona turística. Sin embargo, la experiencia global se ve empañada por una política de acceso a los baños que, más allá de su justificación comercial, se comunica de forma que genera incomodidad en el visitante. La falta de flexibilidad con parejas o grupos que comparten consumición, y la actitud percibida como hostil por parte de la persona encargada de los aseos, han provocado que numerosos clientes decidan no regresar.
Para el visitante que busca un bar tradicional en Masca donde probar cocina local, este establecimiento puede ser una opción válida siempre que se tenga claridad sobre sus normas internas y se acuda con la disposición de consumir antes de necesitar el baño. Quienes lleguen al pueblo exclusivamente buscando un aseo público sin intención de consumir probablemente deberán buscar alternativas en otros puntos de la zona.
La ubicación privilegiada junto a la carretera general de Masca, la atmósfera canaria auténtica y la oferta de comida casera siguen siendo argumentos suficientes para que el restaurante mantenga a su clientela habitual. Pero la gestión del servicio de baños constituye un aspecto que necesita revisión si el objetivo es ofrecer una experiencia completa y positiva al conjunto de visitantes que pasan por este icónico rincón de Tenerife.