Playing Solo
AtrásPlaying Solo es un restaurante gastronómico ubicado en el corazón del barrio de Malasaña, en Madrid, más concretamente en la calle Manuela Malasaña número 33. Este establecimiento se ha consolidado como una propuesta culinaria de alto nivel, reconocida tanto por la Guía Michelin como por la Guía Repsol, que le ha otorgado un Sol por su calidad excepcional. Con una calificación de 4.9 sobre 5 basada en cerca de 188 reseñas, este restaurante se ha ganado un lugar destacado entre los mejores de la capital española.
La filosofía de Playing Solo gira en torno a la cocina en directo y la intimidad. Con apenas ocho comensales por servicio, el espacio está diseñado alrededor de una barra de mármol que rodea la cocina abierta, permitiendo a los clientes observar en primera fila cada movimiento del chef mientras elabora los platos. Esta configuración convierte cada cena en una experiencia casi teatral, donde la preparación de la comida se convierte en parte integral del espectáculo gastronómico.
Al frente de la cocina se encuentra el chef Luis Caballero, figura clave que da nombre y alma al proyecto. Los comensales destacan repetidamente su capacidad para cocinar, servir y explicar cada elaboración con una autenticidad poco habitual en el panorama gastronómico actual. Su propuesta culinaria fusiona técnicas y sabores principalmente japoneses con productos españoles de temporada y proximidad, creando un estilo que algunos definen como una alta cocina japonesa adaptada al mercado local, mientras otros la describen como una combinación de influencias izakayas, francesas y nórdicas. Lo cierto es que el menú degustación cambia por completo cada tres meses, siguiendo el ritmo de las estaciones, lo que obliga a los clientes a planificar al menos cuatro visitas anuales para experimentar toda la evolución del proyecto.
El menú y la experiencia gastronómica
Playing Solo ofrece dos opciones de menú degustación: un menú corto con aproximadamente 7 pases y un menú largo con alrededor de 11 pases, este último siendo el más recomendado por la mayoría de visitantes. Los precios rondan los 70 euros para el menú corto y los 110-115 euros para el completo, a los que hay que añadir el coste del maridaje si se desea acompañar la comida con bebidas seleccionadas.
Entre los platos que han conquistado los paladar de los comensales destacan elaboraciones como el chawanmushi de salmón y té matcha, el sashimi de vieira con dashi de chile serrano, las mollejas de ternera con salsa otaufu de piquillo, la sopa de cebolla en su versión propia, el clam chowder con fideos caseros de fécula de patata, elcodorniz escabechada con uvas encurtidas, el rodaballo con milhojas de patatas y fumet, el pato madurado con katsu-curry, y el célebre savearín con parfait de foie gras y chalotas glaseadas. Los postres también reciben elogios constantes, especialmente la tartaleta de manzana con crema inglesa y el mousse de miel con grosellas encurtidas.
La selección de vinos merece mención aparte. La carta ofrece referencias cuidadosamente elegidas que no siguen las opciones comerciales más comunes, incluyendo varietales como Tío Diego Amontillado, Vibar 2022, un albariño ligero, un mencía compacto y opciones de vermú y manzanilla que acompañany realzan los sabores de cada plato. Además, el maridaje no alcohólico disponible ha sido destacado por varios visitantes como una alternativa perfecta para quienes desean evitar el alcohol sin renunciar a la experiencia de maridaje.
El servicio y el ambiente
El servicio en Playing Solo es descrito por los comensales como impecable, atento y personalizado. Un equipo reducido pero altamente preparado, compuesto generalmente por dos camareras y el propio chef, coordina la sala con una precisión que algunos comparan con una coreografía ensayada. La maître Clarice, según mencionan varios reseñistas, se encarga de dar la bienvenida, explicar el concepto y el menú, y guiar al comensal durante toda la velada.
El local en sí es minimalista y acogedor, con una estética cuidada al detalle que incluye música jazz de fondo que acompaña sin invadir. La experiencia dura aproximadamente tres horas, tiempo suficiente para disfrutar con calma de cada uno de los pases sin prisas. Un detalle que varios visitantes apprecian especialmente es que el agua no se cobra, gesto que dentro del contexto de alta cocina representa una atención inesperada y valorada.
Es importante señalar que Playing Solo no dispone de opción de comida para llevar ni de delivery, ya que su modelo de negocio se basa exclusivamente en la experiencia en sala. Tampoco ofrece servicio de desayuno ni está abierto los lunes y domingos, con horarios que varían entre almuerzo y cena según el día de la semana.
Aspectos a considerar antes de reservar
Aunque la inmensa mayoría de reseñas son extremadamente positivas, existen algunos puntos que potenciales clientes deben tener en cuenta. Algunos comensales mencionan que el tiempo entre plato y plato puede resultar algo largo en determinadas ocasiones, algo inherente a un formato donde toda la elaboración se realiza en el momento frente al cliente. Otros señalan que algunos platos no alcanzaron el nivel esperado en términos de sabor o potencia, y que los postres, aunque correctos, no son precisamente el punto fuerte del restaurante.
Un par de reseñistas con conocimientos avanzados en gastronomía indican que, considerando el precio del menú, existen alternativas en Madrid con propuesta culinaria más potente en cuanto a sabores. También se ha señalado la limitación en opciones para personas con celiaquía, ya que el restaurante no dispone de soja sin gluten ni cerveza sin gluten entre su oferta.
Además, la distribución en barra lineal dificulta mantener conversaciones fluidas entre grupos grandes, por lo que este restaurante está especialmente indicado para parejas, cenas íntimas de pocos comensales o experiencias en solitario donde se busca disfrutar plenamente del espectáculo culinario.
Contacto y reservas
Para disfrutar de Playing Solo es imprescindible realizar reserva con antelación, ya que con apenas ocho plazas por servicio, las citas se agotan rápidamente, especialmente en fines de semana. El restaurante ofrece servicio de cenas de martes a sábado, con almuerzos los viernes y sábados, y permanece cerrado los domingos y lunes. Se puede contactar a través del teléfono 915 42 22 90 o visitar su página web para gestionar la reserva y resolver cualquier consulta sobre alérgenos o adaptaciones gastronómicas.
En definitiva, Playing Solo representa una propuesta gastronómica auténtica y diferente en el panorama de Madrid, donde la pasión del chef Luis Caballero, la calidad de los ingredientes y la intimidad del espacio se combinan para crear una experiencia que trasciende lo meramente culinario. Para quienes buscan un restaurante en Madrid donde la cocina de autor, la cercanía con el chef y la atmosfera única sean los protagonistas, este local en Malasaña constituye una opción que difícilmente decepcionará.