Ohh my Gosh
AtrásEn la animada zona de Las Palmas de Gran Canaria, muy cerca de la reconocida Playa de Las Canteras, se encuentra Ohh my Gosh, un restaurante que ha logrado ganarse un lugar especial en el corazón de locales y visitantes. Con una ubicación privilegiada en la Calle Olof Palme, este establecimiento se posiciona como una opción destacada para quienes buscan disfrutar de una experiencia culinaria diferente, sin caer en los típicos establecimientos turísticos que tanto abundan en la zona costera.
Lo primero que llama la atención de Ohh my Gosh es su carácter familiar. Diversos comensales han destacado que se trata de un negocio donde el trato cercano y personalizado prima sobre todo. El equipo, liderado por el dueño Thiago y su madre, ha logrado crear un ambiente que muchos definen como acogedor, donde los clientes se sienten como parte de la familia. Esta filosofía de hospitalidad se refleja en cada detalle, desde la atención personalizada hasta la capacidad de adaptarse a las necesidades específicas de cada visitante.
La carta de este bar y restaurante destaca por su variedad y originalidad. Se trata de una propuesta de cocina mixta que fusiona elaboraciones canarias tradicionales con toques internacionales, especialmente de influencia cubana. Los platos más alabados por los clientes incluyen el celebérrimo cachopo, considerado por varios comensales como el mejor de Las Palmas de Gran Canaria. Las albóndigas de ibérico con queso majorero, el solomillo de la casa, las costillas y el bocadillo de contramuslo también reciben menciones recurrentes en las opiniones de los usuarios.
Respecto a la gastronomía canaria, es imprescindible probar las papas arrugadas con mojo, especialmente el mojo de almendras y plátano, que ha sorprendido gratamente a numerosos visitantes. Los tostones acompanhados con sus salsas tradicionales completan una oferta que celebra los sabores locales sin perder la esencia de la cocina casera. Las croquetas, los sticks de pollo y la sorpresa de queso también forman parte de los entrantes más solicitados.
Para quienes prefieren opciones más ligeras, las ensaladas y los platos vegetarianos están disponibles, y el personal se adapta con gusto a personas con intolerancias alimentarias. De hecho, varios clientes han agradecido que el restaurante ofrece alternativas personalizadas para vegetarianos y personas con necesidades dietéticas específicas, algo que no todos los establecimientos de la zona contemplan.
Las hamburguesas merecen un apartado especial. Con nombres tan originales como «Oh My Pulled Chicken» u «Oh My Rubia Gallega», estas creaciones han conquistado el paladar de quienes las han probado. La calidad de sus ingredientes y la generosidad de sus porciones son aspectos frecuentemente mencionados en las reseñas positivas.
En cuanto a postres, la tarta de queso se ha convertido en una de las estrellas del establecimiento. Numerosos comensales la definen como espectacular, algunos incluso la consideran una de las mejores tartas de queso de la isla. También se encuentran disponibles otras opciones como la tarta de lotus y tartas caseras que varían según la temporada.
El nivel de precios del restaurante se situa en un punto medio, considerando la zona en la que se encuentra. Los clientes valoran positivamente la relación calidad-precio, destacando que los precios son razonables en comparación con otros locales de la misma área. Las raciones son generosas, lo que contribuye a una experiencia satisfactoria tanto en calidad como en cantidad.
El servicio de terraza es otro de los puntos fuertes del local, permitiendo disfrutar de las vistas y la brisa marina durante las comidas. Algunos visitantes han señalado que el personal, incluso sin manejar fluidamente otros idiomas, se comunica con amabilidad y humor, ofreciendo un trato memorable. Detalles como traer mantas sin que se las pidan cuando la noche refresca evidencian la atención al cliente que caracteriza al equipo.
En cuanto a horarios, Ohh my Gosh abre de lunes a domingo, con un horario de 13:00 a 23:00 entre semana, ampliándose hasta la medianoche los viernes y sábados, y comenzando a las 12:00 los domingos. Los martes permanece cerrado. El establecimiento ofrece servicios de comida para llevar, entrega a domicilio y recogida en local, además de contar con acceso para sillas de ruedas y la posibilidad de realizar reservas.
Sin embargo, no todo es perfecto en esta experiencia. Algunos clientes han reportado tiempos de espera prolongados durante momentos de alta ocupación, llegando a experimentar demoras de hasta 50 minutos para recibir sus pedidos. Esta situación parece estar vinculada a picos de demanda o limitaciones en la cocina durante días específicos. Asimismo, ha habido quejas puntuales sobre la gestión de incidencias con la comida, donde algunos comensales esperaban una respuesta más ágil por parte de la dirección ante platos que no cumplían sus expectativas.
Un aspecto que ha generado división entre los visitantes es el sistema de carta mediante código QR. Mientras algunos lo consideran moderno y práctico, otros lo han criticado por resultar obligatorio y por requerir aceptación de cookies y condiciones, algo que algunos definen como poco conveniente. No obstante, buena parte de quienes inicialmente mostraron rechazo al sistema terminaron valorando positivamente su experiencia gastronómica global.
A pesar de estos aspectos mejorables, la mayoría absoluta de las opiniones vertidas sobre Ohh my Gosh son altamente positivas. La combinación de comida de calidad, trato familiar, precios justos y una ubicación inmejorable lo convierten en un local que merece la pena visitar. Ya sea para almorzar en familia, cenar con amigos o simplemente probar uno de sus reconocidos mojos o su célebre cachopo, este restaurante near Las Canteras ofrece una propuesta gastronómica sincera y honesta que destaca sobre la oferta turística convencional de la zona.