Nou Restaurant Can Llonga
AtrásNou Restaurant Can Llonga se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más destacadas de la Garrotxa, concretamente en el encantador municipio de Els Hostalets d’en Bas, en la provincia de Girona. Ubicado en el Carrer de Vic número 38, este restaurante ha logrado ganarse la confianza de vecinos y visitantes gracias a una propuesta culinaria que combina producto local de primera calidad con elaboraciones creativas y un trato al cliente excepcional.
Con una valoración que roza las cinco estrellas entre los más de 675 usuarios que lo han reseñado, Can Llonga representa una apuesta segura para quienes buscan comer bien en la provincia de Girona sin renunciar a la autenticidad de la cocina catalana. El restaurante dispone de parking gratuito, lo cual facilita enormemente la visita tanto a vecinos de la zona como a turistas que realizan rutas por los paisajes volcanicos de la Garrotxa o el valle de Vall d’en Bas.
Una propuesta gastronómica que evoluciona con éxito
El restaurante ha experimentado una notable transformación desde que de propietarios hace unos años. Si bien en sus inicios funcionó como taberna vasca, actualmente ofrece una cocina creativa catalana que integra influencias modernas sin perder de vista las raíces gastronómicas del territorio. El chef y propietario, frecuentemente mencionado en las reseñas, se implica personalmente en la atención al cliente, acercándose a las mesas para explicar las elaboraciones y recomendar maridajes, algo que los comensales valoran enormemente.
Entre los platos más elogiados destacan las croquetas caseras de jamón y ceps con mayonesa de aguacate, los canelones rellenos de rustit con crema de parmesano, el trinxat de Cerdanya y los arroces, considerados por varios usuarios como algunos de los mejores que han probado. La calidad del producto se nota en cada bocado: carnes como el secreto de cerdo duroc, la galta a la brasa o el solomillo de buey se encuentran entre las opciones más solicitadas para los segundos platos.
Opciones de menú y relación calidad-precio
Una de las grandes virtudes de Can Llonga es su oferta de menús diarios, que permiten disfrutar de una comida de calidad a precios muy razonables. Entre semana se ofrece un menú por 20 euros que incluye primer y segundo plato, además de postre, agua, vino y bebidas. Para quienes desean una experiencia más completa, existe la opción del menú pica pica a 26 euros, con cuatro entrantes servidos individualmente y un segundo a elegir. Los fines de semana, el precio asciende a 41 euros pero la propuesta se amplía con opciones festivas más elaboradas.
Esta política de menús ha sido aplaudida por los clientes, que destacan la generosidad de las raciones y la variedad de opciones disponibles. Incluso quienes tienen restricciones alimentarias como celiaquía o intolerancia al gluten encuentran alternativas adecuadas, ya que el equipo se muestra flexible preparando platos alternativos cuando es necesario.
El servicio: un equipo que marca la diferencia
Las reseñas coinciden de manera casi universal en praising la atención del personal. Figuras como Ramon, Sara, Jesús y Alex aparecen reiteradamente en los comentarios como ejemplos de hospitalidad y profesionalismo. Los clientes destacan que todo el equipo se toma el tiempo de hablar con los comensales, explicar los platos y asegurarse de que la experiencia sea satisfactoria. Esta cercanía y dedicación genera una atmósfera de calidez que invita a regresar.
El restaurante también destaca por ser pet-friendly, permitiendo la entrada de perros tanto en el interior como en la terraza, siempre que se porten bien. Esta política, poco común en establecimientos de restauración, ha conquistado a numerosos visitantes que incluyen a sus mascotas en sus salidas gastronómicas. Asimismo, el local dispone de tronas y cambiadores para familias con niños pequeños, demostrando un compromiso real con la accesibilidad.
Instalaciones y ambiente
El espacio interior se describe como amplio, luminoso y acogedor, con suficiente distancia entre mesas para garantizar privacidad y confort. La decoración combina elementos tradicionales catalanes con toques contemporáneos, en línea con la filosofía del establecimiento. Existe también servicio de terraza que permite disfrutar de las vistas del Pirineo en los días de buen tiempo.
Entre los pequeños aspectos mejorables que algunos usuarios han señalado se encuentran la iluminación, que podría ser más cálida según un comensal, así como el ruido ambiental cuando el restaurante está muy lleno, ya que las arcadas del techo pueden magnificar el sonido. Estos detalles, sin embargo, no empañan una experiencia generalmente muy positiva.
Horario y contacto
El restaurante abre sus puertas de martes a domingo, permaneciendo cerrado los lunes. Los horarios varían según el día: entre semana el servicio de mediodía se extiende hasta las 16 o 17 horas, mientras que los viernes y sábados también hay cena de 20:00 a 22:30 horas. Los domingos y sábados la apertura es desde las 9:00 horas, convirtiendo al local también en una opción para disfrutar de un buen desayuno o brunch en la Garrotxa.
Para reservar mesa se puede llamar al 972 07 41 17. Esta práctica es recomendable, especialmente durante puentes, festivos y temporada alta, ya que el local puede llenarse rápidamente al tratarse de un punto de referencia en la zona.
Postres y broche final
La experiencia en Can Llonga no estaria completa sin mencionar sus postres caseros. La espuma de crema catalana con corazón de mandarina, el tiramisú de la casa con helado de vainilla, la tarta de queso y la tarta de manzana reciben alabanzas generalizadas. Algunos comensales mencionan que los dulces son tan deliciosos que merecen un viaje por sí solos. Como detalle adicional, el equipo ofrece chuches o caramelos caseros al final de la comida, un gesto que refleja el cariño que ponen en cada aspecto del servicio.
Consideraciones finales
Si bien la mayoría abrumadora de opiniones son positivas, algunos usuarios han señalado aspectos mejorables. Un par de reseñas mencionan que determinados platos llegaron fríos, aunque otros destacan precisamente lo contrario, alabando que toda la comida llegue bien caliente. También hay quien considera que algunos platos como el arroz podrían necesitar más sal, aunque esto queda a gusto personal. Un comentario aislado mencionó que ciertos suplementos en carta pueden elevar el precio final, por lo que es recomendable informarse antes de pedir.
En definitiva, Nou Restaurant Can Llonga representa una opción recomendable para quienes buscan un restaurante en la Garrotxa con excelente cocina catalana, ambiente acogedor y una relación calidad-precio destacable. Ya sea para una comida de menú entre semana, una cena especial durante el fin de semana o simplemente para descubrir los sabores del territorio, este establecimiento merece estar en la lista de destinos gastronómicos de cualquier visitante a Els Hostalets d’en Bas y alrededores.