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Moyúa Café Restaurante

Moyúa Café Restaurante

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Plaza Moyúa, Diego Lopez Haroko Kale Nagusia, 39, Abando, 48009 Bilbao, Bizkaia, España
Restaurante
7.8 (1134 reseñas)

Moyúa Café Restaurante se encuentra ubicado en la céntrica Plaza Moyúa de Bilbao, en el corazón del barrio de Abando, exactamente en el número 39 de Diego Lopez Haroko Kale Nagusia. Este local ha atravesado diversas etapas a lo largo del tiempo, pasando de ser Café y Té, posteriormente Café y Tapas, hasta consolidarse como el Moyúa Café Restaurante que conocemos actualmente. Su privilegiada ubicación, a escasos metros de la boca de metro Moyúa, lo convierte en un punto de paso obligatorio para bilbaínos y visitantes que buscan un lugar donde desayunar, brunch, comer o merendar en el centro de la ciudad.

El espacio interior presenta una estructura peculiar que sorprende a quienes lo visitan por primera vez. Desde la calle, el local aparenta ser pequeño, pero una vez traspasado el umbral, se descubre un establecimiento alargado con una barra amplia a la izquierda y mesas distribuidas a lo largo de un pasillo que conduce a una zona posterior más espaciosa. La decoración destaca por sus paredes adorned con vegetación pintada y enredaderas, creando una atmósfera acogedora que invita a relajarse. La música de fondo contribuye a generar un ambiente agradable, aunque algunos clientes han señalado que cuando el local está muy concurrido, el nivel de ruido puede resultar elevado.

En cuanto a la oferta gastronómica, Moyúa Café Restaurante presume de una carta variada que incluye brunch, desayunos, meriendas, platos combinados, hamburguesas, ensaladas, sándwiches, pinchos tanto dulces como salados, tostadas elaboradas, crepes, tortitas, gofres, churros, batidos, smoothies, tartas y una extensa variedad de bollería fresca. El establecimiento cuenta con opciones para vegetarianos y ha demostrado flexibilidad al adaptar platos según las necesidades de los clientes, como evidencian algunas reseñas positivas donde prepararon pasta sin carne o nachos modificados para comensales con restricciones alimentarias.

El brunch que ofrecen por 9,90 euros, disponible de lunes a domingo hasta las 13:00 horas, incluye café o té, zumo de naranja natural y una tosta a elegir entre tres opciones diferentes con ingredientes como pollo crujiente con guacamole, salmón ahumado al eneldo o huevo. La propuesta de merienda por 4,90 euros también ha recibido elogios por su buena relación calidad-precio. Los pinchos, las tostadas y las hamburguesas –algunas de buen tamaño y con carne de calidad según los testimonios– constituyen otros puntos fuertes de su oferta.

El café merece una mención especial, ya que múltiples reseñas coinciden en calificarlo como bueno, algo que no siempre resulta fácil de encontrar. No obstante, la calidad de los platos principales presenta cierta inconsistencia. Algunos visitantes han disfrutado de tortillas, entrecots y platos combinados bien preparados, mientras que otros han experimentado decepciones significativas: tortillas con patatas crudas, bistecs con carne insípida, ensaladas César con escasez de pollo, gofres que no estaban disponibles cuando se solicitaron y crepes con relleno excesivamente escaso. Los smoothies, por su parte, han generado opiniones divididas, con quejas sobre su sabor artificial, temperatura ambiente en días calurosos y preparaciones aguadas.

El sistema de atención al cliente constituye uno de los aspectos más cuestionados del establecimiento. La barra dispone de servicio durante todo el horario de apertura, y el local admite reservas para comer. Sin embargo, múltiples clientes han reportado experiencias negativas relacionadas con el trato del personal: cierta desgana en la toma de pedidos, respuestas bruscas, favoritismo hacia determinados clientes y una organización del servicio deficiente. Varios testimonios mencionan largas esperas para ser atendidos, situaciones donde personas que llegaban después recibían atención primero y la necesidad de acudir personalmente a la barra para solicitar agua u otros elementos que deberían haberse traído directamente a la mesa.

Un problema particularmente repetido en las reseñas es la política de pago exclusivamente en efectivo. Numerosos visitantes se han visto obligados a abandonar el local sin consumir o a salir corriendo a buscar un cajero automático al momento de pagar. Esta situación, que según los clientes lleva meses produciéndose, ha motivado múltiples quejas sobre la falta de información previa: no existe ningún cartel visible en la entrada que advierta sobre esta limitación. La justificación de que el datáfono está estropeado ha sido cuestionada por los clientes, que señalan que esta avería se solucionaría rápidamente en cualquier comercio actual. Este hecho ha generado afirmaciones tajantes de no retorno por parte de numerosos usuarios.

Las instalaciones del local también presentan deficiencias que merecen atención. El acceso no es adecuado para personas con movilidad reducida, sillas de ruedas o carritos de bebé, ya que la entrada es estrecha y el pasillo interior presenta limitaciones de espacio. Los aseos han sido descritos como deficientes en cuanto a limpieza e higiene por varios visitantes, mencionando específicamente la ausencia de jabón de manos, papel para secarse y sobre el estado del suelo. La disposición de las mesas, separadas por apenas cinco centímetros, dificulta la movilidad dentro del establecimiento.

En positivo, el personal ha recibido también valoraciones commendables. Algunas trabajadoras han sido destacadas por su amabilidad, simpatía y atención eficiente. La clientela habitual del barrio, que conoce el local desde hace años, sigue visitando el establecimiento, lo cual sugiere que, a pesar de sus defectos, el Moyúa Café Restaurante mantiene una base de seguidores leales que valoran aspectos como su ubicación, su ambiente tranquilo y la calidad variable pero a veces destacada de ciertos productos.

Los precios se consideran moderados en general, aunque algunas opiniones señalan que determinados platos como menús de entrecot a 17,50 euros o patatas de bolsa fritas a 7,50 euros resultan excesivos considerando la calidad ofrecida. El nivel de precios se sitúa en la categoría 1 de Google, lo cual indica una franja media-baja.

Horario de apertura extenso: de lunes a jueves de 8:00 a 22:30 horas, viernes hasta medianoche, sábados hasta las 23:30 y domingos de 9:00 a 22:30 horas. Esta amplitud horaria permite adaptarse a diferentes momentos del día para desayunar, brunch, comer, merendar o cenar.

Aspectos destacados

Puntos positivos: Ubicación inmejorable en el centro de Bilbao, buena variedad de productos, café de calidad, opciones para vegetarianos, ambiente acogedor con decoración original, precios moderados y horario amplio.

Puntos negativos: Política de efectivo exclusivamente, servicio al cliente mejorable, inconsistencia en la calidad de la cocina, falta de accesibilidad, espacios reducidos y aseos deficientes.

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