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Mirador De Turrillas

Mirador De Turrillas

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Calle San Antonio, 4, 04211 Turrillas, Almería, España
Restaurante
9 (684 reseñas)

El Mirador De Turrillas se ha consolidado como una de las opciones gastronómicas más reconocidas en el interior de la provincia de Almería. Este establecimiento, ubicado en la Calle San Antonio número 4 del pequeño municipio de Turrillas, representa la esencia de la cocina tradicional almeriense en un entorno rural que cautiva a quienes buscan escapar del bullicio urbano para disfrutar de una experiencia culinaria auténtica y reconfortante.

Con una calificación de 4,5 estrellas basada en más de 240 reseñas de usuarios, este restaurante ha logrado mantener estándares consistentes de calidad a lo largo del tiempo. Su horario extenso, abriendo sus puertas desde las 7:00 de la mañana hasta casi la medianoche todos los días de la semana, lo convierte en un destino ideal tanto para desayunos tempranos como para cenas tardías, adaptándose a las necesidades de excursionistas, ciclistas y visitantes que recorren las carreteras sinuosas de esta zona serrana de Almería.

Gastronomía tradicional almeriense

La carta del Mirador De Turrillas es un recorrido por los platos más representativos de la cocina tradicional de la región. Las gachas, ese plato típico almeriense elaborado con harina de almorta que tanto divide opiniones pero que conquista paladares, destacan como una de las especialidades más solicitadas por los comensales. Los visitantes que llegan sin conocer este manjar quedan frecuentemente sorprendidos por su sabor intenso y su preparación artesanal.

Las migas, otro pilar de la gastronomía rural andaluza, se preparan con el punto justo de jugosidad y se acompañan tradicionalmente con embutidos, grapes o chocos. Los caracoles, especialmente apreciados en esta zona, forman parte del recetario habitual y se sirven en diversas preparaciones que satisfacen a los amantes de este molusco. La berza, el trigo y la sopa de picadillo completan una oferta de primeros platos que rescatan recetas deabuelas transmitidas de generación en generación.

En cuanto a los segundos platos, las carnes a la brasa ocupan un lugar privilegiado. El churrasco de ternera, las chuletas de cordero, el secreto ibérico y el solomillo a la pimienta se cocinan sobre brasas de leña, aportando ese sabor ahumado característico que eleva cualquier pieza de carne a la categoría de placer gastronómico. La pierna de cabrito, guisada con maestría, representa otra de las opciones que deleitan a los paladares más exigentes. Incluso para comensales con restricciones dietéticas específicas, como veganos, el personal se ha mostrado dispuesto a preparar platos fuera de carta, demostrando una flexibilidad admirable.

Las tapas merecen mención especial por su generosidad en cantidad y su calidad excepcional. Patatas naturales con huevos frescos, jamón y queso de la tierra, calamares a la plancha de tamaño generoso y combinaciones creativas como el chorizo picante con Tabasco demuestran que este establecimiento no renuncia a la innovación dentro de su propuesta tradicional. Los precios de las tapas, rondando los 3 euros, resultan muy competitivos para la zona.

Postres caseros y carta de bebidas

La oferta de postres incluye opciones como la tarta de tres chocolates, el arroz con leche, la tarta de queso y различные dulces caseros que cierran las comidas con broche de oro. Aunque algunas reseñas señalan que ciertos postres industriales podrían mejorar en calidad, la mayoría de los visitantes coinciden en valorar especialmente los postres elaborados en casa.

El establecimiento cuenta con licencia de bebidas alcohólicas, ofreciendo cerveza, vino y otras opciones para acompañar las comidas. No obstante, algunos usuarios han mostrado cierta reticencia respecto a los precios de las bebidas, considerando que ciertas referencias como las cervezas de terceros pueden resultar algo elevadas en comparación con otros establecimientos de la zona.

Ambiente y instalaciones

El Mirador De Turrillas dispone de varios comedores decorados con el encanto de las casas de pueblo almerienses. La ambientación rústica transporta a los visitantes a una atmósfera familiar donde las paredes de piedra, los muebles de madera y los textiles tradicionales crean un espacio acogedor y genuino. Algunos comensales han señalado que ciertos elementos decorativos podrían estar mejor armonizados, pero la mayoría valora positivamente el ambiente conseguido.

Frente al restaurante se encuentra el mirador que da nombre al establecimiento, desde el cual se divisan unas panorámicas espectaculares del Valle de Tabernas y la Plataforma Solar de Almería. Esta ubicación privilegiada permite a los visitantes disfrutar de vistas que cortan la respiración mientras saborean la cocina local. Desde el pueblo también se pueden apreciar los característicos molinos de viento que salpican el paisaje, elementos icónicos del desierto almeriense que han servido como escenario para numerosas películas western.

El restaurante cuenta con acceso para personas con movilidad reducida y ofrece servicio de reservas, algo muy recomendable dado que los fines de semana y festivos la demanda puede superar la capacidad disponible. A pesar de no disponer de parking amplio, se puede dejar el vehículo en la entrada del pueblo sin mayores complicaciones.

Relación calidad-precio

Uno de los aspectos más valorados del Mirador De Turrillas es su excelente relación calidad-precio. El menú ejecutivo disponible entre semana, excluding festivos, ofrece comida casera abundante por aproximadamente 13 euros, una cifra muy competitiva para la zona. Los precios de la carta mantienen un nivel razonable que refleja el esfuerzo por ofrecer gastronomía de calidad sin trasladar costes desmesurados al consumidor.

La mayorría de reseñas destacan que las cantidades son generosas, superando frecuentemente las expectativas de los comensales. Platos bien presentados, elaborados con productos frescos y cocinados en el momento garantizan una experiencia gastronómica satisfactoria que invita a repetir.

Atención al cliente y servicio

El trato del personal del Mirador De Turrillas recibe elogios constantes en las reseñas de los usuarios. La amabilidad, cercanía y disposición para recomendar platos y adaptar preparaciones a necesidades específicas caracteriza al equipo que atiende las mesas. Camareros como Marta o el propio Juan, propietario del establecimiento, destacan por su simpatía y profesionalidad, creando un ambiente donde el cliente se siente welcomed y bien atendido.

Sin embargo, algunas reseñas señalan ciertas áreas de mejora en el servicio. La atención durante los fines de semana puede volverse más lenta debido a la alta demanda, y hay comentarios sobre la necesidad de insistir para ser atendido en determinadas ocasiones. También se han registrado quejas sobre la forma de presentar las cuentas, con notas manuscritas poco legibles que han generado confusiones en grupos grandes. Estos aspectos, aunque minoritarios, merecen atención para consolidar la reputación del establecimiento.

Puntos fuertes y débiles

Aspectos positivos:

  • Comida casera auténtica con recetas tradicionales almerienses
  • Excelente relación calidad-precio, especialmente con el menú semanal
  • Carnes a la brasa de alta calidad
  • Personal amable y atento
  • Vistas privilegiadas desde el mirador
  • Ambiente rústico acogedor
  • Gran variedad de platos típicos
  • Abundantes porciones

Aspectos mejorables:

  • Servicio puede resultar lento en horas punta
  • Facturación y cobros deben ser más transparentes y claros
  • elementos decorativos podrían estar más cuidados
  • Prix de certaines bebidas

Recomendaciones finales

El Mirador De Turrillas representa una parada obligatoria para quienes recorren las carreteras de la Sierra de Almería o visitan el Desierto de Tabernas. La combinación de cocina tradicional bien ejecutada, precios razonables y un entorno natural privilegiado convierte a este restaurante en un destino gastronómico que va más allá de simple alimentación, ofreciendo una experiencia cultural completa.

Es altamente recomendable reservar mesa especialmente durante fines de semana y festivos, y considerar la opción del menú semanal entre semana para aprovechar la mejor relación calidad-precio. Ya sea para una comida familiar, una parada durante una ruta en bicicleta o simplemente para descubrir los sabores auténticos de la cocina almeriense, este establecimiento cumple con creces las expectativas de la mayoría de sus visitantes.

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