La Voladora
AtrásLa Voladora es un restaurante ubicado en la calle Bonifaz del centro de Santander, exactamente en el número 21 de esta transitada vía. Este establecimiento, que comparte propietario con el cercano restaurante Daría, se ha consolidado como una opción Gastronómica destacada en la capital cántabra, ofreciendo una propuesta culinaria que combina tradición y modernidad en un espacio acogedor y cuidado.
El local dispone de un pequeño salón que, aunque modesto en tamaño, ofrece una atmósfera tranquila ideal para disfrutar de comidas y cenas en un ambiente relajado. Su decoración marinera-moderna destaca especialmente por un bonito mural de azulejos que da nombre al establecimiento, convirtiéndose en un elemento visual que los comensales suelen recordar tras su visita.
La cocina de La Voladora
La carta de La Voladora presenta una oferta variada que abarca entrantes, pescados, carnes y arroces, permitiendo a los visitantes encontrar opciones para todos los gustos. La elaboración de los platos refleja una atención especial por la calidad del producto y su presentación, lo que se traduce en una experiencia culinaria satisfactoria para la mayoría de los clientes.
Entre los entrantes más alabados por los comensales se encuentran las croquetas, consideradas por múltiples reseñas como excepcionales gracias a su textura melosa y el buen jamón utilizadas en su preparación. Otros platos de aperitivo que merecen mención son los champiñones rellenos con papada ibérica y nueces, los chipirones, la ensaladilla rusa con ingredientes originales y el salmorejo con burrata acompañado de helado de albahaca, una combinación que sorprenden gratamente a quienes lo prueban.
En el apartado de carnes, el establecimiento ofrece opciones de alta calidad como el chuletón de vaca madurada, el solomillo y el secreto ibérico, todos ellos cocinados en su punto y acompañados de guarniciones tradicionales como patatas fritas y pimientos de Padrón. Los platos principales de carne destacan por su ternura y sabor, servidos frecuentemente sobre piedras calientes que mantienen la temperatura adecuada durante toda la comida.
Los arroces, especialmente el arroz seco de gamba roja, también reciben valoraciones muy positivas, al igual que las albóndigas de various pescados y el pescado de la zona, que los clientes describen como fresco y sabroso. Para los más golosos, los postres caseros como la tarta de queso, la leche frita, el flan de dulce de leche y el flan de maracuyá constituyen un broche final memorable para la experiencia gastronómica.
El servicio y la atención al cliente
Uno de los aspectos más valorados por los visitantes de La Voladora es la calidad de su servicio. El personal del establecimiento recibe alabanzas por su amabilidad, profesionalidad y capacidad de asesoramiento a la hora de elegir platos y maridar con vinos. Los camareros demuestran un trato cercano y внимательный que contribuye significativamente a crear una experiencia agradable.
Entre los detalles que los clientes agradecen se encuentran el agua filtrada gratuita, el aperitivo de bienvenida que puede incluir mantequilla de anchoas con tomate y aceite de oliva, y la posibilidad de solicitar media ración de ciertos entrantes para poder probar una mayor variedad de platos. La bodega ofrece una buena selección de vinos con opciones para todos los presupuestos, y el personal está capacitado para recomendar maridajes adecuados.
También hay que destacar que el establecimiento cuenta con opciones para personas con necesidades alimentarias específicas, incluyendo opciones sin gluten y platos adaptados, lo cual es siempre valorado positivamente por estos colectivos.
Aspectos a mejorar
A pesar de las numerosas valoraciones positivas, algunas experiencias compartidas por los comensales revelan aspectos susceptibles de mejora. Varios clientes han reportado que en determinadas ocasiones los tiempos de espera entre platos pueden resultar algo prolongados, especialmente cuando el local está completo. Esta situación, aunque comprensible en momentos de alta ocupación, puede afectar la fluidez de la comida.
También se han producido algunas incidencias relacionadas con la temperatura de ciertos platos, con casos aislados de carnes o pescados que llegaron fríos a la mesa o que no estaban en el punto de cocción solicitado. Aunque estas situaciones parecen ser excepcionales, dochten a la consistencia que los clientes esperan de un establecimiento de esta categoría.
Respecto a la variedad de la carta, algunos visitantes han echado en falta más opciones de pescado de ración individual, ya que en ciertas temporadas las piezas disponibles pueden ser de gran tamaño. Esto puede complicar la elección para grupos pequeños o comensales con necesidades alimentarias concretas.
En cuanto al precio, La Voladora se sitúa en un nivel moderado-elevado, lo cual está en línea con la calidad ofrecida y la zona donde se encuentra. No obstante, algunos clientes consideran que ciertos platos tienen precios algo irregulares y que el cargo de dos euros por persona por el pan, aunque este sea de masa madre y de excelente calidad, resulta innecesario en un establecimiento de este nivel de precios.
Información práctica para tu visita
El restaurante La Voladora abre sus puertas de martes a sábado, ofreciendo servicio de almuerzo de 13:30 a 15:30 horas y cena de 20:30 a 22:30 horas. Los lunes y domingos permanece cerrado, por lo que es recomendable planificar la visita teniendo en cuenta estos horarios. Para garantizar mesa, especialmente en fines de semana o fechas señaladas, es muy recomendable realizar reserva previa llamando al teléfono 942 25 97 61.
El establecimiento cuenta con espacio para eventos privados y celebraciones, habiéndose utilizado incluso para bodas, lo que demuestra su versatilidad para adaptarse a diferentes ocasiones especiales. La capacidad del local permite recibir grupos reducidos en un reservado acogedor situado en la planta superior.
Para llegar a La Voladora, su ubicación en la calle Bonifaz lo sitúa en una de las zonas con mayor concentración de restaurantes de Santander, lo que facilita combinar la visita con un paseo por el centro de la ciudad. La zona cuenta con disponibilidad de aparcamiento en la vía pública y parkings cercanos.
Consideraciones finales
La Voladora representa una opción sólida para quienes buscan un restaurante de calidad en el centro de Santander donde disfrutar de una cocina elaborada con producto de primera, presentada con esmero y servida por un equipo atento y profesional. La relación calidad-precio resulta razonable, aunque hay que tener en cuenta que no es un establecimiento precisamente económico.
El ambiente tranquilo y la decoración cuidada lo convierten en un lugar adecuado tanto para comidas de negocios como para cenas románticas o reuniones familiares. La carta, sin ser excesivamente amplia, ofrece variedad suficiente para satisfacer diferentes preferencias gastronómicas, con especial fortaleza en entrantes creativos, carnes de calidad y postres caseros memorables.
Para aprovechar al máximo la experiencia, se recomienda dejarse asesorar por el personal sobre las especialidades del día y las opciones de media ración para compartir y probar distintas elaboraciones. Si planeas celebrar una ocasión especial, este restaurante puede ser una excelente elección, aunque conviene comunicar cualquier necesidad alimentaria específica al realizar la reserva.