La Selva de Sarita
AtrásEn la Carretera Militar, 240, en la zona de Platja de Palma, se esconde un rincón que rompe con el estilo típico de los restaurantes turísticos de Mallorca. La Selva de Sarita es un establecimiento familiar que ha sabido diferenciarse del resto gracias a una propuesta gastronómica variada, una decoración temática muy cuidada y un trato cercano que conquista tanto a turistas como a residentes. Se trata de un restaurante que combina la cocina mediterránea, italiana, senegalesa y americana en un mismo espacio, por lo que resulta perfecto para grupos con gustos dispares o para quienes buscan variedad sin renunciar a la calidad.
Lo primero que llama la atención al cruzar la puerta es su ambientación selvática, con hojas de palmera, sillones colgantes y detalles que evocan una jungla moderna. Esta estética singular convierte al local en algo más que un simple sitio para comer: es un bar con personalidad, ideal tanto para una cena romántica como para una salida con amigos. La limpieza de las instalaciones, incluidos los baños, es otro de los aspectos que los comensales valoran de forma recurrente.
Una carta pensada para todos los públicos
La oferta gastronómica de La Selva de Sarita es uno de sus principales atractivos. Las hamburguesas se han convertido en uno de sus platos estrella, especialmente las elaboradas con carne Angus, que llegan a la mesa envueltas en humo, creando un efecto visual que sorprende a primera vista. La burger clásica, la «La Selva» y las versiones con ingredientes de primera calidad son las más solicitadas, siempre acompañadas de patatas fritas y salsas caseras.
Para los amantes de la pasta, los espaguetis frutti di mare son prácticamente una visita obligatoria: la salsa de tomate tiene un toque dulce que muchos definen como adictivo. La carbonara, sin embargo, genera opiniones divididas; algunos clientes la encuentran excelente al estilo italiano clásico, mientras que otros la perciben con exceso de ajo. Los spaghetti bolognese y la pasta con salmón también cuentan con fieles seguidores.
Los pescados frescos ocupan un lugar destacado en la carta. El filete de atún, cocinado a la perfección según la mayoría de visitantes, se sirve con patatas fritas, ensalada y pimientos. El salmón a la plancha con salsa de mango casera y la dorada son otras opciones muy recomendadas. Entre las carnes, el entrecot y el solomillo de ternera suelen satisfacer a los más exigentes, y la pechuga de pollo a la plancha, ya sea con verduras o con salsa de champiñones, es una alternativa ligera que nunca falla.
El local incorpora además guiños a la cocina senegalesa, con el Mafè como plato destacado, lo que amplía las opciones para quienes buscan sabores diferentes a los típicos de las cafeterías y bares de la zona.
Cócteles y bebida: el alma nocturna
La carta de cócteles es otro de los grandes atractivos. Mojitos, daiquiris, piñas coladas, caipiriñas y combinaciones originales se sirven en copas llamativas, con presentaciones cuidadas que invitan a fotografiarlos antes de probarlos. Eso sí, algunos clientes señalan que ciertos cócteles, sobre todo los que llevan azúcar o siropes, pueden resultar excesivamente dulces, por lo que conviene pedir que ajusten el nivel de dulzor si se prefiere un sabor más seco. La sangría con fruta fresca y la cerveza bien tirada también cuentan con buena reputación.
El horario del local, abierto hasta las 2:00 de la madrugada casi todos los días (los martes abre a partir de las 17:00), lo convierte en una opción ideal tanto para comer como para cenar tarde, algo poco habitual entre los restaurantes de la zona de El Arenal.
Servicio cercano y multilingüe
Uno de los aspectos más elogiados por los visitantes es el equipo humano. Sarita, Silvano y la camarera Takhara son nombres que aparecen repetidamente en las reseñas, siempre asociados a sonrisas, atención al detalle y un trato profesional. El personal habla varios idiomas, incluyendo español, inglés, alemán, francés e italiano, lo que facilita la comunicación con clientes internacionales. Además, la clientela suele recibir detalles inesperados como chupitos de cortesía, un chupito de limoncello al final de la comida o, incluso, tarta y champán si se celebra un cumpleaños.
También destaca la presencia de un robot camarero que acerca las bebidas a la mesa, un detalle curioso que aporta un toque moderno y que, según comentan algunos usuarios, ha sido mejorado con el tiempo para evitar pequeños contratiempos como derrames.
Relación calidad-precio: una ventaja competitiva
Situado en una zona donde la oferta gastronómica orientada al turismo suele tener precios elevados, La Selva de Sarita mantiene una política de precios razonables, con menús que rondan los 12-20 euros por persona. Las raciones son generosas y los cócteles mantienen una horquilla accesible, lo que permite disfrutar de una velada completa sin que la factura se dispare. Esta filosofía convierte al local en una alternativa muy interesante frente a los restaurantes ubicados a pie de playa, que suelen inflar sus tarifas.
Lo que se puede mejorar
No todo es perfecto. Algunos visitantes han experimentado tiempos de espera largos durante picos de actividad, especialmente cuando coinciden grupos grandes o festivos como Semana Santa, lo que ha generado cierta frustración en jornadas puntuales. En días con personal de cocina reducido, se han reportado platos con puntos de cocción mejorables (carnes poco hechas o demasiado hechas) y, en casos aislados, ingredientes que no cumplían con las expectativas de frescura, algo que la dirección ha reconocido y compensado en la mayoría de ocasiones.
También hay comentarios sobre la carbonara, que no siempre convence a quienes prefieren una versión más suave, y sobre las patatas bravas, que algunos clientes consideran más unas «country potatoes» con salsa que una receta tradicional. Estos matices conviene tenerlos presentes a la hora de elegir.
Servicios prácticos
La Selva de Sarita ofrece servicio de comedor en sala, comida para llevar y entrega a domicilio, lo que la convierte en una opción versátil para quienes prefieren disfrutar de sus platos en casa o en el hotel. También admite reservas, algo recomendable en temporada alta, y dispone de una pequeña terraza exterior.
El local abre de 12:00 a 2:00 horas de lunes a domingo, con la excepción del martes, cuando comienza a las 17:00. Está situado en la Carretera Militar, una vía algo más tranquila que el paseo marítimo de El Arenal, lo que se traduce en un ambiente más relajado y familiar.
Si buscas un restaurante en Playa de Palma que combine buena cocina, cócteles originales, un ambiente único y un equipo que te haga sentir como en casa, La Selva de Sarita merece una oportunidad. Pide una burger ahumada, un cóctel bien preparado y déjate llevar por su atmósfera selvática.