La Quadra
AtrásLa Quadra es un establecimiento legendario ubicado en el corazón de Calella, en la provincia de Barcelona, que se ha convertido en una referencia ineludible para quienes buscan una experiencia nocturna diferente en la costa catalana. Con más de tres décadas de historia, este local del Carrer del Raval, 50 ha logrado mantener una esencia única que combina tradición, gastronomía y diversión en un mismo espacio.
El local funciona como taberna, restaurante y sala de fiestas, ofreciendo una propuesta completa que abarca desde la cena hasta las primeras horas de la mañana. Su horario habitual comprende de martes a domingo, abriendo sus puertas a las 20:30 horas y prolongando la actividad hasta las 06:00 de la madrugada, lo que lo convierte en una opción perfecta para las noches de verano o las veladas invernales en la Costa del Maresme.
Una decoración que atrapa el tiempo
Al cruzar el umbral de La Quadra, el visitante se transporta a otra época. La decoración rústica presenta jamones ibéricos colgando del techo, objetos vintage distribuidos por las paredes y una ambientación que evoca las tabernas tradicionales catalanas. Esta estética singular, descrita por muchos como «un paso atrás en el tiempo», forma parte del encanto especial que ofrece el establecimiento. No obstante, es importante señalar que algunos visitantes han señalado que el ambiente puede resultar algo intenso debido al aroma característico que emana de los productos cárnicos expuestos.
Propuesta gastronómica
La carta de La Quadra se centra principalmente en tostas y tapas de embutidos de calidad, destacando especialmente el jamón ibérico, que según múltiples opiniones constituye uno de los puntos fuertes del establecimiento. También se pueden encontrar queso, atún, longaniza, chorizo y otras especialidades acompañadas del clásico pan con tomate. Además, el local ofrece raciones más elaboradas que incluyen carnes y pescados de primera categoría.
Las opiniones sobre la relación calidad-precio están divididas. Mientras algunos clientes valoran positivamente poder comer por entre 10 y 15 euros con bocadillos satisfactorios, otros consideran que los precios son excesivos, especialmente en las bebidas. Una jarra de agua o un cubata pueden superar fácilmente los 7-10 euros, un aspecto que genera discrepancias entre los visitantes.
El servicio: un talón de Aquiles
Uno de los aspectos más criticados de La Quadra radica en su modelo de servicio. A diferencia de un restaurante convencional, el establecimiento funciona con un sistema de autoservicio en el que los clientes deben acudir a la barra para realizar el pedido, recoger la comida y pagar. Esta dinámica, criticada por algunos como poco práctica y anticuada, contrasta con la presencia de numerosos empleados que, según varias reseñas, no siempre atienden con la diligencia esperada. Varios visitantes han expresado su dissatisfaction al tener que desplazarse hasta tres veces al mostrador para completar una simple consumición.
Sin embargo, es justo mencionar que el personal de sala, especialmente los camareros, suelen recibir valoraciones positivas por su amabilidad y eficacia una vez que se establece contacto con ellos.
Ambiente y público
La Quadra se caracteriza por atraer a un público principalmente maduro, con una edad media que oscila entre los 50 y los 70 años. Las reseñas describen un ambiente festivo y respetuoso, donde los habituales del local se conocen entre sí y comparten la pasión por el baile y la diversión. No es extraño ver a parejas y grupos de amigos que llevan décadas frecuentando el establecimiento, convirtiendo cada visita en una reunión social llena de recuerdos.
La música que suena en La Quadra es otro de sus sellos distintivos. Se trata de una selección que combina clásicos de los años 60, 70 y 80, con temas españoles, pasodobles, sevillanas y algo de música latina. Algunos visitantes celebran esta propuesta nostálgica, mientras que otros echan en falta mayor variedad y temas más actuales. Lo cierto es que la pista de baile se anima especialmente durante las últimas horas de la noche, cuando el ambiente alcanza su punto álgido.
Las ventajas y desventajas a considerar
Entre los puntos fuertes de La Quadra destacan su ambiente único e irrepetible, la calidad de sus productos gastronómicos—especially el jamón ibérico—, la hospitalidad de gran parte de su equipo humano y la posibilidad de disfrutar de una cena completa seguida de una noche de baile sin necesidad de cambiar de local. El establecimiento también ofrece terraza para los meses más cálidos y cuenta con servicio de guardarropía.
Como puntos negativos, cabe mencionar los precios elevados, especialmente en bebidas; el sistema de autoservicio que puede resultar incómodo; la media de edad alta que puede no adaptarse a todos los públicos; y algunos incidentes aislados relacionados con el trato del personal de seguridad, que en ocasiones ha sido descrito como poco amable o excesivamente estricto con ciertos visitantes.
Información práctica
Para aquellos interesados en visitar La Quadra, es recomendable hacer reserva anticipada, especialmente los fines de semana, ya que el local suele llenarse rápidamente. La entrada puede rondar los 10 euros e incluye una consumición. El teléfono de contacto es el 937 66 19 51, y en su página web oficial se puede encontrar información adicional sobre eventos especiales y programación.
En definitiva, La Quadra representa una opción ideal para quienes buscan una experiencia nocturna auténtica, con alma y personalidad propia. No es un local para todos los gustos, pero para quienes conecta con su propuesta, se convierte en un lugar donde las noches se vuelven memorables, la música despierta nostalgias y cada visita se convierte en una historia que contar. Si planeas visitar Calella y buscas un bar con historia donde la gastronomía se fusiona con el baile, este establecimiento merece estar en tu lista de preferencias.