La Petita Traviesa
AtrásLa Petita Traviesa es un restaurante ubicado en Calle Alemania, 32, en el municipio de Les Franqueses del Vallès, dentro del área metropolitana de Barcelona. Este establecimiento se distingue inmediatamente por su arquitectura única: fue construido utilizando contenedores metálicos reciclados, lo que le confiere un ambiente moderno y totalmente diferente a lo que uno podría esperar encontrar en un polígono industrial. A pesar de estar en una zona industrial, el local sorprende gratamente por su diseño interior, que resulta diáfano, bien iluminado y acogedor, con cerramientos de aluminio que reducen el ruido y crean un espacio cómodo tanto para parejas como para grupos más grandes.
El horario de La Petita Traviesa es de lunes a viernes, de 7:30 a 17:00 horas, permaneciendo cerrado los fines de semana. Esto lo convierte en una opción ideal para desayunos, almuerzos de trabajo o comidas de empresa durante la semana laboral. Además, cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, ofrece servicio de reservas, comida para llevar y dispone de opciones vegetarianas, lo que amplia considerablemente su público objetivo.
En cuanto a la gastronomía, La Petita Traviesa ofrece una propuesta que combina la tradición culinaria catalana con toques modernos. El menú del día incluye platos caseros como guisos de garbanzos con pollo, estofados de ternera y callos, destacando siempre por su elaboración cuidada y presentación impecable. Uno de los platos más alabados por los clientes es la butifarra negra a la brasa, acompañada de patatas fritas caseras, que muchos califican como una de las mejores que han probado nunca. También destacan los platos de carnes a la brasa, los risottos y diversas elaboraciones que evidencian el uso de productos de calidad.
El concepto de «esmorzar de forquilla» (desayuno de tenedor catalán) está muy presente en este restaurante, siendo una opción muy popular entre los trabajadores de la zona industrial y transportistas que buscan una comida completa y de calidad durante la mañana. El precio del menú del día ofrece una relación calidad-precio excelente, aunque algunos usuarios indican que certainos platos pueden parecer algo elevados en comparación con otros restaurantes de la zona, aunque justifican este precio por la calidad offered.
Entre los puntos fuertes de La Petita Traviesa destacan claramente la calidad de la comida, con productos TOP y un cocinado al mismo nivel, la amabilidad del personal (particularmente como Imma e Ignasi) y la limpieza del establecimiento. La amplitud del parking gratuito es otro punto a favor, especialmente para aquellos que se desplazan en vehículo. El ambiente moderno pero cálido, junto con una buena variedad de bebidas incluyendo vino de la casa, café de calidad y opciones para todos los gustos, completa una oferta gastronómica sólida.
Sin embargo, no todo es positivo. Entre las críticas recurrentes destacan algunos problemas con la actitud del personal, especialmente en lo referente a la gestión de reservas y la atención en horas punta. Varios usuarios han reportado experiencias negativas relacionadas con la política de reservas, indicando que han sido rechazados a pesar de encontrar el restaurante con mesas vacías, o que han tenido que esperar excesivamente para ser atendidos en la terraza. También se menciona que el servicio puede resultar algo apresurado en momentos de mucha faena, y que el espacio interior, aunque bien diseñado, puede resultar algo ruidoso.
Otro aspecto a considerar es la ubicación. Al estar situado en un polígono industrial, no ofrece un entorno paisajístico o turístico, lo cual puede resultar menos atractivo para quienes buscan una experiencia gastronómica en un ambiente más céntrico o tradicional. Asimismo, el hecho de estar cerrado los fines de semana limita sus posibilidades para familias o grupos que desean visitarlos durante el descanso laboral.
La Petita Traviesa representa una opción más que recomendable para quienes trabajan o transitan por la zona industrial de Les Franqueses del Vallès y buscan un restaurante donde disfrutar de comida casera de calidad, carnes a la brasa y una buena relación calidad-precio. Su ambiente único, construido a partir de contenedores reciclados, aporta un toque diferenciador que muchos clientes valoran positivamente. Para desayunos, almuerzos de trabajo o comidas de empresa, este establecimiento cumple con creces las expectativas de la mayoría de sus visitantes, aunque conviene tener en cuenta las posibles esperas en horas puntas y la política de reservas antes de planificar la visita.