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La Font de Cal Guardià

La Font de Cal Guardià

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Fogás de Monclús, 08479, Barcelona, España
Restaurante
8.2 (5055 reseñas)

La Font de Cal Guardià se encuentra ubicado en Fogás de Monclús, en la provincia de Barcelona, concretamente a las afueras de Sant Celoni. Se trata de un restaurante con estilo de masía que ofrece cocina tradicional catalana, siendo especialmente conocido por sus platos a la brasa y preparaciones caseras que han conquistado a numerosos comensales a lo largo de los años.

El establecimiento dispone de varios comedores interiores que permiten albergar a una cantidad considerable de clientes, además de una amplia terraza exterior desde donde se pueden contemplar unas bonitas vistas al macizo del Montseny. Esta zona al aire libre resulta especialmente atractiva durante los meses más templados del año, permitiendo disfrutar de la gastronomía en un entorno natural privilegiado.

Uno de los grandes atractivos de este restaurante es su extenso parking gratuito, algo que no siempre se encuentra en la zona y que facilita enormemente la visita para quienes llegan en vehículo. Además, el establecimiento cuenta con una zona infantil donde los más pequeños pueden entretenerse mientras los adultos disfrutan de la comida, lo que convierte a La Font de Cal Guardià en una opción interesante para familias con niños.

En cuanto a la carta, el restaurante ofrece una variedad notable de platos típicos de la cocina catalana. Entre los más destacados por los clientes se encuentran los peus de porc a la brasa, la galta al horno, los caracoles, las judías de Ganxet, las patatas de Olot y el trinxat. También merecen especial mención los canelones, especialmente los de carne y bolets, que han generado recuerdos culinarios memorables en algunos visitantes que han viajado expresamente desde lugares lejanos buscando repetir aquella experiencia.

Los postres caseros constituyen otro de los puntos fuertes del establecimiento. El flan de mascarpone recibe elogios constantes, al igual que la tarta de queso, la crema catalana y el mousse de chocolate. Numerosos comensales coinciden en que los dulces son prácticamente obligatoires para cerrar la comida con broche de oro.

En cuanto a los menús disponibles, La Font de Cal Guardià ofrece diferentes opciones que se adaptan a distintos presupuestos y momentos del día. El menú de almuerzo o esmorzar de forquilla resulta especialmente popular, con precios que rondan los 10-12 euros entre semana e incluyen una amplia variedad de platos de la carta, agua, vino, refrescos, café y chupito. El menú diario tiene un coste aproximado de 16-17 euros, mientras que el menú festivo de fin de semana puede alcanzar los 23-25 euros por persona con primer plato, segundo, pan, alioli, bebida y postre.

Un aspecto muy valorado por los clientes es la política de admisión de mascotas. A diferencia de muchos establecimientos, La Font de Cal Guardià permite el acceso de perros en el comedor, lo que ha generado gratitud entre los dueños de animales que buscan un lugar donde disfrutar de una buena comida sin tener que dejar a sus mascotas en casa.

El servicio ha recibido opiniones dispares. Mientras que muchos visitantes destacan la amabilidad y profesionalidad del equipo, particularmente de la responsable Maria Angels y algunos camareros como Chaima, otros han experimentado demoras significativas durante horas puntas o cierto descuido en la atención. Durante los fines de semana, cuando la ocupación es máxima, el ritmo de servicio puede ralentizarse considerablemente, algo a tener en cuenta si se tiene prisa.

Respecto a la calidad de la comida, la mayoría de las opiniones son positivas, aunque existen algunas excepciones. Algunos clientes han reportado problemas puntuales como carnes demasiado hechas, pescados con espinas, patatas quemadas o platos que no cumplían con las expectativas esperadas. También se han señalado casos de raciones algo escasas o presentaciones mejorables, especialmente en comparación con el precio pagado.

El ambiente del local presenta características que pueden no resultar adecuadas para todos los públicos. El comedor principal es espacioso, pero puede resultar ruidoso cuando hay grupos grandes, lo que dificulta mantener conversaciones íntimas. Asimismo, la decoración del establecimiento lleva décadas sin actualizarse significativamente, y algunos visitantes han notado que certain mobiliario, como las sillas, presenta cierto desgaste.

Los horarios de La Font de Cal Guardià son de martes a domingo, permaneciendo cerrado los lunes. Entre semana abre de 8:00 a 17:00 horas, mientras que los sábados ofrece servicio también en horario de cena, de 20:15 a 23:30. Esta flexibilidad horaria permite tanto almuerzos copiosos como cenas nocturnas, siendo recomendable reservar especialmente durante los fines de semana debido a la alta demanda.

Para quienes buscan opciones de comida para llevar, el establecimiento ofrece este servicio, permitiendo disfrutar de los platos de la casa fuera del local. También dispone de servicio de brunch y desayunos, ampliando así su propuesta gastronómica a lo largo del día.

La Font de Cal Guardià representa una opción sólida para quienes buscan comida tradicional catalana en un entorno natural, con raciones generosas, precios razonables y una atmósfera acogedora. Eso sí, conviene ir con expectativas realistas respecto a posibles esperas durante horas puntas y no esperar una presentación gourmet de los platos, ya que prima la autenticidad casera sobre la sofisticación visual.

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