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El Gallinero de Somo

El Gallinero de Somo

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C. Ría Cubas, 2, 39140 Somo, Cantabria, España
Restaurante
8.8 (397 reseñas)

El Gallinero de Somo es un restaurante informal situado en la calle Ría Cubas número 2, en el corazón de Somo, Cantabria. Este establecimiento se ha convertido en una opción cada vez más popular para quienes buscan comer o cenar de manera sencilla pero satisfactoria cerca de la costa cántabra. Con una valoración de 4,4 sobre 5 basada en más de 140 reseñas, el local ofrece una propuesta gastronómica centrada principalmente en platos combinados, hamburguesas, bocadillos y, especialmente, sus reconocidas bandejas de huevos, que constituyen su especialidad más alabada por los comensales.

El horario de El Gallinero de Somo es bastante amplio, abriendo sus puertas todos los días de la semana tanto para el almuerzo como para la cena, operando en dos turnos: de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:00. Esta flexibilidad horaria lo convierte en una alternativa práctica tanto para quienes desean comer tras una jornada en la playa de Somo, situada a escasos metros, como para aquellos que prefieren cenar algo contundente por la noche.

Cocina y propuesta gastronómica

La carta de este restaurante en Somo destaca por su enfoque en comida informal y casera. Entre los platos más solicitados encontramos las bandejas de huevos fritos con diferentes acompañamientos, como jamón, lomo, queso, morcilla, papada ibérica, gulas, langostinos e incluso opciones más sofisticadas como el foie o el queso trufado. Los clientes coinciden en que las raciones son generosas y el producto es de calidad, con patatas caseras cortadas a mano y huevos bien ejecutados.

Además de los platos de huevos, El Gallinero de Somo ofrece una variedad de hamburguesas que han recibido elogios generalizado, especialmente la hamburguesa especial y la vegana, esta última con un pan descrito como «de verdad». Los bocadillos también gozan de buena reputación, con como el de pollo, jijas con queso o lomo, todos ellos caracterizados por utilizar pan de buena calidad.

Entre los entrantes y raciones, destacan las rabas (calamares rebozados), las patatas ali oli, los torreznos, la ensaladilla de langostinos y la ensalada de ventresca con tomate y cebolla. El establecimiento también dispone de opciones vegetarianas, vegetales y, cabe destacar, muestra sensibilidad hacia las personas celiacas, ofreciendo platos adaptados como huevos con patatas y lomo sin gluten, un detalle muy valorado por familias con miembros que padecen esta intolerancia.

En cuanto a los precios, el nivel es moderado, con una relación calidad-cantidad-precio que la mayoría de clientes considera excelente. Los visitantes señalan que por entre 25 y 30 euros es posible comer o cenar comfortably para varias personas, bebida incluida, lo cual resulta bastante competitivo para la zona.

Instalaciones y ambiente

El local cuenta con un comedor interior de tamaño reducido, donde el espacio es limitado, y una terraza exterior que resulta muy atractiva durante los meses más cálidos. Un aspecto diferenciador es que El Gallinero de Somo permite la estancia de mascotas en su terraza, algo que no todos los establecimientos de restauración en la zona ofrecen, lo cual ha sido agradecido por propietarios de perros que visitan Somo con sus animales.

El ambiente se describe como acogedor y tranquilo, aunque durante la temporada alta de verano puede experimentar cierta masificación que afecta tanto al espacio disponible como a los tiempos de espera. La decoración es sencilla pero cuidada, y la cocina abierta permite a los clientes observar la preparación de los platos, un detalle que transmite transparencia y confianza.

Hay que señalar que algunos usuarios han indicado que existe un suplemento de 0,20 euros por plato cuando se come en la terraza, algo que no todos los clientes consideran justo, especialmente cuando el interior está completo y no hay alternativa real.

Atención al cliente y servicio

Las reseñas sobre el servicio presentan una dualidad notable. Por un lado, numerosos clientes destacan la amabilidad, profesionalidad y eficiencia del personal, especialmente de las camareras, describiéndolas como «un encanto», «muy pendientes» y «super trabajadoras». Se menciona que atienden con sonrisa incluso en momentos de máxima ocupación, logrando gestionar salas llenas sin generar esperas excesivas.

Por otro lado, ciertas experiencias negativas destacan problemas de organización, especialmente en temporada alta. Algunos visitantes han reportado situaciones incómodas como errores en pedidos, falta de comunicación sobre disponibilidad de productos, y en casos aislados, actitudes poco amables por parte del personal. Un cliente mencionó que el camarero «no hablaba ni español», lo cual generó frustración en un grupo que esperaba una comunicación fluida.

También se han reportado incidencias relacionadas con la política de admisión de perros, con cambios en los criterios que han confundido a algunos clientes habituales. Hay que indicar que las opiniones sobre este tema varían significativamente, aunque la tendencia actual parece permitir mascotas exclusivamente en la zona de terraza.

Puntos negativos a considerar

A pesar de las numerosas opiniones positivas, El Gallinero de Somo presenta ciertos aspectos que podrían mejorar según la experiencia de algunos visitantes:

  • Problemas de consistencia en la calidad: Algunas reseñas mencionan que las patatas han llegado frías, duras o con aceite rancio en determinadas ocasiones.
  • Errores en pedidos: Se han documentado casos de platos servidos incorrectamente, como hamburguesas sin los ingredientes solicitados.
  • Agua y suplementos: Un cliente reportó haber pagado 2,70 euros por agua servida sin tapón, posiblemente del grifo, negándole la posibilidad de llevarse lo que quedaba.
  • Higiene: Una reseña mencionó un estado deficiente de los aseos en cierta ocasión.
  • Organización en temporada alta: Varios clientes indican que en verano la gestión del local se vuelve caótica, con tiempos de espera prolongados y problemas para sentarse en grupo.

Valoración final

El Gallinero de Somo se posiciona como un restaurante informal con una propuesta sólida para quienes buscan comida casera, generosa y bien de precio en Somo. Sus puntos fuertes residen en la calidad de los platos de huevos, las hamburguesas y la amabilidad general del servicio. Sin embargo, la experiencia puede variar significativamente dependiendo de la temporada y el nivel de ocupación del local.

Para aprovechar al máximo la visita, se recomienda reservar mesa, especialmente en fines de semana y temporada alta, contactar previamente al establecimiento a través del teléfono 602 62 95 53. También es advisable aclarar cualquier duda sobre ingredientes o adaptaciones de platos, especialmente para personas con intolerancias o preferencias alimentarias específicas.

El Gallinero de Somo representa una opción recomendable para comer o cenar cerca de la playa de Somo, siempre que se tengan expectativas realistas sobre un establecimiento de cocina informal con precios accesibles y raciones abundantes, prestando atención a las reseñas recientes para evitar posibles disgustos en temporada alta.

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