Deessa

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Pl. de la Lealtad, 5, Retiro, 28014 Madrid, España
Restaurante
9.2 (963 reseñas)

Deessa es el restaurante gastronómico del emblemático hotel Mandarin Oriental Ritz en Madrid, ubicado en la Plaza de la Lealtad número 5, en el corazón del barrio de Retiro. Este establecimiento representa la propuesta de alta cocina del reconocido chef Quique Dacosta, figura capital de la gastronomía española con tres estrellas Michelin en su restaurante de Dénia. El local ocupa el spectacular salón Alfonso XIII, un espacio que combina la elegancia clásica con toques contemporáneos, caracterizado por sus imponentes columnas, altos techos y una luminosidad que invita al comensal a sumergirse en una experiencia única. Con dos estrellas Michelin propias y dos soles de la Guía Repsol, Deessa se posiciona como uno de los restaurantes más prestigiosos de la capital española, atrayendo aafoodies y amantes de la cocina de autor de todo el mundo.

La propuesta culinaria de Deessa gira en torno a dos menús degustación principales: el Menú Histórico y el Menú Contemporáneo. El primero recorre los platos icónicos que han consolidado la reputación de Quique Dacosta a lo largo de su carrera, mientras que el segundo ofrece una visión más actual de su cocina. Ambos menús se caracterizan por el respeto absoluto a la materia prima, técnicas culinarias de vanguardia y presentaciones que rozan la obra de arte. Entre los platos más alabados por los comensales destacan la gamba roja —considerada por muchos como el mejor marisco del mundo—, el arroz Albufera con pimientos rojos asados, las mollejas de leche, el rodaballo y elaboraciones tan atrevidas como el crème brûlée salado o el Pino Mediterráneo de postre. El menú degustación suele constar de numerosos pases, lo que convierte la cena en un viaje gastronómico que puede extenderse entre tres y cuatro horas, algo que los visitantes deben tener en cuenta antes de reservar.

El servicio de sala en Deessa constituye uno de los pilares más valorados por quienes visitan el restaurante. Los comensales destacan repetidamente la profesionalidad, cercanía y atención al detalle del equipo, que logra equilibrar la formalidad del entorno con un trato cálido y personalizado. Personal como Raquel, María, Silvia o Gustavo —el sumiller— reciben menciones especiales en numerosas reseñas por su capacidad para hacer sentir especiales a los clientes. Existe la posibilidad de solicitar adaptaciones en el menú para personas con alergias o preferencias alimentarias, como el vegetarianismo, lo cual demuestra una flexibilidad admirable para un restaurante de esta categoría. También se ofrecen opciones de maridaje de vinos, donde la bodega y las recomendaciones del personal de sumillería complementan excelentemente la experiencia gastronómica.

El ambiente del restaurante merece capítulo aparte. El salón Alfonso XIII presenta una decoración que fusiona elementos clásicos del lujo tradicional con una estética más actual. Sin embargo, algunas voces critican que los tonos dorados predominen de manera excesiva, calificando ciertos espacios como algo «empalagosos» desde el punto de vista visual. En contraposición, otros comensales definen el entorno como «espectacular», «elegante» y «acogedor», elogiando especialmente la luz natural que entra por los ventanales que dan al jardín del hotel. En verano, además, el restaurante abre parte de su terraza exterior, ampliando así las opciones para disfrutar de la cocina de Quique Dacosta en un entorno al aire libre igualmente cuidado.

En cuanto a los aspectos menos favorables, el precio constituye la barrera más evidente para acceder a Deessa. El menú degustación supera claramente los 100 euros por persona, con precios que alcanzan o superan los 240 euros en determinadas opciones, a lo que hay que añadir el coste del maridaje de vinos, que también se sitúa en cifras elevadas. Varios reseñistas critican especialmente el precio del agua —servida en jarras a un coste considerable— y de las bebidas en general, que multiplican significativamente el precio final de la experiencia. Un comensal compartió su sorpresa al recibir cargos por once botellas de agua sin haberlas solicitado directamente, dado que el servicio las traía constantemente a la mesa. Estos sobrecostes han generado cierta incomodidad en varios visitantes, aunque la mayoría reconoce que la calidad del menú justifica, al menos parcialmente, la inversión.

Otro punto de fricción recurrente en las reseñas es la duración de la experiencia. Las cenas en Deessa pueden extenderse entre tres y cuatro horas, una circunstancia que no todos los comensales valoran positivamente. Algunos clientes sugieren que el menú es demasiado extenso, proponiendo que ciertos platos podrían reducirse o simplificarse. Otros, en cambio, defienden que el tiempo es necesario para disfrutar plenamente de cada pase y del ritmo pausado que exige la alta cocina. También hay quienes señalan que determinados platos resultan «demasiado barrocos», con abundancia de elaboraciones y sabores superpuestos que dificultan apreciar la esencia de algunos ingredientes.

En el plano negativo, existen algunas reseñas que señalan fallos en el servicio que contrastan con la excelencia habitualmente destacada. Casos aislados incluyen olvidos de peticiones como una cerveza que tardó diez minutos en llegar tras reclamarla, errores en el orden de los platos durante el servicio —llegando incluso a servirse un plato principal como postre—, o presentaciones defectuosas en algunos casos. Un reducido número de comensales ha reportado experiencias disappointantes con la calidad de la comida, considerándola inferior a lo esperado para un restaurante con dos estrellas Michelin. Otros mencionaron problemas de salud tras la visita, aunque el restaurante respondió públicamente mostrando su preocupación y compromiso con la seguridad alimentaria. También hay quien Echó de menos una mayor variedad de opciones sin alcohol o cafeteras de calidad a la altura del precio del establecimiento.

Para aquellos interesados en visitar Deessa, es fundamental tener en cuenta que el restaurante mantiene un horario específico: cierra lunes y martes, mientras que de miércoles a sábado abre en dos turnos, de 13:00 a 17:00 para almuerzos y de 20:00 a 24:00 para cenas. Los domingos permanece cerrado. Se recomienda reservar con antelación, especialmente si se busca una fecha para ocasiones especiales como cumpleaños o aniversarios, momentos que el equipo del restaurante suele acompañar con detalles personalizados como regalos de producto o modificaciones especiales en el menú. La interacción con clientes reseñadores demuestra un equipo responsivo que valora el feedback y busca constantemente mejorar la experiencia.

En definitiva, Deessa representa una de las opciones más destacadas para quienes buscan vivir una experiencia gastronómica de alto nivel en Madrid. La combinación del prestigio de Quique Dacosta, el marco incomparable del Mandarin Oriental Ritz, un servicio generalmente impecable y una cocina que combina tradición mediterránea con innovación constantes lo convierten en un destino obligado para sibaritas. No obstante, Prospective comensales deben ir preparados para una inversión económica considerable y disponER de tiempo suficiente para disfrutar sin prisas de un despliegue culinario que, según la mayoría de opiniones, bien merece la pena al menos una vez en la vida.

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