Can Blau Restaurant by Gran Hotel Sóller
AtrásCan Blau Restaurant by Gran Hotel Sóller representa una propuesta gastronómica que se distingue en el panorama culinario de la Serra de Tramuntana. Ubicado en el corazón de Sóller, este restaurante de hotel ofrece una experiencia que va más allá de lo que uno podría esperar de un establecimiento anexo a un alojamiento turístico. El edificio que lo alberga es una construcción con detalles modernistas que aportan carácter y elegancia al conjunto, creando un marco ideal para disfrutar de una comida o cena memorable.
El establecimiento cuenta con un jardín interior que muchos visitantes destacan como uno de sus mayores atractivos. Este espacio al aire libre proporciona un ambiente tranquilo y relajante, especialmente valorado por quienes buscan alejarse del bullicio del centro de Sóller durante los meses de mayor afluencia turística. Las mesas están bien espaciadas, lo que permite disfrutar de privacidad y conversación sin las interferencias típicas de locales más concurridos. Algunos comensales han señalado que el interior del restaurante puede sentirse ocasionalmente anticuado en comparación con el ambiente más refinado del jardín, aunque el servicio atento compensa esta percepción.
La oferta culinaria de Can Blau se estructura en dos modalidades principales: un menú del día que cambia semanalmente y una carta a la carta más amplia. El menú diario, disponible entre las 12:30 y las 16:00 todos los días, ha conquistado a numerosos visitantes por su excepcional relación calidad-precio. Con un precio alrededor de los 24 euros, incluye entrante, plato principal y postre, con dos opciones para cada curso. Los platos suelen superar las expectativas de lo que cabría esperar en un menú fijo, con elaboraciones avanzadas y presentaciones cuidadosas. Sin embargo, algunos comensales han experimentado decepciones puntuales, como solomillos de cerdo excesivamente secos o ciertos postres que no alcanzaron las expectativas creadas por el resto de la oferta.
Entre los platos más elogiados por los usuarios destacan el arroz negro, considerado por algunos como el mejor que han probado en la isla, el gazpacho de fresa, que merecería según varios visitantes diez estrellas por sí solo, y las croquetas, descritas como dignas de un restaurante gastronómico. También reciben valoraciones excepcionales el tartar de salmón, el tartar de atún, el pan bao de cordero, la pasta negra, la ensalada César y el pulpo. La burrata con pesto sobre carpaccio de tomate resulta especialmente recomendada para los días más calurosos. En cuanto a los postres, el dulce elaborado con naranjas locales de Mallorca ha recibido elogios particulares. La paella con langosta, sin embargo, ha generado opiniones divididas, con quejas sobre su sequedad en alguna ocasión.
Un aspecto destacable es la flexibilidad de la cocina, que permite combinar platos del menú fijo con opciones de la carta según las preferencias del comensal. Esta versatilidad ha sido muy valorada por quienes desean personalizar su experiencia gastronómica. El restaurante también ofrece opciones para vegetarianos y cuenta con alternativas sin gluten, lo que amplía su atractivo para públicos diversos. Para las familias con niños, el menú infantil ofrece raciones generosas y el personal se preocupa por mantenerlos entretenidos con actividades como puzles para colorear.
El servicio de camareros recibe alabanzas prácticamente universales. Trabajadores como Dany, Victor y Cyntia son mencionados repetidamente por su amabilidad, profesionalismo y capacidad para asesorar sobre los platos. El personal logra crear un ambiente acogedor donde los visitantes se sienten como en casa. No obstante, hay reseñas aisladas que reportan errores en pedidos de bebidas o cierta desatención en momentos concretos, así como una experiencia negativa relacionada con un malentendido lingüístico que generó frustración. En general, la atención es uno de los puntos fuertes del establecimiento.
La selección de vinos merece mención especial, especialmente la variedad de vinos mallorquines disponibles, tanto por copa como por botella. Esta propuestavinícola complementa perfectamente la cocina y permite descubrir los sabores locales. El precio de las bebidas no incluidas en el menú del día puede sorprender a algunos visitantes, por lo que es recomendable tenerlo en cuenta a la hora de presupuestar la visita.
En cuanto a los precios, el menú del día representa una opción excelente con una relación calidad-precio inmejorable. Sin embargo, los platos a la carta pueden alcanzar cifras considerablemente más elevadas. Algunos visitantes han reportado gastos de más de 100 euros por dos personas, especialmente al pedir mariscos como gambas a la plancha, cuyo precio puede resultar elevado para la cantidad servida. Es recomendable informarse sobre los precios antes de solicitar platos de la carta, especialmente los mariscos y especialidades de temporada.
Los horarios del restaurante son amplios y prácticos: permanece abierto todos los días de 12:30 a 16:00 para almuerzos y de 19:00 a 22:00 para cenas. Además, el establecimiento ofrece servicio de desayuno desde las 7:30, lo que lo convierte en una opción completa para cualquier momento del día. El restaurante es reservable, una ventaja considerando su popularidad, especialmente durante la temporada alta. La entrada es accesible para personas con movilidad reducida, lo que demuestra un compromiso con la accesibilidad.
La ubicación en Carrer de sa Romaguera, a pocos minutos caminando de la plaza principal de Sóller y de la estación del famoso tren de Sóller, resulta estratégica. Muchos visitantes recomiendan acercarse caminando unos minutos desde el centro histórico para disfrutar de un ambiente más tranquilo sin renunciar a la comodidad de estar cerca de las zonas de mayor interés turístico.
Can Blau Restaurant by Gran Hotel Sóller se posiciona como una opción recomendada para quienes buscan una experiencia gastronómica de calidad en Sóller. Sus principales fortalezas residen en el ambiente del jardín, la calidad general de la cocina, el servicio atento y la excelente relación calidad-precio del menú del día. Aunque hay margen de mejora en algunos platos puntuales y ciertos precios de la carta pueden resultar elevados, la propuesta general cumple con creces las expectativas de la mayoría de visitantes. Es un lugar donde la gastronomía mallorquina se presenta con elegancia y profesionalismo,, una visita tanto para huéspedes del hotel como para comensales externos que deseen descubrir los sabores de la Serra de Tramuntana.