Inicio / Restaurantes / Cafe la villa,

Cafe la villa,

Atrás
Uriortu Kalea, 48007 Bilbao, Bizkaia, España
Restaurante
9.8 (1929 reseñas)

En el corazón de Bilbao, concretamente en la calle Uriortu Kalea del barrio de Gazteleku, se encuentra Café La Villa, un pequeño restaurante familiar que ha conquistado el paladar de propios y extraños con su propuesta de comida casera elaborada con ingredientes de calidad y, sobre todo, con mucho cariño. Aunque su nombre pueda confundir al comprador casual, que bien podría pensar que se trata de una simple cafetería, la realidad es que estamos ante uno de los secretos gastronómicos mejor guardados de la capital vizcaína.

Este acogedor establecimiento es gestionado por Aitor y Marta, un matrimonio quepersonifica la hospitalidad vasca. Aitor se encarga de atender las mesas con una cercanía que hace sentir al comensal como en casa, mientras que Marta regenta la cocina con una maestría que ha sido alabada en incontables ocasiones por quienes han tenido el placer de probar sus creaciones culinarias.

Una propuesta culinaria de cocina tradicional vasca

La carta de Café La Villa gira en torno a los sabores auténticos de la comida tradicional vasca, con platos que evocan las recetas de toda la vida preparadas de forma artesana. Entre sus especialidades destacan los arroces melosos, considerados por muchos como los mejores de Bilbao. El arroz meloso a la marinera, el arroz caldoso con marisco o el arroz meloso de langostinos son opciones que deleitan a cualquier amante de la gastronomía.

En el apartado de segundos, las opciones son igualmente tentadoras. Las carrilleras de cerdo al vino tinto, el solomillo de cerdo, el codillo (preparado deshuesado en mesa y considerado por algunos como el mejor que han probado en su vida), las carrilleras, el secreto ibérico y platos como el pollo al chilindrón o la merluza conforman una oferta que satisface todos los gustos. Tampoco faltan opciones como los champiñones en salsa, el chorizo a la sidra, las albóndigas o los pimientos rellenos.

Los primeros platos no se quedan atrás: pasta con salsa de cocido, cocido completo, alubias con chorizo y morcilla, guisantes, garbanzos, calamar en su tinta o un reconfortante estofado de patatas con carne son algunas de las opciones que completan un menú que refleja la riqueza de la gastronomía tradicional.

Postres caseros: el broche de oro

Si hay algo que destacar en Café La Villa son sus postres caseros, que han sido calificados repetidamente como excepcionales. La tarta de queso, las torrijas (servidas con helado), la tarta de dos chocolates, la tarta de manzana, el bizcocho de chocolate, el arroz con leche con toques de naranja o un variado surtido de dulces hacen las delicias de los más golosos. Varios reseñadores coinciden en que el postre merecería un protagonismo especial e incluso hay quien afirma que podría ser el mejor plato de la casa.

Relación calidad-precio inmejorable

Una de las grandes fortalezas de este restaurante en Bilbao es su excelente relación calidad-precio. El menú del día entre semana se ofrece por aproximadamente 19€, mientras que el menú de fin de semana ronda los 23-26€ (con IVA incluido), incluyendo primero, segundo, postre, pan y una botella de vino para dos comensales. Existe también la opción del medio menú y un menú degustación por unos 25-30€ que permite disfrutar de una experiencia más completa.

A lo largo de los años, los precios han evolucionado ligeramente (en el pasado se ofrecían menús desde 12-13,50€), pero los clientes siguen considerando que la calidad y cantidad de la comida justifican ampliamente lo que se paga. Como apuntan algunos reseñadores, encontrar algo similar en el centro de Bilbao a estos precios es verdaderamente complicado.

Servicio y atmósfera

El ambiente de Café La Villa es descrito por la inmensa mayoría de sus visitantes como tranquilo, acogedor y familiar. El local, con capacidad para unas ocho mesas, invita a disfrutar de la comida sin prisas ni ruidos molestos, algo que muchos agradecen en contraste con otros establecimientos más bulliciosos. La decoración es cuidada y el espacio, aunque pequeño, está optimizado para crear una experiencia gastronómica íntima.

El trato del personal es constantemente alabado. Aitor, además de su función de maître, es descrito como un anfitrión excepcional, siempre pendiente de cada detalle y dispuesto a explicar los platos o recomendar las mejores opciones según las preferencias del cliente. Se han destacado casos de especial atención hacia comensales con intolerancias alimentarias, como celiaquía, donde el equipo se esmera en ofrecer alternativas seguras y adaptadas.

Aspectos a considerar antes de visitar

A pesar de las numerosas cualidades positivas, existen algunos aspectos que los potenciales visitantes deben tener en cuenta. El principal y más mencionado es que el restaurante solo acepta pago en metálico. Esta política, que los propietarios reconocen abiertamente, puede resultar incómoda para algunos clientes que llegan esperando pagar con tarjeta. La buena noticia es que hay varios cajeros automáticos en las inmediaciones.

Otro punto a considerar es el horario. Café La Villa abre sus puertas entre las 13:30 y las 16:00 horas, ofreciendo servicio únicamente de almuerzo. No dispone de turnos de cena, lo que significa que quienes deseen visitarlo deberán planificar su comida dentro de este horario.

Asimismo, el establecimiento cuenta con una capacidad limitada, por lo que es altamente recomendable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana o épocas de mayor afluencia turística. Algunos reseñadores mencionan que la decoración es correcta pero no excepcional, aunque esto se subsana con creces por la calidad de la comida.

En cuanto a accesibilidad, el local no dispone de entrada accesible para sillas de ruedas, un aspecto que podría mejorar para garantizar la accesibilidad total.

Variedad de menús y opciones

Para aquellos que buscan opciones flexibles, Café La Villa ofrece diversas modalidades. El medio menú permite elegir un plato (primero o segundo) con bebida y postre por un precio más reducido. Durante el fin de semana, el menú completo incluye una mayor variedad de platos y bebidas, mientras que el menú degustación está orientado a quienes desean una experiencia más completa y elaborado.

También existe la posibilidad de solicitar carta a la carta, con platos como hamburguesas que, según los comentarios, son especialmente recomendables y pueden prepararse para llevar.

Un destino gastronómico imprescindible

En definitiva, Café La Villa representa una opción gastronómica que todo visitante a Bilbao debería considerar. Su propuesta de comida casera de calidad, su ambiente tranquilo y familiar, su atención al cliente impecable y sus precios razonables lo convierten en un restaurante donde la experiencia va más allá de simplemente comer. Es el lugar ideal para quienes buscan comer como en casa, pero mejor, rodeados de una hospitalidad genuina que hace honor a la tradición culinaria vasca.

Eso sí, recuerda llevar efectivo, reservar con antelación y dejar espacio para el postre, porque los de Café La Villa son realmente difíciles de resistir.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos