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Bar Restaurante El Molino

Bar Restaurante El Molino

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Cam. Casa Azul, 40, 38400 Puerto de la Cruz, Santa Cruz de Tenerife, España
Restaurante
9.6 (138 reseñas)

El Bar Restaurante El Molino se encuentra ubicado en el municipio de Puerto de la Cruz, en la isla de Tenerife, específicamente en la dirección Camino Casa Azul, número 40, código postal 38400. Este establecimiento representa una de esas opciones gastronómicas que los locales valoran profundamente y que, lentamente, van descubrimiento quienes visitan esta zona de la isla buscando experiencias culinarias diferentes, alejadas de los circuits turísticos más concurridos.

Se trata de un bar y restaurante que opera dentro de la categoría de precio moderado, ofreciendo a sus comensales una relación calidad-precio que múltiples reseñas destacan como excepcional. Con una calificación de 4,8 puntos basada en cerca de 50 valoraciones, los usuarios que han visitado este lugar coinciden mayoritariamente en que se trata de un sitio donde la comida casera ocupa un lugar protagonista.

Horario y accesibilidad

Uno de los aspectos prácticos que debes conocer antes de visitar El Molino es su calendario de apertura. El establecimiento permanece cerrado los lunes y martes, algo que puede resultar un inconveniente si planeas tu visita sin verificar disponibilidad previa. Durante el resto de la semana, el horario se divide en dos turnos: de 10:00 a 16:00 horas para la jornada de almuerzo, y de 19:00 a 23:00 horas para la cena. Esta organización permite tanto a residentes como a visitantes disfrutar de sus platos en diferentes momentos del día, ya sea para un almuerzo ligero o para una cena más reposada.

En cuanto a accesibilidad, el restaurante cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, lo cual demuestra una consideración hacia todos los clientes. Además, ofrece servicio de reservas, posibilidad de comer en el local y opciones de comida para llevar, adaptándose así a diferentes necesidades y preferencias de sus visitantes.

La oferta gastronómica

La carta de El Molino destaca por su carácter tradicional y canario. Entre los platos más elogiados por los comensales se encuentran las garbanzadas, un guiso de garbanzos que representa la esencia de la cocina tinerfeña. Los champiñones con almogrote también reciben menciones destacadas, combinando productos locales con una salsa que es patrimonio gastronómico de La Gomera.

Las croquetas de pollo caseras son otro de los platos que generan opiniones entusiastas, siendo descritas por algunos visitantes como las mejores que han probado. El pollo asado, el escalope de pollo y la carne de cabra en diversas preparaciones completan una oferta donde las carnes tienen un papel relevante. Para quienes disfrutan del pescado, los churros de pescado y platos similares ofrecen alternativas marítimas.

La carta del día permite a los clientes acceder a propuestas variadas que cambian según la temporada y la disponibilidad de productos frescos. Esta dinámica aporta frescura y adaptación a lo que el mercado local ofrece en cada momento, algo que se agradece en un restaurante que apuesta por la calidad sobre la estandarización.

Entre los postres, el mousse de chocolate ha sido particularmente mencionado como una opción que cierra con excelencia cualquier comida. El establecimiento también ofrece opciones para vegetarianos, ampliando así su atractivo hacia públicos diversos.

El ambiente y el servicio

Uno de los aspectos que más llama la atención en las reseñas es el ambiente que se respira en El Molino. Los propios dueños del establecimiento son quienes atienden a los clientes con una dedicación que muchos visitantes califican de extraordinaria. Esta atención personalizada crea un ambiente familiar donde, como apuntan varios reseñadores, uno se siente como un cliente de toda la vida desde la primera visita.

El carácter auténticamente canario del lugar se manifiesta tanto en su decoración como en su trato. Las reseñas describen un ambiente típico canario que transporta a épocas pasadas, donde la gastronomía regional tenía otro protagonismo. Esta atmósfera ha sido comparada con comer en casa de la abuela, un elogio que resume perfectamente la esencia del establecimiento.

La diversidad de nacionalidades entre los visitantes que han dejado sus opiniones demuestra el atractivo internacional del restaurante. Visitantes de Estonia, Alemania, Polonia, Finlandia y otros países europeos han compartido experiencias positivas, lo que indica que el encanto de El Molino trasciende las barreras idiomáticas y culturales.

Puntos a considerar

A pesar del panorama overwhelmingly positivo, existen algunos aspectos que podrían mejorarse y que conviene tener en cuenta. El primero y más relevante es la dificultad para encontrar el local. Varios reseñadores mencionan que la entrada no es evidente a primera vista, describiendo que es necesario entrar al establecimiento y buscar una puerta lateral o interior que conduzca al área de comedor. Esta característica, que para algunos representa parte del encanto de descubrir una joya escondida, para otros puede resultar confusa o intimidante.

El hecho de que permanezca cerrado dos días a la semana también puede representar un inconveniente para quienes planifican su visita con poco margen de maniobra. Se recomienda verificar los horarios antes de desplazarse hasta el restaurante, especialmente si se trata de una visita durante temporada baja o días festivos.

Otra consideración importante es que, al ser un establecimiento enfocado en la comida casera tradicional, la carta puede resultar más limitada en comparación con restaurantes de mayor tamaño o cadenas de restauración. Para quienes buscan una oferta extenso de opciones o menús especialmente diseñados, este enfoque tradicional puede ser tanto una ventaja como una limitación, dependiendo de las expectativas del comensal.

Experiencia general y recomendaciones

La experiencia en El Molino se describe consistentemente como satisfactoria en múltiples dimensiones. La calidad de la comida casera, preparada con gusto y productos frescos, se combina con un servicio atento y personalizado que genera lealtad inmediata en los visitantes. La relación calidad-precio es otro factor que genera entusiasmo, con varios grupos de comensales señalando que salieron muy satisfechos sin haber gastado excesivamente.

Para aprovechar al máximo la visita, se recomienda llegar con hambre, ya que las porciones son generosas y los platos merecen ser probados con calma. La selección de varios platos para compartir entre el grupo permite disfrutar de una mayor variedad de sabores canarios. El servicio de reservas resulta conveniente durante fines de semana o temporada alta, cuando la demanda puede incrementarse significativamente.

Los dueños del establecimiento mantienen una presencia activa en la atención al cliente, respondiendo personalmente a las reseñas y agradeciendo las visitas. Este contacto directo refleja el compromiso del equipo con la satisfacción de quienes les visitan y contribuye a construir esa sensación de familiaridad que caracteriza al local.

En definitiva, el Bar Restaurante El Molino representa una opción gastronómica auténtica en Puerto de la Cruz que prioriza la calidad de su comida casera, el trato cercano y la preservación de las tradiciones culinarias canarias. Aunque presenta algunas limitaciones en cuanto a horarios y accesibilidad física del local, las valoraciones positivas superan ampliamente las negativas, posicionándolo como una alternativa recomendada para quienes buscan comer bien, a buen precio y con la calidez de un servicio familiar.

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