Bar Equus II
AtrásBar Equus II es un establecimiento ubicado en el Passeig del Carme, 27, en el corazón de Vilanova i la Geltrú, directamente frente al paseo marítimo y muy cerca del puerto. Con un horario extenso que va desde las 10:00 hasta la 1:00 de la madrugada todos los días de la semana, este local se posiciona como una opción para quienes buscan un lugar donde tomar algo a distintas horas del día. Sin embargo, la experiencia global que ofrecen presenta luces y sombras importantes que conviene conocer antes de decidir visitarlo.
Entre los puntos a favor, hay que destacar su terraza amplia y espaciosa, которая resulta especialmente atractiva durante los fines de semana para hacer el vermut o disfrutar de una bebida con vistas al mar. Varios usuarios han señalado que el ambiente durante las noches de verano suele ser animado y concurrido, con bastante gente joven. Además, algunos visitantes valoran positivamente que el personal les recordara y supiera lo que habían consumido en visitas anteriores, lo que denota cierto trato personalizado con la clientela habitual. En ese sentido, para quienes buscan un bar de copas con animación y movimiento, puede ser una opción a considerar, especialmente los viernes y sábados por la noche.
No obstante, las opiniones negativas son abrumadoras y recurrente en múltiples aspectos. El primero y más reiterado es el de los precios. Son numerosos los clientes que califican los cobros como abusivos o desproporcionados. Se han pagado importes como 4,5 euros por una cerveza tostada sin alcohol, casi 6 euros por dos cervezas, 3,5 euros por un café, 8 euros por un café y un Baileys, o 10,40 euros por dos vermús pequeños y un agua. Hay quienes mencionan que en ninguna otra terraza de Vilanova se cobran cantidades similares. Esto sitúa al establecimiento en una franja de precios que supera claramente la media de la zona, algo que muchos visitantes no están dispuestos a asumir, especialmente considerando que no se trata de un local nocturno exclusivo ni de alto standing.
El segundo aspecto crítico es el servicio y trato al cliente. Existe un patrón muy marcado de reseñas que describen al propietario o encargado como maleducado, borde, grosero e incluso intimidante. Hay testimonios de personas a las que se les negó la entrada de forma abrupta, se les gritó, o bien se les cobró de manera inmediata sin siquiera haber terminado de consumir. También se han dado situaciones incomodas como tirar bandejas al suelo para asustar a clientes que se marchaban. En contraste, algunos usuarios destacan que el camarero joven es amable, lo que sugiere que la experiencia puede depender mucho de quién atienda en cada momento.
Otro problema significativo es la ausencia de pago con tarjeta. Numerosos comentarios mencionan que el bar no dispone de datáfono, algo que resulta muy poco práctico en pleno siglo XXI y que ha obligado a varios grupos a tener que reunir monedas sobre la marcha para poder pagar. Esta limitación, sumada a la política de cobro inmediato, genera una impresión de desconfianza hacia el cliente que resulta desagradable.
En cuanto a la alimentación, las opciones son muy limitadas. Según las reseñas, no hay una carta de comida como tal, sino que se ofrecen principalmente aceitunas, patatas de bolsa, boquerones y cortezas de cerdo. Varios usuarios que entraron pensando en pedir tapas se llevaron una decepeción, ya que les comunicaron que no tenían comida y fueron prácticamente echados del local. La calidad de lo poco que sirven también ha sido cuestionada, con casos como berberechos de lata a 16 euros o combinados con sabor a garrafón.
La higiene es otro punto débil importante. Hay reseñas que reportan cucarachas en el baño, suciedad visible en las mesas e instalaciones, y productos en mal estado. Esta cuestión resulta especialmente preocupante para un establecimiento que se promociona como restaurante y punto de referencia en el paseo marítimo de una ciudad turística como Vilanova i la Geltrú.
También hay que mencionar las dificultades operativas. Los tiempos de espera pueden ser excesivos, con testimonios de más de media hora para que tomaran nota. Algunos usuarios señalan que no hay suficientes camareros y que el servicio de mesa es deficiente. Además, se han producido situaciones de discriminación, como no dejar usar el baño a personas que no eran clientas, o no encender las estufas en la terraza para ciertos grupos.
Finalmente, en el aspecto positivo, hay que reconocer que algunos clientes habituales valoran el bar como un lugar de referencia en el paseo, donde poder hacer el vermutillo del fin de semana aprovechando el sol y las vistas. El hecho de que algunos visitantes repitan indica que, para cierta clientela, el local cumple con una función social y de barrio que va más allá de la calidad objetiva del servicio.
Bar Equus II es un establecimiento que cuenta con una ubicación privilegiada y una terraza amplia, pero que presenta fallos importantes en que afectan directamente a la experiencia del cliente: precios elevados, trato poco amable, limitaciones en el pago, escasa oferta de comida y problemas de limpieza. Si buscas un bar con terraza en Vilanova i la Geltrú, existen alternativas en la misma zona que ofrecen una mejor relación calidad-precio y un trato más cordial.