Asador Itxaski
AtrásEl Asador Itxaski es un restaurante ubicado en la localidad cántabra de Pedreña, exactamente en el Barrio de la Barqueria, con unas vistas privilegiadas sobre la bahía de Santander. Este asador se ha posicionado como una opción gastronómica destacada en la zona, ofreciendo una propuesta basada en productos del mar de gran calidad, especialmente mariscos y pescados frescos que proceden en parte de su propio vivero, lo que garantiza una frescura excepcional en cada plato.
La carta del restaurante gira en torno a elaboraciones tradicionales de la cocina cántabra, donde los arroces ocupan un lugar protagonista. El arroz con bogavante es, sin duda, el plato estrella del establecimiento, generando opiniones muy polarizadas entre los comensales. Mientras algunos visitantes lo definen como «magico» y destacan su sabor excepcional, otros la elaboración no estuvo a la altura de las expectativas, criticando aspectos como la textura del arroz o el punto del marisco. Esta discrepancia en las opiniones sugiere que la calidad puede variar según el día o el chef de turno.
Entre los entrantes más alabados se encuentran las zamburiñas, las croquetas de marisco y las rabas. Varios reseñadores destacan especialmente las croquetas de bogavante y marisco, describiéndolas como cremosas y con un sabor intenso. También se mencionan con entusiasmo las anchoas, los percebes, las vieiras a la plancha y platos como el salpicón de marisco. Para los amantes de la carne, el solomillo con foie y los platos a la brasa ofrecen alternativas de calidad.
El rodaballo a la parrilla recibe buenas críticas en general, alabado por su punto de cocción y la generosidad de las raciones. Un cliente mencionó haber compartido un rodaballo de 2,5 kilos entre varias personas, quedando completamente satisfecho. Otros pescados como la lubina, el bonito del norte y el machote también aparecen positivamente reseñados en múltiples ocasiones.
En cuanto a los postres, las tartas caseras –tanto la de queso al horno como la de limón y la de maracuyá– son mencionadas repetidamente como un broche final excelente para la comida. Varios visitantes las consideran indispensables durante la visita.
El servicio de sala presenta luces y sombras según las experiencias compartidas. Personal como Jose, Lili, Melissa o Alex recibe alabanzas generalizado por su atención amable, profesional y cercana. Sin embargo, también existen reseñas que critican la desorganización en días de alta afluencia, tiempos de espera prolongados, errores en los pedidos y una falta de comunicación entre el personal de sala y cocina. Varios clientes mencionan retrasos significativos incluso con reservas confirmadas, lo cual resulta frustrante cuando se paga un precio elevado por la experiencia.
Respecto a los precios, el Asador Itxaski se sitúa en un nivel intermedio-alto, con menús que pueden resultar considerables para algunos presupuestos. Un cliente pagó 98 euros por una comida que incluyó ensalada, taquitos de merluza y arroz con bogavante, mientras que otros mencionan cuentas de 102 euros sin vino ni postre, o 178 euros sin incluir bebida ni postres. La relación calidad-precio genera división: quienes disfrutaron de la experiencia la consideran justificada, mientras otros sienten que no estuvo acorde con lo pagado.
Las instalaciones merecen mención especial. El restaurante cuenta con un amplio comedor en la primera planta, decorado de forma moderna y acogedora, con grandes ventanales que enmarcan unas vistas espectaculares sobre el puerto y la bahía. Dispone también de una terraza amplia donde las sobremesas se prolongan de manera especial cuando el clima acompaña. El establecimiento es pet-friendly, permitiendo el acceso con mascotas, detalle que ha sido muy valorado por varios visitantes.
No obstante, existe una limitación importante: el restaurante se encuentra en una primera planta y no dispone de ascensor ni rampa de acceso, lo que dificulta enormemente la visita de personas con movilidad reducida, familias con carros de bebé o personas mayores. Esta carencia ha sido señalada en múltiples reseñas como un aspecto a mejorar urgentemente.
El horario del asador es bastante amplio, abriendo desde las 11:00 los fines de semana y cerrando en torno a las 23:30 o medianoche según el día. Esta flexibilidad horaria permite tanto almuerzos tardíos como cenas prolongadas. Se recomienda encarecidamente realizar reserva, especialmente durante la temporada alta de verano y puentes festivos, ya que la demanda puede superar la capacidad del establecimiento.
Entre los aspectos mejorables que se repiten en las opiniones negativas destacan: la temperatura del comedor en días fríos, algunos platos servidos fríos o en condiciones suboptimal, la falta de algunos productos por agotamiento en horas tardías, y cierta sensación de masificación durante la temporada alta que afecta a la calidad del servicio. También hay quejas sobre el cobro del servicio de pan y del agua del grifo, detalles que algunos consideran excesivos en un establecimiento de este nivel.
En definitiva, el Asador Itxaski representa una opción gastronómica a tener en cuenta cuando se visita Pedreña o la bahía de Santander. Su compromiso con el producto fresco, las vistas privilegiadoas y algunas especialidades como el arroz con bogavante o las croquetas de marisco lo convierten en un destino atractivo. Sin embargo, la inconsistencia en ciertos aspectos del servicio y la falta de accesibilidad son puntos que el establecimiento debería abordar para consolidarse como referente gastronómico de la zona.