Pastelería y Dulces Turcos
AtrásEn el barrio de San Blas-Canillejas, al este de Madrid, se encuentra Pastelería y Dulces Turcos, un establecimiento que presume de ser la primera pastelería turca especializada en España. Ubicado en la Calle Deyanira, número 61, este local ofrece una propuesta gastronómica que combina café, desayunos, comida turca y una amplia variedad de dulces orientales, funcionando además como bar y cafetería durante toda la jornada.
Horario y ubicación
El establecimiento abre sus puertas todos los días de la semana desde las 8:00 de la mañana hasta la medianoche, lo que permite a los clientes disfrutar de sus productos tanto por la mañana como por la noche. El local cuenta con terraza, un espacio apreciado por quienes prefieren disfrutar del ambiente exterior, y también ofrece servicio de comida para llevar, facilitando así el acceso a sus productos sin necesidad de consumir dentro del establecimiento.
La propuesta gastronómica
La carta de Pastelería y Dulces Turcos destaca principalmente por su variedad de dulces turcos, entre los que se encuentran el baklava, preparados con pistacho, avellana, almendra, dátil y vainilla. Según algunos clientes que han probado estos productos, se trata de dulces que no resultan excesivamente empalagosos, ofreciendo un sabor auténtico que podría compararse con los que se encuentran en Estambul.
En cuanto a las opciones saladas, el establecimiento ofrece kebab, empanadillas turcas y durum. La tortilla de patatas también aparece reseñada positivamente en múltiples ocasiones, siendo descrita como una de las mejores que algunos clientes han probado. Los desayunos incluyen tostadas con aguacate sobre pan mollete, bollos recién hechos en horno, y opciones como café especial turco, que se prepara de manera tradicional con posos.
El problema de los precios
Sin embargo, existe un aspecto que genera un consenso casi unánime entre los usuarios: los precios resultan excesivos para un establecimiento de barrio ubicado en una zona periférica de Madrid. Las quejas son reiteradas y específicas: un tinto de verano puede costar 6,50 euros, una lata de refresco 3,50 euros, y un desayuno compuesto por café y croissant puede superar los 4 euros. Varios clientes han reportado pagar 13 euros por dos tintos de verano, 17 euros por tres refrescos y un tinto de verano, y hasta 14 euros por pasteles turcos.
Los fines de semana, según varios testimonios, los precios se incrementan considerablemente respecto a los días laborales, sin que exista una cartelería clara que informe de esta diferencia. Esta práctica ha sido calificada por numerosos usuarios como un «abuso» y «estafa», especialmente considerando que se trata de un bar de barrio y no de un local en el centro turístico de la capital.
El servicio: un aspecto polarizado
Las opiniones sobre la atención al cliente están claramente divididas. Por un lado, hay reseñas que destacan la amabilidad de ciertas trabajadoras y del dueño, mencionando específicamente a algunas empleadas que ofrecen un trato cercano y atento. Por otro lado, múltiples clientes reportan experiencias negativas: camareras que atienden desde lejos, personal que no sonríe, y situaciones de falta de empatía. Un aspecto especialmente criticado es que algunos clientes son forzados a pagar antes de terminar de consumir, y no siempre se proporciona ticket o copia deldatáfono.
La velocidad del servicio también genera quejas recurrentes. Hay testimonios de esperas de hasta 45 minutos para recibir dos cafés con leche, así como denuncias sobre falta de aperitivos o tapas sin solicitarlos previamente.
Calidad de los productos
Respecto a la calidad, las opiniones vuelven a dividirse. Quienes valoran positivamente el establecimiento destacan la frescura de los bollos, el buen sabor del café y la calidad de ciertos dulces turcos y de la tortilla. No obstante, hay quejas sobre dulces turcos que llegan endurecidos, con sabor rancio o demasiado secos para poder consumirlos con normalidad. Algunos clientes han reportado que los higos estaban duros y secos, y que ciertos productos parecían llevar días en el mostrador.
En el caso del kebab, las opiniones también varían: mientras algunos lo califican como el mejor que han probado, otros lo consideran frío, con porciones pequeñas y un precio que no corresponde con la calidad ofrecida.
Higiene e instalaciones
Varios usuarios han señalado problemas con la limpieza del establecimiento, mencionando específicamente los baños como un punto débil. También hay quejas sobre el ruido excesivo dentro del local, con música alta y sonidos que impiden disfrutar tranquilamente de una taza de café.
Consideraciones finales
Pastelería y Dulces Turcos presenta una propuesta interesante para quienes buscan experimentar con la gastronomía turca en Madrid, especialmente en lo que respecta a dulces orientales y café turco auténtico. No obstante, la relación calidad-precio es un aspecto que genera gran controversia, siendo este el principal motivo de insatisfacción entre los clientes. Si decides visitar este establecimiento, es recomendable preguntar los precios antes de pedir y comparar con otras opciones del barrio para tomar una decisión informada.