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Restaurante Monte Piedra

Restaurante Monte Piedra

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A-319, 23476, Jaén, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
8.8 (861 reseñas)

El Restaurante Monte Piedra se encuentra ubicado en la carretera A-319, en el término municipal de Arroyo Frío, dentro del privilegiado entorno de la Sierra de Cazorla en la provincia de Jaén. Este establecimiento, que también ofrece servicio de comida para llevar, se ha consolidado a lo largo de los años como una opción gastronómica popular tanto para visitantes como para habitantes locales que buscan disfrutar de la cocina serrana en un ambiente tranquilo y natural.

El restaurante cuenta con una decoración peculiar que ha generado diversas opiniones entre los comensales. Según relatan algunos visitantes, el interior del local presenta una estética peculiar, con lámparas de diseño diferente y una decoración que podría describirse como pintoresca. Uno de los elementos más singulares que han sorprendido a más de un cliente es la presencia de una jirafa disecada entre sus paredes, algo completamente inesperado en un establecimiento de esta zona. En cuanto al espacio exterior, la terraza del restaurante es amplia y agradable, ofreciendo vistas al entorno montañoso de la sierra.

En lo que respecta a la propuesta culinaria, el Restaurante Monte Piedra ofrece una carta variada con platos que combinan especialidades de la zona con opciones más convencionales. Entre los platos más valorados por los clientes destacan las preparaciones de carne de caza, siendo especialmente recomendable el solomillo de gamo, que varios comensales han calificado como extraordinario. La carne de ciervo, ya sea en forma de chuletón madurado o en guisos como el ciervo en salsa agridulce, también recibe elogios frecuentes. Otros platos que sobresalen positivamente son el lomo de orza, las manitas de cerdo, el secreto ibérico y el rabo de toro.

El rin-ran merece una mención especial, ya que se trata de un plato típico de la zona que consiste en una preparación a base de patatas en formato puré, bacalao y pimiento. Numerosos visitantes han expresado su sorpresa positiva con este plato, considerándolo una de las mejores elecciones del menú. Las croquetas también reciben buenas críticas, destacando por su generosidad en las raciones y su intenso sabor. Los entrantes como los pimientos del piquillo rellenos de marisco y el paté de perdiz completan una oferta que satisface a quienes buscan sabores auténticos de la Sierra de Cazorla.

Para los amantes de la pesca, la trucha serrana se presenta como una opción excelente, preparaba de forma jugosa y bien ejecutada según manifiestan varios comensales. La merluza y el codillo son otras alternativas que han satisfecho a quienes las han probado. En cuanto a los postres, la opinión está más dividida. Mientras algunos visitantes elogian los postres caseros como la tarta de chocolate o las natillas, otros que no alcanzan el nivel de los platos principales, siendo descritos como normales o incluso deficientes en algunos casos. La tarta de queso y el pan de calatrava han recibido críticas mixtas.

El menú del día del restaurante representa una de sus grandes fortalezas en términos de relación calidad-precio. Los comensales destacan que por importes muy razonables, alrededor de 12-13 euros, se puede acceder a menús completos con primeros, segundos y postre, aunque las bebidas suelen estar excluidas. Las raciones son descritas como abundantes y generosas por la mayoría, asegurando que nadie sale con hambre del establecimiento. Esta propuesta económica convierte al restaurante en una opción muy atractiva para familias, grupos de amigos y excursiones por la sierra.

El servicio de bar del establecimiento incluye cerveza y vino, complementando adecuadamente la oferta gastronómica. Los clientes habituales destacan que al pedir bebida es habitual recibir aperitivos gratuitos como tapas de paté, gambas cocidas o una tabla de quesos con tomate trinchado, detalles que mejoran la experiencia general.

Uno de los aspectos más aplaudidos del restaurante es la amabilidad y profesionalidad de gran parte de su personal. Varios visitantes mencionan específicamente a empleados como la cocinera Marta, al encargado o al camarero Raúl, elogiando su atención, rapidez y disposición para hacer sentir cómodo al cliente. Se destaca especialmente la atención hacia familias con niños pequeños, donde el personal ha mostrado disposición para calentar potitos, proporcionar tronas y adaptar el servicio a las necesidades de los más pequeños.

Sin embargo, las reseñas también revelan aspectos mejorables que conviene conocer antes de visitar el establecimiento. La inconsistencia en la calidad del servicio es una de las principales quejas, ya que mientras algunas experiencias describen una atención excepcional y rapidez, otras tiempos de espera prolongados de hasta dos horas para completar una comida. Algunos comensales han señalado que el servicio puede resultar caótico en momentos de alta ocupación, y en contadas ocasiones se han enfrentado a actitudes poco profesionales por parte de determinados empleados.

La gestión de pedidos también presenta sombras, con casos aislados donde los platos han llegado en orden incorrecto o con puntos de cocción inadecuados, especialmente en el caso de algunas carnes que han resultado pasadillas o con sabores rancios. Un visitante mencionó específicamente un problema con el cordero, describiéndolo como el peor que había probado. Otros platos que han recibido críticas incluyen el arroz caldoso, calificado como pastoso y falto de sabor, y la ensaladilla rusa, que algunos encontraron demasiado aceitosa.

Un aspecto que genera preocupación entre algunos visitantes es la adaptación a alérgenos alimentarios. Al menos un comensal celíaco ha señalado que, a pesar de figurar en la carta, el restaurante no cuenta con opciones adaptadas para personas con alergias al gluten, lo cual puede representar un problema para determinados grupos de clientes.

En cuanto a la organización del servicio, algunos visitantes han experimentado situaciones incómodas como la falta de cubiertos o manteles al sentarse, problemas con el terminal de pago, o la necesidad de reserva previa para acceder al servicio. También se ha mencionado que los fines de semana, especialmente los sábados, el restaurante puede limitarse a ofrecer únicamente menú, sin acceso a la carta completa.

El entorno donde se sitúa el restaurante añade un atractivo especial pero también algunos matices. Ubicado junto a la carretera en plena Sierra de Cazorla, el enclave natural permite disfrutar de vistas espectaculares y acceso a zonas de baño durante el verano. No obstante, algunos visitantes han alertado sobre la presencia de jabalíes en las inmediaciones del establecimiento durante las horas nocturnas, recomendando no alimentar a estos animales por razones de seguridad.

Para quienes viajan con mascotas, el restaurante ofrece la posibilidad de disfrutar de la terraza con perros, aunque la normativa al respecto puede variar según la ocupación del establecimiento. Esta flexibilidad ha sido muy apreciada por visitantes con animales de compañía.

el Restaurante Monte Piedra representa una opción sólida para quienes buscan comida casera, generosa y bien elaborada en el entorno de la Sierra de Cazorla. Sus puntos fuertes radican en la calidad de las carnes de caza, la abundancia de las raciones, los precios accesibles del menú del día y la amabilidad de gran parte de su equipo. Las áreas de mejora se concentran principalmente en la consistencia del servicio y la atención a determinados platos que no siempre alcanzan el nivel esperado. Conocer tanto sus fortalezas como sus debilidades permite al visitante llegar con expectativas ajustadas a la realidad y disfrutar de una experiencia gastronómica serrana satisfactoria.

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