Restaurant Can Cordons
AtrásRestaurant Can Cordons es un establecimiento gastronómico ubicado en el corazón de Riudarenes, Girona, que se ha consolidado como una referencia ineludible para los amantes de la comida catalana con toques modernos. Ubicado en una masía tradicional perfectamente conservada, este restaurante ofrece una experiencia que combina encanto rústico, producto de primera calidad y un servicio queha conquistado a cientos de comensales a lo largo de los años.
La carta de Can Cordons destaca por su capacidad de ofrecer platos típicos de la cocina catalana reinterpretados con una finesse contemporánea. Entre las elaboraciones más alabadas por los clientes se encuentran las croquetas de rostit, descritas como cremosas por dentro y crujientes por fuera, así como los buñuelos de bacalao caseros que se deshacen en la boca. El arroz de pato con foie se ha convertido en uno de los platos signature del establecimiento, recibiendo valoraciones excepcionalmente positivas de quienes lo han probado.
Los amantes de la carne a la brasa encontrarán en este restaurante una propuesta destacable. El entrecot, el secreto de Duroc y el magret de pato aparecen constantemente en las reseñas como opciones memorables. También sobresale el steak tartar, considerado por numerosos visitantes como un imprescindible de la carta, preparado con materia prima de evidentecalidad.
La oferta de arroces merece capítulo aparte. Además del mencionado arroz de pato con foie, el establecimiento sirve un arroz con butifarra negra y pies de cerdo que ha generado críticas entusiastas, así como versiones con marisco y otras elaboraciones que demuestran la versatilidad del equipo de cocina, liderado por Gerard. La parmentier de patata con pulpo completa un repertorio de primeros que no deja indiferente a nadie.
El apartado de postres caseros constituye otro de los puntos fuertes de Can Cordons. El coulant de avellana acumula alabanzas indiscriminadas, siendo descrito como espectacular, impresionante y una experiencia sensorial en sí mismo. El coulant de pistacho también cuenta con seguidores, aunque alguna reseña indica que puede no estar al mismo nivel de perfección que su hermano de avellana. La tarta de queso casera y la crema catalana completan una carta de postres que merece mención.
El ambiente del restaurante está profundamente ligado a su ubicación en una masía catalana. Los comensales destacan la belleza de la decoración, que mantiene el espíritu auténtico de la construcción original mientras ofrece comodidades contemporáneas. El establecimiento dispone de varios comedores que mantienen la intimidad necesaria, así como una terraza-jardín especialmente apreciada durante los meses de buen tiempo. Para las familias con niños, la terraza cuenta con actividades como hinchables, convirtiendo la visita en una experiencia completa para todas las edades.
El servicio de Can Cordons recibe valoraciones outstanding. Pau, al frente de sala, y su equipo son frecuentemente elogiados por su amabilidad, profesionalidad y capacidad para hacer sentir al cliente como en casa. La atención es descrita como cercana, directa y extremadamente amable, con un equipo familiar que transmite su pasión por la gastronomía. Algunos visitantes lleva años repitiendo visita y manifiesta que el trato no ha perdido un ápice de calidad con el tiempo.
En cuanto a la relación calidad-precio, las opiniones muestran matices. El menú semanal por aproximadamente 18,50€ es generalmente bien valorado por su completitud y la calidad de los productos incluidos. El menú de fines de semana, con un precio algo superior, ofrece una buena relación entre lo que se paga y lo que se recibe. No obstante, algunas reseñas apuntan hacia la existencia de suplementos excesivos en ciertos platos, lo que puede incrementar la factura final considerablemente. Hay comensales que han pagado cerca de 100€ por tres personas sin sentirse completamente satisfechos con la cantidad servida.
Entre los aspectos que podrían mejorar, algunas reseñas mencionan que las guarniciones resultan algo monótonas, recurriendo frecuentemente a las patatas fritas como acompañamiento. También hay voces que señalan que determinados platos podrían ofrecer mayor cantidad o que la variedad de la carta, aunque correcta, podría ampliarse. Un pequeño número de visitantes ha experimentado cierta incomodidad con el idioma utilizado por el servicio, aunque se trata de casos aislados.
El Restaurant Can Cordons permanece abierto de lunes a miércoles y domingos en horario de almuerzo, mientras que los viernes y sábados amplía su servicio incluyendo cenas. Los jueves permanece cerrado. Se recomienda encarecidamente realizar reserva, especialmente durante fines de semana y festivos, ya que el número de mesas es limitado y la demanda, alta.
Para quienes buscan un restaurante con encanto en la provincia de Girona donde disfrutar de cocina catalana de calidad en un ambiente familiar y acogedor, Can Cordons representa una opción que cumple con creces las expectativas de la mayoría de sus visitantes. Su compromiso con el producto de calidad, el trato cercano y la ubicación única en una masía lo convierten en un destino gastronómico merecedor de visita.