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Restaurant Ca la Marta

Restaurant Ca la Marta

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Carrer Dos de Maig, 1, 17403 Sant Hilari Sacalm, Girona, España
Bar Restaurante Restaurante mediterráneo
8.4 (2783 reseñas)

El Restaurant Ca la Marta es uno de los establecimientos gastronómicos más reconocidos de Sant Hilari Sacalm, un pequeño municipio gerundense conocido por sus aguas mineromedicinales y su entorno natural privilegiado en las faldas del Montseny. Este restaurante, situado en el Carrer Dos de Maig número 1, a la entrada del pueblo, representa la esencia de la cocina catalana tradicional servida en un ambiente acogedor y familiar que atrae tanto a vecinos del pueblo como a visitantes de paso por la zona.

Se trata de un bar restaurante con una propuesta culinaria basada en la comida casera, donde predominan los sabores auténticos de la gastronomía catalana de montaña. El establecimiento cuenta con varios salones interiores y una agradable terraza, lo que permite acomodar a grupos diversos, desde familias hasta colectivos de moteros y ciclistas que utilizan esta zona como punto de paso en sus rutas por el Montseny. La amplitud de espacios y la capacidad para recibir grupos grandes lo convierten en una opción versátil para diferentes ocasiones.

En cuanto a la oferta gastronómica, el Restaurant Ca la Marta trabaja con un menú diario de precio muy competitivo que suele oscilar entre los 11 y los 24 euros dependiendo del día y la oferta, incluyendo platos principales, bebida y postre. Los comensales destacan especialmente la calidad de platos como el confit de pato, los canelones -que algunos clientes califican como espectaculários, incluso mejores que los de restaurantes más reconocidos-, la brocheta al curry, los macarrones a la boloñesa y diversas opciones de carne a la brasa como el secreto ibérico o el entrecot. También mencionan con entusiasmo los postres caseros, entre los que destacan el xuxo de crema a la brasa con chocolate, la torrija de croissant y la tarta de zanahoria.

Una de las fortalezas más repetidas en las opiniones de los clientes es la cantidad generosa de las raciones. Numerosos visitantes resaltan que los platos llegan bien colmados, algo que resulta especialmente apreciado en un contexto donde muchos restaurantes han reducido las porciones. El pan y el alioli se sirven sin coste adicional, un detalle que los clientes valoran muy positivamente y que refleja la hospitalidad del establecimiento.

El servicio de desayunos de tenedor merece especial mención, ya que el restaurante abre sus puertas desde las 6:30 los domingos y a las 7:00 entre semana, ofreciendo almuerzos completos con embutidos, platos cocinados y café de calidad. Esta propuesta matutina atrae a numerosos trabajadores locales y personas que realizan actividades al aire libre en los senderos del Montseny.

El trato humano del personal aparece constantemente en las reseñas positivas como uno de los grandes atractivos del restaurante. Los clientes destacan la amabilidad, paciencia y cercanía del equipo, que se preocupa por atender las necesidades especiales como alergias alimentarias o preferencias dietéticas. Existe incluso un cliente que menciona haber recibido opciones sin gluten, algo nada habitual en establecimientos de este tipo. Sin embargo, algunas voces critican que el trato puede resultar más atento hacia los habituales del pueblo que hacia los visitantes ocasionales, una queja recurrente en restaurantes de carácter local.

Entre los puntos negativos que merecen mención, encontramos que algunos comensales han experimentado inconsistencias en la calidad de ciertos platos dependiendo de la visita. Casos aislados incluyen butifarras poco hechas, platos fríos o con cebolla en exceso que no se había solicitado. También hay reseñas que señalan un nivel de ruido elevado durante las horas de máxima afluencia, lo que puede dificultar las conversaciones en mesa.。

En relación con el servicio, hay opiniones divididas. Mientras la mayoría aplaude la rapidez y efectividad, otros mencionan errores en los pedidos o la necesidad de insistir varias veces para recibir los platos. Un cliente comenta que tuvo problemas con un bocadillo para llevar que incluía tomate sin haberlo solicitado, lo cual resultó especialmente problemático al tener una hija alérgica. Este tipo de detalles sobre alérgenos no comunicados podría mejorarse significativamente.

El tema de las reservas también genera algunas fricciones. Un visitante comenta que le negaron la entrada sin reserva a pesar de haber mesas disponibles, aunque otras reseñas mencionan precisamente que el restaurante estaba lleno y aún así fueron atendidos tras esperar unos minutos. La recomendación general es reservar especialmente durante fines de semana y festivos.

En cuanto a las bebidas, el restaurante ofrece una carta de vinos y cervezas, aunque algún cliente ha señalado que el vino de mesa puede llegar avinagrado en ciertas ocasiones. El café, sin embargo, recibe elogios prácticamente unánimes, considerándose uno de los puntos fuertes del establecimiento.

El Restaurant Ca la Marta ofrece también servicio de comida para llevar, lo cual amplía sus opciones para quienes prefieren disfrutar de su cocina en casa. Los precios se consideran muy razonables para la calidad y cantidad ofrecida, situándose en un nivel 2 de escala de precios que lo convierte en una opción accesible para la mayoría de bolsillos.

Para llegar al restaurante, su ubicación en la entrada de Sant Hilari Sacalm facilita enormemente el estacionamiento, un aspecto muy apreciado por quienes visitan el municipio. El establecimiento cuenta con acceso para sillas de ruedas, demostrando sensibilidad hacia la accesibilidad.

el Restaurant Ca la Marta representa una opción sólida para quienes buscan comida catalana tradicional en un ambiente familiar, con buena relación calidad-precio y trato cercano. Sus puntos fuertes residen en la generosidad de las raciones, la calidad de platos típicos como canelones y carnes a la brasa, y un horario de desayunos que lo convierte en punto de referencia para la comarca. Los aspectos a mejorar incluyen una mayor consistencia en la calidad entre visitas, una comunicación más clara sobre alérgenos y una atención más equitativa hacia todos los clientes sin distinciones. Para el visitante que transita por el Montseny o el vecino de Sant Hilari que busca un restaurante de confianza sin grandes pretensiones pero con cocina honesta y bien ejecutada, Ca la Marta cumple con creces.

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