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NOU GALLINER

NOU GALLINER

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Carrer de l'Església, 275, 08370 Calella, Barcelona, España
Restaurante Restaurante mediterráneo
8.2 (173 reseñas)

El NOU GALLINER es un restaurante ubicado en el corazón de Calella, en la comarca del Maresme, concretamente en el Carrer de l’Església número 275. Su nombre, que significa literalmente «Nuevo Gallinero» en catalán, ya anticipa una de sus propuestas estrellas: el pollo a la brasa, un plato que ha conquistado tanto a vecinos de la zona como a visitantes que llegan a esta localidad costera de Barcelona en busca de gastronomía mediterránea autentica.

Este establecimiento se presenta como una propuesta de comida casera y cocina catalana tradicional, donde predominan los sabores de proximidad y los productos frescos de la región. La carta incluye especialidades tan representativas como los caracoles a la llauna, la fideuà, y por supuesto, las carnes elaboradas en su horno Josper, un equipo de alta gama que permite cocinar con brasas a temperaturas elevadas y aporta ese sabor ahumado tan característico que tanto valoran los comensales.

Ambiente y presentación

Los visitantes que han pasado por el NOU GALLINER destacan la sensación de limpieza y orden que transmite el local. La decoración se describe como agradable y acogedora, con un ambiente tranquilo que invita a disfrutar de una comida sin prisas. Dispone de terraza, lo que resulta especialmente atractivo durante los meses más cálidos del año, permitiendo comer al aire libre en una zona céntrica de Calella.

El restaurante cuenta con acceso para personas con movilidad reducida, lo cual demuestra un compromiso con la accesibilidad. En cuanto a horarios, abre todos los días de la semana: los fines de semana desde las 7 de la mañana, y entre semana a partir de las 11, cerrando siempre a medianoche, lo que lo convierte en una opción versátil para desayunos, almuerzos, cenas e incluso copas.

La cocina: puntos fuertes

Las carnes al Josper reciben elogios constantes por parte de quienes han visitado el restaurante. Varios comensales coinciden en que la calidad de la carne es notable, con especial mención al onglet y a las carrilleras. El pollo a la brasa, heredero directo de su nombre, también se lleva magníficas reseñas, describiéndose como «increíble» por parte de algunos clientes.

Otro de los puntos fuertes del restaurante son sus platos tradicionales catalanes. Los caracoles a la llauna, la fideuà y diversas preparaciones de cocina de siempre componen una carta que apela a los sabores auténticos y al producto de cercanía. Existe un menú del mediodía disponible, muy valorado por quienes buscan una buena relación calidad-precio en su día a día.

La bodega cuenta con una selección de vinos que acompaña adecuadamente las propuestas gastronómicas del local. Varios visitantes mencionan el buen surtido del «celler» como un a la experiencia.

Relación calidad-precio

Las opiniones sobre el precio están divididas. Por un lado, numerosos clientes celebran la relación calidad-precio del restaurante, considerando que se trata de una opción competitiva para la zona. Sin embargo, otros visitantes, especialmente algunos turistas, han manifestado que ciertos elementos como el pan, las bebidas pequeñas o los extras como patatas fritas se cobran aparte, lo cual eleva la cuenta final.

Un par de reseñas mencionan que los precios les parecieron «algo abusivos» o que el coste del carajillo les pareció elevado para lo que suele ser habitual en la zona. No obstante, quienes han probado las raciones grandes, como la costilla de ternera para compartir, valoran que el precio está justificado por la cantidad y calidad del producto.

El servicio: una asignatura pendiente

Aquí es donde el restaurante presenta sus mayores défis. Aunque muchas reseñas destacan la amabilidad del personal, con nombres propios como Olga o Mao que reciben felicitaciones concretas, también hay quejas recurrentes sobre la velocidad del servicio, especialmente durante temporadas de alta ocupación como Semana Santa o los meses estivales.

Existen relatos de esperas prolongadas, platos olvidados en las comandas y cierto desorganización en momentos de mucha afluencia. Un cliente narra una experiencia particularmente negativa donde, tras dos horas y media en el restaurante, no llegó a comer su segundo plato. La dirección respondió explicando que se trató de una confusión puntual durante un período de alta demanda con un sistema nuevo y personal en incorporación.

También hay menciones sobre la actitud del personal en algunas mesas: mientras algunos miembros del equipo son descritos como sonrisa y familiares, otros reciben comentarios menos favorables. Un cliente apunta que la atención variaba según el cliente, lo cual resulta poco profesional.

Problemas de climatización

Varios visitantes han reportado que el aire acondicionado del local no funcionaba correctamente durante su visita, lo cual resulta incómodo en los meses de calor. Aunque algunos aceptan la pega como algo menor, otros la consideran un factor determinante en su experiencia global.

Consideraciones finales

El NOU GALLINER se posiciona como una opción interesante para quienes buscan comida tradicional catalana bien elaborada en Calella. Sus puntos fuertes residen en la calidad de sus materias primas, especialmente en las carnes a la brasa, y en un ambiente acogedor con terraza.

Sin embargo, es recomendable посещать durante días de menor ocupación para disfrutar plenamente de la experiencia, ya que durante puntas de demanda el servicio puede resentirse. Asimismo, conviene preguntar por el precio de los extras antes de consumirlos para evitar sorpresas en la cuenta final.

Para los amantes de la gastronomía mediterránea, los platos de aprovechamiento y la cocina casera catalana, este restaurante ofrece una propuesta sincera y honesta que merece ser considerada durante una visita a Calella.

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