El Racó de Gisam
AtrásEl Racó de Gisam es un restaurante ubicado en el corazón de Figueres, en la calle Jonquera número 6, a escasos minutos del célebre Museo Dalí. Este establecimiento se ha consolidado como una opción interesante para quienes buscan comer bien sin complicarse, ya sea optando por un menú del día, compartiendo tapas o disfrutando de platos más elaborados. Con una calificación de 4,3 sobre 5 y más de mil opiniones registradas, el local genera opiniones variadas que vale la pena analizar antes de visitarlo.
Una propuesta gastronómica versátil
Lo primero que llama la atención de El Racó de Gisam es la amplitud de su oferta culinaria. La carta incluye desde tapas tradicionales hasta paellas, pasando por crepes tanto dulces como salados, hamburguesas, bowls, ostras y una selección de platos mediterráneos con toques franceses que le dan un carácter propio. Esta variedad ha dividido opiniones: mientras algunos valoran poder elegir entre múltiples opciones, otros consideran que la carta carece de coherencia gastronómica.
No obstante, varios clientes destacan platos concretos que merecen reconocimiento. Los mejillones a la crema reciben halagos constantes, al igual que la paella, que según múltiples reseñas resulta exquisita, con arroz bien cocido y productos frescos. También se mencionan con cariño los buñuelos de bacalao, las croquetas caseras, el tartar de salmón, los calamares a la plancha y las torrijas artesanales, estas últimas especialmente valoradas por su sabor aunque .
El menú del día: ¿vale la pena?
El menú del día por 20 euros, que incluye postre, vino y pan, aparece repetidamente en las opiniones como una excelente relación calidad-precio. Varios comensales aseguran que las raciones son generosas y que la comida se nota casera y recién preparada. Sin embargo, existen quejas puntuales sobre ciertos platos del menú que no cumplieron las expectativas, especialmente en cuanto a la frescura de algunos ingredientes o la presentación de determinados elementos en la pizarra que finalmente no estaban disponibles.
Un punto estratégico para turistas
La ubicación de El Racó de Gisam representa sin duda uno de sus mayores atractivos. Al estar tan cerca del Museo Dalí, el restaurante recibe a numerosos visitantes que salen del museo con hambre y buscan un lugar cercano para sentarse. Esta proximidad explica también el ambiente cosmopolita del local, donde es habitual escuchar español, catalán, francés e inglés. La clientela mixta, compuesta tanto por locales como por turistas, condiciona en cierta medida la experiencia gastronómica.
El servicio y la atención al cliente
Las opiniones sobre el servicio revelan una realidad dispar. Por un lado, hay consenso en que la dueña, conocida como Xeli, es una persona encantadora, atenta y con gran disposición para recomendar platos y atender las necesidades de los clientes. Varias reseñas resaltan específicamente su amabilidad y el trato cercano que ofrece. Por otro lado, algunos visitantes se han encontrado con experiencias menos satisfactorias, señalando casos de impuntualidad en la atención, discusiones entre el personal que generaban incomodidad o situaciones donde el encargado del turno mostró attitudes poco profesionales. En general, el equipo de camareras recibe mejores valoraciones que el servicio masculino, siendo mencionado con frecuencia por su simpatía y eficiencia.
El espacio y el ambiente
El restaurante dispone de un pequeño comedor interior y una terraza exterior que resulta especialmente atractiva en los meses templados. No obstante, el espacio es limitado, lo que implica que las mesas pueden sentirse algo apretadas y que es recomendable reservar, especialmente durante la temporada alta o fines de semana. Algunos clientes han reportado que la terraza puede resultar agobiante cuando hay mucho movimiento en la calle o cuando las temperaturas suben, ya que el aire acondicionado interior no siempre funciona correctamente según las experiencias compartidas.
Detalles que marcan la diferencia
Entre los puntos negativos que más se repiten en las reseñas destacan tres aspectos concretos. El primero es la política respecto al agua del grifo, ya que varios clientes se han encontrado con que el establecimiento no ofrece agua corriente gratuita, cobrando por agua embotellada o sirviendo vasos de agua filtrada por importes que algunos consideran excesivos, lo cual va en contra de la legislación española sobre acceso al agua potable. El segundo es la gestión de reservas, con casos documentados de confusiones sobre reservas confirmadas a través de plataformas como El Tenedor, así como incidentes donde grupos fueron obligados a abandonar el local antes de terminar su comida por supuestas reservas pendientes. El tercer punto es la inconsistency en las raciones, ya que mientras algunos platos destacan por su generosidad, otros resultan escasos considerando su precio.
¿Qué platos pedir?
Si decides visitar El Racó de Gisam, las experiencias acumuladas sugieren optar por los siguientes platos: la paella si eres amante del arroz, los mejillones a la crema como entrante ideal, los buñuelos de bacalao para compartir, las croquetas caseras y los crepes tanto dulces como salados. El tartar de salmón, el pulpo a la plancha y las ostras también reciben valoraciones positivas. En cuanto a postres, las torrijas y las crepes de dulce de leche parecen ser las estrellas del final de comida.
Información práctica
El restaurante abre de lunes a sábado de 11:00 a 23:00 y permanece cerrado los domingos. Ofrece servicio de comida para llevar, lo que lo convierte en una opción práctica si prefieres disfrutar de su cocina en otro lugar. Dispone de acceso para personas con movilidad reducida y acepta reservas. El nivel de precios se sitúa en la categoría intermedia, con menús del día que permiten comer por aproximadamente 20 euros con bebida incluida.
El Racó de Gisam representa una alternativa recomendable para quienes visitan Figueres y buscan un restaurante con buena ubicación, ambiente agradable y comida casera a precios razonables. Sus principales fortalezas radican en la paella, los mejillones y el trato del personal femenino, mientras que sus debilidades se concentran en la gestión del agua, la consistencia del servicio en momentos puntuales y ciertos detalles de organización. Con una reservation previa y eligiendo los platos más valorados por la clientela, las probabilidades de tener una experiencia satisfactoria aumentan considerablemente.