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El Balcón de Malasaña

El Balcón de Malasaña

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Pl. del Rastrillo, 1, Centro, 28004 Madrid, España
Bar Café Cafetería Restaurante Restaurante mediterráneo Tienda
8.4 (4834 reseñas)

En la Plaza del Rastrillo, una de las zonas más castizas y tranquilas del barrio de Malasaña en Madrid, se encuentra El Balcón de Malasaña, un local que combina las funciones de bar, cafetería y restaurante en un solo espacio. Este establecimiento ha logrado ganarse un lugar destacado entre los locales de tapeo de la capital, ofreciendo una propuesta que va más allá de lo que aparenta a simple vista.

Lo primero que llama la atención al llegar es su amplia terraza, estratégicamente ubicada en esta tranquila plaza del centro de Madrid. Durante los meses de buen tiempo, se convierte en el punto de encuentro ideal para disfrutar de una cerveza bien fría, un vermú de grifo que ha sorprendido a más de un cliente e incluso para realizar una comida completa al aire libre. La terraza ofrece sombrillas que permiten soportar los días más calurosos, y los comensales destacan que se está muy a gusto incluso en pleno verano.

Sin embargo, el interior del local también merece reconocimiento. Dispone de un acogedor saloncito en la planta baja donde los clientes pueden esperar mientras se libera mesa en la terraza, o bien disfrutar de una experiencia más íntima cuando el clima no acompaña. Este espacio cuenta con aire acondicionado, lo que lo hace perfecto para los días más fríos o calurosos del año. Los baños, según mencionan varios visitantes, se mantienen en excelentes condiciones de limpieza, algo que no siempre se encuentra en locales de esta zona.

La carta: originalidad y calidad en cada plato

La oferta gastronómica de El Balcón de Malasaña destaca por su equilibrio entre platos tradicionales españoles y propuestas más creativas. La carta, aunque no excesivamente extensa, ofrece variedad suficiente para satisfacer diferentes gustos. Entre los platos más alabados por los clientes se encuentran las croquetas de jamón, consideradas por muchos como excepcionales, las patatas gratinadas con cinco quesos, los canelones trufados y el pan bao con diferentes rellenos.

Los huevos rotos, el salmorejo, las albóndigas de rabo de toro, el pollo frito con salsa teriyaki y las carrilleras de cerdo también aparecen repetidamente en las opiniones positivas de los comensales. Para quienes buscan opciones más ligeras, la ensalada de cogollos con queso feta y la ensalada de tomate con anchoas y sardinas ahumadas son altamente recomendadas. Los postres, especialmente la torrija y los crepes, cierran cualquier comida con nota alta.

Un aspecto destacable es la presencia de opciones vegetarianas en la carta, algo que cada vez valoran más los clientes. Los fagottini de pera y queso, o los platos elaborados con espinacas y queso fundido, han conquistado a los comensales que buscan alternativas sin carne.

Relación calidad-precio: uno de sus grandes atractivos

En un barrio como Malasaña, donde los precios pueden dispararse facilmente, El Balcón de Malasaña destaca por mantener una relación calidad-precio muy equilibrada. Los clientes mencionan que por aproximadamente 12-20 euros por persona se puede comer de manera satisfactoria, incluyendo bebidas. El botellín de cerveza se puede encontrar alrededor de los 2,20 euros, mientras que una botella de vino (verdejo, Ribera o Rioja) ronda los 17-20 euros, precios bastante razonables para la zona.

Además, el establecimiento ofrece detalles que incrementan esta percepción de buena relación calidad-precio: no cobran el pan, incluyen un aperitivo con las bebidas y ofrecen un chupito gratuito al finalizar la comida. Estos pequeños gestos son muy valorados por la clientela y generan un ambiente de generosidad que invita a regresar.

El servicio: el alma del local

Si hay algo que destaca por encima de todo en las reseñas de este establecimiento es la calidad de su personal de atención al cliente. De manera reiterada, los visitantes mencionan a trabajadores como Jean Paul, Tony, Smith y Emily, quienes son descritos como atentos, cercanos, simpáticos y extremadamente profesionales. Las opiniones coinciden en que estos camareros no solo cumplen con su función, sino que hacen que la experiencia sea memorable.

Jean Paul, en particular, recibe menciones que rozan lo entusiasta: varios clientes lo describen como el mejor camarero que les ha atendido nunca, destacando su capacidad para anticipar necesidades y recomendar platos con acierto. Otros trabajadores como Toni también reciben elogios por su amabilidad y eficiencia, especialmente cuando se trata de grupos grandes o familias con niños.

El establecimiento también ofrece la posibilidad de reservar mesa a través de plataformas como El Tenedor, lo que resulta muy útil dado que la terraza suele llenarse, especialmente durante los fines de semana y las tardes soleadas.

Puntos a considerar antes de visitar

A pesar de las numerosas opiniones positivas, existen algunos aspectos que los potenciales clientes deben tener en cuenta. La terraza puede resultar ruidosa en determinadas ocasiones, especialmente durante los fines de semana o eventos especiales en la plaza. Esto no suele ser un problema para quienes buscan ambiente festivo, pero puede ser menos agradable para quienes prefieren una conversación tranquila.

Otro punto relevante es la accesibilidad. Varios visitantes han señalado que el local no es completamente accesible para personas con movilidad reducida o que utilizan sillas de ruedas, ya que el acceso al interior puede presentar dificultades. Es un aspecto en el que el establecimiento podría mejorar significativamente.

En cuanto al servicio, algunas reseñas mencionan que en momentos de alta ocupación la atención en la terraza puede volverse más lenta. También hay opiniones divididas respecto al tamaño de las raciones de algunos platos, como las patatas con queso, que algunos clientes consideran algo escasas. Algunos visitantes también han expresado preocupación por la política de precios diferenciados entre terraza e interior del local, aunque esto es una práctica común en muchos establecimientos de Madrid.

Horarios y modalidades de servicio

El Balcón de Malasaña abre sus puertas todos los días de la semana desde las 11:00 horas. Durante la semana, cierra a la 1:00 de la madrugada, mientras que los viernes y sábados extiende su horario hasta la 1:30. Esto lo convierte en una opción versátil para diferentes momentos del día: desayuno, brunch, almuerzo, merienda, cena y incluso para tomar algo tarde.

El local ofrece servicio de comida para llevar, opción que no aparece muy desarrollada en las reseñas pero que puede ser útil para ciertos clientes. También acepta reservas, lo cual es recomendable si se busca guarantees mesa en horarios de máxima afluencia.

¿Para quién es este local?

El Balcón de Malasaña es un local ideal para quienes buscan un lugar auténtico en el barrio de Malasaña, con buena comida, precios razonables y un ambiente agradable. Es perfecto para tapas entre amigos, cenas en pareja o incluso para celebraciones familiares, como han demostrado varios grupos grandes que han visitado el establecimiento.

Su terraza lo convierte en una opción especialmente atractiva durante la primavera y el verano, cuando el sol baña la Plaza del Rastrillo creando un ambiente inmejorable. Durante el invierno o los días más frescos, el saloncito interior ofrece una alternativa acogedora y bien climatizada.

este bar-restaurante de Malasaña representa una de esas opciones que sorprenden gratamente. A simple vista puede parecer una terraza más del centro de Madrid, pero su calidad culinaria, sus precios honestos y, sobre todo, su equipo humano lo elevan a una categoría superior. Si buscas un lugar donde comer bien sin arruinarte y ser atendido con una sonrisa, El Balcón de Malasaña merece estar en tu lista de favoritos.

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