Club Laurel
AtrásEl Club Laurel se ha consolidado como uno de los destinos gastronómicos más destacados del sur de La Gomera, ofreciendo una experiencia que va mucho más allá de lo que cualquier visitante podría esperar encontrar en un club de playa convencional. Ubicado en la localidad de Playa de Santiago, en el municipio de Alajeró, este establecimiento forma parte del reconocido Hotel Jardín Tecina, aunque opera con cierta independencia, lo que le permite atraer tanto a huéspedes del hotel como a visitantes externos que buscan una propuesta diferenciada.
Lo primero que llama la atención del Club Laurel es su privilegiada situación geográfica. El restaurante se alza a pie del acantilado, en una zona donde el sonido de las olas rompiendo contra la orilla se mezcla con el canto de las pardelas, creando una sinfonía natural que acompaña cualquier comida o bebida que se disfrute en sus instalaciones. El entorno está salpicado de una variada colección de plantas, flores y palmeras que aportan un frescor inigualable y convierten cada rincón en un espacio visualmente atractivo. Esta combinación de naturaleza exuberante y vistas espectaculares hace que el club sea un lugar ideal para quienes buscan desconectar del bullicio cotidiano mientras disfrutan de una buena mesa.
En cuanto a sus instalaciones, el Club Laurel presume de contar con una piscina de agua salada que resulta perfecta para refrescarse después de tomar el sol en las hamacas disponibles. También ofrece actividades deportivas y de ocio como minigolf, lo que lo convierte en un destino familiar donde los más pequeños pueden entretenerse mientras los adultos relaxan. El club también dispone de un club de buceo, atrayendo a amantes del submarinismo que desean explorar las aguas cristalinas de la costa gomera. Las reseñas destacan especialmente la limpieza de las instalaciones, incluyendo baños impeccables y una zona de vestuarios con duchas que cumple con los estándares más exigentes de higiene.
La propuesta gastronómica del Club Laurel se articula en torno a dos restaurantes principales: La Trattoria, especializado en cocina italiana, y el restaurante Gourmet, donde se ofrece una cocina más internacional. Los visitantes que han probado La Trattoria coinciden en señalar las pizzas al horno de leña como uno de sus puntos fuertes, elogiando especialmente la masa crujiente y el sabor auténtico que solo el fuego real puede proporcionar. Las lasañas, tagliatelle a la boloñesa y los calamares a la plancha también reciben valoraciones muy positivas, siendo descritos por numerosos comensales como platos dignos de establecimientos de alta cocina.
Uno de los aspectos más singulares del Club Laurel es la experiencia llamada «La Cueva para dos», una propuesta única que permite a las parejas disfrutar de una cena romántica en una cueva privada. El servicio de comida se realiza mediante un pequeño teleférico, lo que añade un elemento de sorpresas y diversión a la experiencia. Los comensales que han vivido esta aventura gastronómica destacan la calidad excepcional de los platos y la atención personalizada, haciendo de esta opción una alternativa perfecta para celebraciones especiales como aniversarios o propuestas de matrimonio.
El establecimiento también ofrece un menú Nikkei que fusiona técnicas culinarias japonesas con productos canarios, demostrando una ambición creativa que va más allá de la cocina tradicional italiana. Este tipo de iniciativas demuestra que el equipo de cocina, liderado por profesionales como el chef Abraham Dorta, está comprometido con la innovación gastronómica sin renunciar a la calidad de los ingredientes.
Respecto a los precios, el Club Laurel se posiciona en un nivel moderado. Existe un sistema de entrada diaria por aproximadamente 40 euros por persona, que incluye 5 euros de acceso y el resto destinado a consumiciones de comida y bebida a la carta. Si el cliente supera el límite establecido en consumiciones, únicamente paga la diferencia. Esta fórmula resulta atractiva para quienes desean pasar un día completo disfrutando de las instalaciones con la garantía de una buena comida.
El bar del Club Laurel merece mención aparte, ya que ofrece cócteles preparados con esmero y presentados de forma atractiva. Los visitantes valoran positivamente tanto la variedad como la calidad de las bebidas disponibles, que incluyen opciones para todos los gustos junto con una selección de vinos y cervezas que complementan perfectamente la oferta gastronómica.
A pesar de las numerosas cualidades del establecimiento, es justo señalar algunas áreas de mejora identificadas por los usuarios. En primer lugar, algunos comensales han reportado tiempos de espera elevados durante momentos de alta demanda, especialmente en el servicio de pizzas para llevar, donde se han registrado esperas de hasta una hora y media. También existen opiniones divididas sobre ciertos platos, con comentarios que indican que algunas preparaciones pueden resultar simples en presentación o carecer de sabor en comparación con las expectativas generadas por el ambiente exclusivo del local.
Otro punto que genera opiniones encontradas es la falta de acceso directo al mar. Aunque el club está ubicado junto a la playa, algunos visitantes echan de menos una escalera o camino que facilite el baño en las transparentes aguas de la zona. En cuanto al ambiente, mientras la mayoría valora la tranquilidad del lugar, hay quienes consideran que podría améliorarse con algo de música de fondo que complete la experiencia sensorial.
El servicio de atención al cliente es generalmente elogiado, con menciones especiales para trabajadores como Jonay, Roque, Pedro Acosta, Miguel Brito, Rosswan y Yeisser, quienes han recibido reconocimiento por su amabilidad y profesionalidad. No obstante, existen reseñas aisladas que critican la actitud de ciertos empleados, particularmente en momentos de alta ocupación, sugiriendo que el personal podría estar mejor dimensionado para gestionar la demanda.
Para aquellos que visiten La Gomera buscando opciones de restaurantes en Playa de Santiago, el Club Laurel representa una alternativa recomendable tanto por la calidad de su cocina como por las características únicas de sus instalaciones. Su horarios de 10:00 a 22:00 todos los días facilita la planificación de visitas, y el hecho de que funcione de forma independiente al hotel permite acceder a sus servicios sin necesidad de ser huésped del Jardín Tecina.
el Club Laurel se presenta como un restaurante y bar que ofrece una propuesta integral donde gastronomía, naturaleza y ocio se dan la mano en un entorno privilegiado de la isla colombina. Sus puntos fuertes residen en la calidad de la cocina italiana, las vistas espectaculares, la limpieza impecable y un ambiente que invita al relax. Las áreas de mejora se concentran principalmente en la gestión de tiempos de espera y en la necesidad de ofrecer una experiencia más consistente en todos los platos. Para quienes valoren una experiencia completa que combine buena mesa con instalaciones de calidad en un marco natural incomparable, este club de playa merece certainly una visita.