BACCO
AtrásBACCO es un restaurante italiano ubicado en el corazón del pequeño pueblo medieval de La Selva de Mar, en la provincia de Girona. Este establecimiento ocupa un espacio con una historia fascinante: se trata de una antigua bodega que, según relatan varios visitantes, fue frecuentada por el célebre artista Salvador Dalí, quien solía acudir a este lugar para celebrar reuniones con amigos. Esta conexión con el surrealismo catalán añade un atractivo especial para quienes buscan algo más que una simple comida.
El local se distingue por su arquitectura rústica, con paredes de piedra que transportan a otras épocas y una distribución interior que invita a recorrer pequeñas salas interconectadas, creando una experiencia similar a un pequeño laberinto. La decoración ha sido cuidadosamentecurada, manteniendo el encanto original del edificio mientras se incorpora un toque italiano acogedor. Durante los meses más cálidos, la terraza exterior ofrece la posibilidad de disfrutar de la cena o los cócteles bajo las estrellas en una plaza íntima y tranquila.
La propuesta culinaria
Se trata de un restaurante italiano que no se define como pizzería, sino como un espacio donde se elabora una cocina italiana auténtica con productos de calidad. La carta, aunque reducida, concentra platos muy bien ejecutados. Entre las opciones más elogiadas por los comensales destacan los platos de pasta fresca elaborada en el propio establecimiento, como los papardelle con ragú de ciervo, los casoncelli y los raviolis con albahaca, mantequilla y guanciale.
El risotto ha recibido mención especial en múltiples reseñas, calificándolo como uno de los mejores que los clientes han probado nunca. También sobresalen el vitello tonato, el espadone (una preparación de carne de cerdo y ternera enrollada en un palo de madera), los carpaccios de atún y gambas, los mejillones a la marinera, la bressaola y los entrantes como la caponata siciliana. Para acompañar, se ofrece una cuidada selección de vinos locales y un cava que varios clientes destacan especialmente.
En cuanto a los postres, las críticas coinciden en la calidad de la pasta italiana casera, el tiramisú y la panna cotta, esta última comparada por algunos visitantes con las mejores que han probado fuera de Italia. También se mencionan los cócteles, destacando especialmente el margarita, el negroni y el bloody mary como opciones que vale la pena probar.
El servicio y la atención
Uno de los aspectos más destacados del restaurante, según la mayoría de opiniones positivas, es la atención del personal. Varios comensales describen al equipo como profesional, amable y siempre sonriente. Se menciona especialmente la capacidad del personal para recomendar platos y hacer que los clientes se sientan como en casa. La familia que gestiona el establecimiento parece involucrarse personalmente en la experiencia gastronómica, lo que se traduce en un trato cercano y detallado.
Sin embargo, es importante señalar que existen algunas experiencias negativas relacionadas con el servicio, particularmente durante la temporada alta. Varios visitantes han reportado largas esperas para ser atendidos en el servicio de bar, con tiempos superiores a una hora para recibir bebidas como mojitos. Algunos clientes describieron estas bebidas como mal preparadas, con espuma y fruta congelada. También hay reseñas que critican la actitud del personal ante las quejas, con respuestas que algunos consideraron irrespetuosas o falta de empatía.
Cabe mencionar que el restaurante trabaja principalmente con reservas previas, lo que puede contribuir a una mejor organización. Los horarios de apertura son: lunes cerrado, martes de 20:00 a 24:00, miércoles a jueves de 20:00 a 23:30, viernes de 20:00 a 23:30, sábado de 13:00 a 16:30 y de 20:00 a 24:00, y domingo con el mismo horario de mediodía y cena.
Puntos a considerar
Entre los aspectos positivos que merecen resaltarse se encuentran la excelente relación calidad-precio, con menciones de que por aproximadamente 30 euros por persona se puede disfrutar de una comida completa y satisfactoria. Las raciones son generosas, y el pan con aceitunas y aperitivos que se ofrecen al inicio de la comida son valorados como un detalle agradable. El ambiente interior, tanto en invierno como en verano, resulta muy agradable, y la ubicación en un pueblo tranquilo a solo dos kilómetros del mar lo convierte en una opción interesante para quienes buscan alejarse del bullicio turístico de la costa.
Por otro lado, algunos visitantes han señalado que la carta puede resultar limitada en ciertas temporadas, con platos que no están disponibles, lo que puede decepcionar a quienes tenían previsto probar algo específico. También hay quien sugiere que echaría de menos una opción de cocina catalana para complementar la oferta italiana, argumentando que encajaría mejor con el entorno.
Una reseña también menciona el ruido nocturno que generan los propietarios fuera del horario de servicio, afectando el descanso de los vecinos cercanos. Este tipo de detalles, aunque externos al servicio gastronómico en sí, pueden ser relevantes para quienes valoren la tranquilidad del entorno.
Valoración general
BACCO representa una propuesta interesante dentro del panorama gastronómico de la Costa Brava, especialmente para quienes buscan comida italiana casera en un entorno con encanto histórico. La calidad de la pasta fresca, los postres tradicionales y la atención generalmente amable del personal son puntos fuertes que invitan a la visita. No obstante, es recomendable tener en cuenta que el servicio puede experimentar altibajos durante los períodos de mayor demanda, por lo que quienes prefieran una experiencia más pausada podrían beneficiarse de visitarlo en días y horarios menos concurridos. El restaurante también ofrece la posibilidad de tomar cócteles, lo que lo convierte en una opción versátil tanto para almorzos y cenas como para una velada nocturna con amigos o en pareja.